LA CRISIS DE RUBIALES

Los próximos pasos en el futuro de la RFEF tras el nombramiento de Rocha

La suspensión de la FIFA a Luis Rubiales durante 90 días ha motivado que Pedro Rocha, único vicepresidente, asuma el cargo de manera interina.

Imagen de la sala de prensa de la federación española de fútbol/Getty
Imagen de la sala de prensa de la federación española de fútbol Getty
Daniel Domínguez

Daniel Domínguez

¿Qué puede pasar en la Federación ahora sin Rubiales de manera momentánea? ¿Y tras el nombramiento de Pedro Rocha? Esta es la cuestión que está en el aire con la suspensión provisional de FIFA a Luis Rubiales durante un periodo de 90 días. El presidente, por lo tanto, está apartado de sus funciones por una decisión del Comité Disciplinario del máximo organismo futbolístico. Quizá anticipando una posible sanción, Rubiales destituyó a todos los vicepresidentes... menos a uno, Pedro Rocha, quien asume la presidencia de manera interina "mientras se tramita el expediente disciplinario", comunicó la RFEF.

Pero, ¿qué ocurriría si se suspende o inhabilita de forma definitiva a Rubiales? Este supuesto está contemplado en el artículo 31 de los estatutos de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), en el apartado 8., que dice lo siguiente: "Si el Presidente cesara por causa distinta a la conclusión de su mandato, la Junta Directiva se constituirá en Comisión Gestora y convocará elecciones para proveer al cargo; el que resulte elegido ocupará el cargo por tiempo igual al que restase por cumplir al sustituido".

Para entenderlo mejor: si Rubiales cesara sus funciones, la actual junta directiva, formada en comisión por el Vicepresidente adjunto a la Presidencia (Pedro Rocha Junco), por su secretario general, Andreu Camps Povill, por el tesorero, Eduardo Bandrés, y por los 38 vocales, pasaría automáticamente a convertirse en junta gestora y convocaría elecciones.

Lo que aún no sabe es quién se convertiría en presidente en funciones de la Federación, y por ende presidente de la junta gestora, un puesto que normalmente ocupa el vicepresidente primero, pero que podría también recaer en un presidente de una federación territorial o incluso en el propio secretario general. Cabe reseñar que, tradicionalmente, el presidente de la junta gestora termina siendo un candidato a las elecciones como vía continuista, como ocurrió con Juan Luis Larrea, quien presidió la junta gestora tras la inhabilitación de Ángel María Villar y se presentó a unas elecciones que perdió, precisamente, frente a Rubiales. En este caso, Pedro Rocha, presidente de la Federación Extremeña y Andaluza, respectivamente, se postulan como los principales favoritos a la sucesión a Rubiales.

Los plazos para las próximas elecciones

Para comprender los plazos de la presidencia que quedaría vacante, hay que acudir al mismo artículo en el apartado 4.: "Será elegido cada cuatro años, coincidiendo con los años de Juegos Olímpicos de verano, se celebren éstos o no, mediante sufragio libre, directo, igual y secreto, por los miembros de la Asamblea General". Es decir, el próximo año deben celebrarse elecciones (tanto a la Asamblea General como a la presidencia de la RFEF) independientemente de lo que ocurra con Rubiales, y también independientemente del nombramiento de Rocha como interino.

Y es que esas hipotéticas elecciones al sillón presidencial deberían adelantarse y celebrarse de manera inmediata en caso de suspensión o inhabilitación (no en caso de suspensión provisional, la situación actual), pero el punto 23.2 señala que "en el caso de que, por cualquier circunstancia, no consumaran aquel período de mandato, quienes ocupen las vacantes ejercerán el cargo por tiempo igual al que restase por cumplir a los sustituidos". Es decir, la Comisión Gestora debería convocar elecciones de manera inmediata, de donde saldría un nuevo Presidente. ¿Y en 2024? De nuevo tocarían elecciones y serían en el último cuatrimestre del año, ya que el fútbol tendrá participación en los Juegos Olímpicos (la masculina ya está clasificada y la femenina lo podría hacer en febrero del próximo año).

A partir de aquí, la pregunta siguiente: ¿cómo son las elecciones que eligirían al nuevo presidente? Mediante la votación de 140 integrantes. 20 de ellos son natos y los 120 restantes electos. Entre todos ellos se encuentran el presidente de la RFEF, los presidentes de las federaciones autonómicas (17 por cada una de las Comunidades Autónomas, uno de Ceuta y otro de Melilla) y los representantes de clubes, los propios futbolistas, árbitros y entrenadores. Los primeros representan esos 20 puestos natos.

Para presentarse sólo es necesario cumplir dos requisitos: tener la nacionalidad española y que el candidato sea representado por un 15% de la Asamblea, es decir, 21 de los 140 representantes. Después, para ganar las elecciones, es necesario conseguir la mayoría absoluta en una primera votación. En caso de no conseguirla, se celebraría una segunda en la que sería suficiente conseguir mayoría simple. En ambos casos, el voto de los 140 asambleístas vale lo mismo.

De esta forma, si Rubiales fuera cesado de su puesto o dimitiera en algún momento, la RFEF se dispondría a iniciar los procesos para buscar un nuevo presidente. En caso de que se celebren unas elecciones, se deberían repetir el año que viene coincidiendo con los Juegos Olímpicos. Queda por ver qué candidatos se postularían a liderar el fútbol español.