RAYO VALLECANO - GIRONA

El 'rebelde' Míchel regresa al barrio como líder: "Cuando era canterano, rechazó al Barça y al Real Madrid"

"Nunca te va a mentir, siempre va de frente", dicen a Relevo quienes mejor le conocen.

Miguel Ángel Sánchez Muñoz 'Míchel', en su regreso a Vallecas como entrenador del Girona FC la pasada temporada. /Ruben de la Fuente Perez | Getty Images
Miguel Ángel Sánchez Muñoz 'Míchel', en su regreso a Vallecas como entrenador del Girona FC la pasada temporada. Ruben de la Fuente Perez | Getty Images
Natalia Torrente
Óscar Méndez

Natalia Torrente y Óscar Méndez

El líder de la LaLiga vuelve al barrio. Míchel I de Vallecas regresa, de nuevo como técnico del Girona, al lugar de donde nunca se quiso marchar. Al menos cuando era canterano. A pesar de salir del club de su vida, ya como jugador, en dos ocasiones, al Almería primero, y al Murcia y Málaga después, uno de los emblemas de Vallecas descartó salir al Real Madrid y FC Barcelona por seguir en la cantera del Rayo Vallecano. Siempre lo tuvo claro: prefería rechazar el salto a un grande por seguir luchando por el objetivo del equipo cuyos colores y valores defendía como algo propio.

Aunque ya volvió como técnico de Huesca y Girona al Estadio de Vallecas, para Míchel venir al barrio siempre es algo especial. "El Rayo a mí me lo ha dado todo. Como persona y futbolista. Tengo grandes personas en el club y gracias a ellos he crecido. Somos de un barrio humilde, trabajador y que luchamos por nuestros sueños. Me siento identificado con el barrio por eso", dijo en su último partido con el Girona en el Estadio de Vallecas. Algunas de esas personas eran José Luis Martín, director de la Ciudad Deportiva Rayo Vallecano, y Juan Pedro Navarro, director del fútbol base del club madrileño, al que dedicó toda su vida profesional y falleció el pasado mes de julio. "Fue un palo durísimo para Míchel", nos cuenta un amigo suyo, Alfonso Zapata, también canterano, que ahora trabaja en una agencia de representación de futbolistas.

Siente tanto el barrio que, "junto a Valentín Sánchez, uno de sus compañeros, renunciaron a jugar en el Real Madrid y Barça cuando era canteranos por seguir en Vallecas", cuenta Alfonso. "Una manera importante de demostrar a los chavales que desde el Rayo también se llega a lo más alto. A veces la mejor decisión es quedarte en el club más humilde e ir escalando puestos", asegura orgulloso de su amigo, ahora líder de la competición. Es el entrenador de moda. Ha conseguido un estilo inconfundible en el Girona. No sólo es el primero en la tabla, sino que además es el equipo más goleador. Pero, ¿tuvo Míchel siempre clara la idea de entrenar cuando se retirara como jugador? "Siempre le he visto capacidades, sentía mucho el juego. No sé si ha tenido siempre tan claro que quería ser entrenador, pero siempre se le veía algo especial. Lo ha tenido siempre", dice Alfonso.

Míchel celebra un gol en la temporada 2011/2012 como jugador del Rayo Vallecano.  Julian Garcia
Míchel celebra un gol en la temporada 2011/2012 como jugador del Rayo Vallecano. Julian Garcia

Por su parte, José Luis Martín asegura que se dio cuenta de que sería un gran entrenador "el primer día que empezó a hacer la metodología con nosotros. Otros tenían el ego de hacer algo de manera puntual. Éste disfrutaba, quería hacer más cosas. Era perfeccionista. Tuve claro que se iba a ganar la vida con esto, que iba a triunfar. Y no me refiero a triunfar a ser el primero de la tabla como ahora, sino a que fuera su oficio y disfrutara con ello. Que le valiera de algo al futbolista. Quería transmitir como entrenador a los niños lo que podían mejorar. Eso se nota, he visto a miles de entrenadores. Transmitía energía, alegría…".

"Cuando era canterano renunció a jugar en Real Madrid y Barça por seguir en Vallecas"

Alfonso Zapata Amigo de Míchel

Directo, con personalidad y capacidad de convencer

Si algo destacan los que conocen a Míchel es que es muy directo en el vestuario. "Me tenía 'fumado' en los primeros partidos, todo hay que decirlo (risas). Antes de jugar, me cogió en el vestuario y me dijo que fuera a su despacho. Allí me contó que iba a jugar el siguiente partido, que hiciera mi juego, que lo hiciera igual que lo venía haciendo en partidos anteriores donde tenía menos minutos", asegura Fran Beltrán, canterano del Rayo que tuvo la oportunidad de llegar al primer equipo gracias a Míchel.

"Para un chico de 17 o 18 años fue una tranquilidad. Me dio esa confianza que un futbolista necesita muchas veces. Estábamos pasando por un momento malo. Que el entrenador te llame y hable contigo, que siendo tan joven tenga esas palabras y te demuestre esa confianza, pues me vino muy bien", dice un agradecido Fran, ahora jugador del RC Celta de Vigo.. "Al final tan mal no nos fue. Conseguimos la permanencia y al año siguiente, el ascenso", asegura satisfecho el jugador del Celta. "Día tras día en los entrenamientos aprendíamos mucho y, sobre todo, nos divertíamos, que también es importante para que un grupo esté contento, esté feliz y luego para que jugar sea mucho más fácil".

Míchel, durante un partido del Rayo Vallecano.  Ramón Gomez
Míchel, durante un partido del Rayo Vallecano. Ramón Gomez

Beltrán da con la clave del éxito del entrenador del Girona. Hijo y nieto de fruteros y criado en la Fuente de la Asamblea de Vallecas, donde jugaba con sus hermanos mientras sus padres atendían el negocio familiar, Míchel siempre ha tenido claro lo que había aprendido en el barrio: debía ser humilde y honesto. Habla con el jugador. Crea buen ambiente. No genera expectativas falsas. Convence. Así lo explica Alberto García, uno de los eternos capitanes del Rayo Vallecano que coincidió en su última etapa como jugador con Míchel durante su primera experiencia como entrenador. "Recuerdo sentir rápidamente tres cosas. La primera es la pasión que tiene. Otro de los detalles que me marcaron rápidamente era la sensibilidad que tenía en la mejora individual del jugador. Y luego la tercera parte es que él no se olvida del jugador veterano", dice Alberto.

"Míchel tiene tres cosas fundamentales: pasión, sensibilidad con el jugador y que no se olvida de los veteranos"

Alberto García Exjugador del Rayo Vallecano

Ahora comentarista de LaLiga, Alberto da más detalles. "Es un entrenador de delegar, en el diseño de tareas y en el entrenamiento. Le encantaba ese momento de poder diseñar entrenamientos para poder hacer daño en los distintos planes de partido. Imagínate lo que habrá evolucionado en el tiempo porque ya en ese momento me sorprendía la capacidad que tenía de mejorar, semana a semana, los detalles en las distintas partes del campo para intentar ser lo más eficiente posible cuando su equipo tuviera la pelota", cuenta el exportero.

"Otro de los detalles que me marcaron rápidamente era la sensibilidad que tenía en la mejora individual del jugador, sobre todo en el jugador del talento joven, en hacerles trabajos específicos, en involucrarse en tareas para que el jugador mejorara a nivel individual". explica Alberto. "Y hay una cosa muy importante en él. No se olvida del jugador veterano. Es un entrenador que tiene capacidad de convencer a jugadores que a lo mejor en un primer momento pueden no sentirse tan cómodos. Te obliga a ser protagonista".

El ahora primer capitán del Rayo Vallecano, Bebé, también recuerda a Míchel a los mandos del banquillo: "Era muy claro conmigo. 'Bebé, no vas a jugar de titular. Vas a jugar 30-45 minutos, pero sabes que vas a ser mi primer cambio'. Así me lo decía. Era muy frontal y eso es algo que se agradece. Es un pedazo de entrenador. No está líder por casualidad".

«Era inteligente y rebelde»

Llegó a la cantera del Rayo Vallecano con 14 años. Por aquel entonces el club no tenía todas las categorías como ahora. Fue de la mano de Fanti Callejo, jugador del primer equipo que le pidió a los responsables de cantera, los mencionados Juan Pedro Navarro y José Luis Martín que se fijaran en él: "Mirad a este chico que 'burla' un montón". Le hicieron la prueba y entró.

Míchel, de adolescente, durante su etapa como canterano del Rayo Vallecano.
Míchel, de adolescente, durante su etapa como canterano del Rayo Vallecano.

"Era inteligente, pero también muy rebelde. No hacía pifias, pero tenía muy marcada su personalidad desde pequeño. Se rebelaba ante lo que no quería. Pero era muy buen chico, siempre estuvo muy centradito y era muy educado", cuenta José Luis, aún hoy al frente de la Ciudad Deportiva del Rayo Vallecano. "Su familia le transmitió unos valores que ahora lleva por bandera", asegura orgulloso quien se considera parte de los suyos. Posiblemente parte de esos valores fueron inculcados por él: "Nosotros a los jugadores que veíamos que se podían ganar la vida con el fútbol, indirectamente se lo hacíamos ver. Les exigíamos y les metíamos más obligaciones que al resto. Trabajo, constancia, disciplina, amor por los colores... Si eso ha servido para ayudar a que crezca como jugador, podemos darnos por satisfechos. Nos volcábamos. No sólo en lo futbolístico. Les dábamos consejos, si había que llevarle con el coche a algún sitio, lo hacíamos...".

"Ahora lleva los valores que le inculcamos por bandera"

José Luis Martín Director de la Ciudad Deportiva Rayo Vallecano

José Luis recuerda que Míchel protestaba en los rondos. "En aquella época jugábamos en tierra y sólo teníamos dos balones para 20. Cuando se iba fuera, no quería ir nunca a por el balón. Cuando le tocaba a él, pues pelea. Pero no por vago, sino porque se rebelaba", cuenta entre risas. "Ahora lleva esos valores que les inculcamos por bandera".

Pero, ¿en quién se convirtió ese muchacho adolescente que ahora es líder de LaLiga? ¿Cómo es Miguel Ángel Sánchez Muñoz? "Para él lo principal es la humildad, la sinceridad y el compromiso que tiene hacia la gente. Nunca te va a mentir, siempre va de frente. Parece reservado, pero lo que le ocurre es que es muy tímido. Sin embargo, eso lo pierde cuando entra en un campo de fútbol y traspasa la puerta de un vestuario. Tiene una personalidad tremenda", explica Alfonso Zapata.

Tres ascensos con tres equipos diferentes y ahora, líder de LaLiga

Tras su trayectoria como futbolista decidió formarse como entrenador y se sentó por vez primera en un banquillo en 2016. Fue al frente del Rayo juvenil en División de Honor. Sin embargo, pronto llegó al primer equipo. La destitución de Rubén Baraja le catapultó en febrero de 2017 y se hizo cargo de una plantilla que estaba a sólo un punto del descenso a Segunda B. El año siguiente el equipo subió a Primera.

Míchel es tan sólo uno de los siete técnicos de la Liga española que puede presumir de haber conseguido tres ascensos a Primera en toda la historia de la competición. "Creo que la gente no lo ha valorado lo suficiente. Lo hizo con tres equipos diferentes [Rayo, Huesca y Girona] y en tan sólo cinco años", dice su amigo Alfonso Zapata. "Para él subir con el Rayo a Primera fue lo más grande".

Míchel, rodeado de jugadores, afición y periodistas, tras ascender con el Rayo Vallecano a Primera en la temporada 2017-2018.  EFE/JuanJo Martín
Míchel, rodeado de jugadores, afición y periodistas, tras ascender con el Rayo Vallecano a Primera en la temporada 2017-2018. EFE/JuanJo Martín

El año siguiente al ascenso con el Rayo, fue destituido por Raúl Martín Presa. "Fue duro salir del Rayo. Renunció de pequeño y cuando salió fue durísimo. Es duro que te echen de cualquier sitio, pues más de un sitio que sientes que es su casa. Ahora se siente como en casa en el Girona, pero era el equipo de tu barrio, estaban sus amigos, la gente que le conoce de toda la vida...", explica Zapata.

¿Posible regreso al Rayo?

"Ojalá vuelva al Rayo a entrenar. Puede ser porque es muy joven. El mundo del fútbol da muchas vueltas. ¿Por qué no? Un entrenador vallecano sería una cosa muy bonita. Y si encima nos metemos en Europa, más. Sería una ilusión muy grande ver jugar al Rayo competición europea y ojalá fuera con él. No sé cuando, pero de aquí a unos años, quien sabe", dice José Luis Martín.

"Siempre he sentido que Míchel algún día será seleccionador español"

Alfonso Zapata Amigo de Míchel

"Soñaba con que hiciera algo como esto. Es una proeza disputar LaLiga a Madrid, Barça y Atlético. Antes había más opciones, ahora es impensable", explica Alfonso Zapata, a quien le cuesta más ver a Míchel de vuelta a Vallecas. "Creo que el Girona va a acabar este año en puestos de Champions. Ojalá un día le veamos en el Manchester City o el Real Madrid. Lo tengo claro. Estoy convencido. Siempre he sentido con él que algún día iba a ser seleccionador español. Creo que ahora no es el momento, pero siempre he tenido esa intuición", asegura con rotundidad.

Sábado a las 14:00 h: Rayo Vallecano - Girona

El sábado volverá a Vallecas como técnico del Girona. El club en el que está haciendo historia. Con el empate del Rayo Vallecano en el Santiago Bernabéu la pasada jornada, el club catalán aterrizará en Payaso Fofó como líder de LaLiga. El año pasado dejó una de las anécdotas de la jornada. Míchel salió a saludar a los aficionados del Rayo que le esperaban a la salida. Estaba feliz. Pero el bus del Girona arrancó... con sus maletas. Como ahora, era partido previo al parón de selecciones y pudo quedarse unos días por el barrio. Eso sí, lo hizo con lo puesto. Entre risas, cuando se dio cuenta, lo contó, pero siguió firmando, haciéndose fotos y escuchando a los vecinos que se acercaron a saludarle.

"Cuando Míchel viene a Vallecas, es un partido especial pero también raro. Le tenemos mucho cariño. Le veo como si fuera familia. Esperemos que le salga muy mal y que luego gane todo lo demás. Por que tropiece el sábado no le va a pasar nada", dice entre risas José Luis Martín. Por su parte, Bebé cree que el Girona "le tiene muchas ganas al Rayo", más después de lo que pasó en el ascenso. "Es muy duro. Segunda división, muchos partidos, te metes en playoffs, tienes menos vacaciones... y en el último minuto caes", explica. "Espero que las ganas le queden ahí, porque aquí les va a costar ganar", dice el jugador del Rayo.

Míchel celebra con la afición del Girona la victoria ante Osasuna en El Sadar la pasada temporada.  Cesar MANSO / AFP
Míchel celebra con la afición del Girona la victoria ante Osasuna en El Sadar la pasada temporada. Cesar MANSO / AFP

Todos coinciden. Alberto García, Fran Beltrán, Bebé, José Luis Martín y Alfonso Zapata insisten en algo: "Es un grandísimo entrenador". Todos guardan un buen recuerdo de él. Todos se alegran por verle en la parte alta de la tabla. "A la gente que ha estado con él no nos pilla de sorpresa que tenga un equipo en los puestos de arriba. Yo siempre decía que le faltaba esa pizca de suerte de poder tener un buen proyecto. Ahora lo tiene y está teniendo éxito porque es un magnífico entrenador. El tiempo me dio la razón. Me pone muy contento que tanto él como el staff que tiene estén ahí arriba y que lo estén disfrutando. Se lo merecen", dice Fran Beltrán. "Me alegro de que le vaya tan bien. Que gane partidos. Vivimos cosas muy top con él", asegura Bebé.

Él es Míchel I de Vallecas. El hombre al que le brillan los ojos porque vuelve al barrio y que es feliz cuando, a pesar de sentarse en el banquillo rival, la grada le aplaude y reconoce como uno de los suyos. "El 30 de octubre es su cumpleaños", dice un aficionado espontáneamente en la cafetería. "¿Te acuerdas del cumpleaños de Míchel?", le preguntamos. "Claro, es uno de los nuestros", responde.