FÚTBOL FEMENINO

El boom del fútbol femenino preocupa a Inglaterra: salas exclusivas para autógrafos y policías "observadores de fútbol"

El Mánchester United ha sido el último equipo inglés en tomar medidas para garantizar la seguridad de las jugadoras y aficionados.

Las jugadoras del Mánchester United atendiendo a los fans. /MANCHESTER UNITED WOMEN
Las jugadoras del Mánchester United atendiendo a los fans. MANCHESTER UNITED WOMEN
Nagore Domínguez

Nagore Domínguez

"El aumento de la popularidad del fútbol femenino y el crecimiento y éxito del Chelsea Women son motivos de celebración, pero conllevan nuevos desafíos y ya no es seguro ni sostenible que las jugadoras firmen autógrafos o se saquen selfies con los fanáticos de manera descontrolada". El Chelsea femenino fue el primero adelantarse al comienzo de la temporada 24/25 para poner límites entre sus jugadoras y los aficionados que, cada fin de semana, se acercan a Kingsmeadow a ver a su equipo. Una medida que también tomó el Everton con la preocupación de que los aficionados más jóvenes se vieran "atrapados en una multitud repentina". El año pasado ya lo hizo el Mánchester City, introduciendo una zona reservada y organizada para que las jugadoras pudiesen firmar a un grupo de aficionados.

En el caso del conjunto de Mánchester, el equipo llegó a distribuir 40 pulseras por partido en los encuentros en el Joie Stadium a seguidores elegidos al azar que tenían la oportunidad de conseguir su firma y la foto tras el encuentro. El último equipo en sumar estas restricciones a sus normas de seguridad ha sido el Mánchester United, que avisó mediante un comunicado sobre que sus jugadoras no se detendrán para firmar autógrafos dentro del estadio ni fuera de la ciudad deportiva.

"Esto es para proteger el tiempo de recuperación de las jugadoras después del partido, aliviar la congestión de aficionados en el campo de juego y mejorar el flujo de tráfico al salir del estadio", dejaron claro en el escrito. En el caso de los aficionados que acudan a ver un partido de las Red Devils, solo los que tengan entradas juveniles y menores de 16 años podrán solicitar entradas para asistir a una reunión posterior al encuentro con varias de las jugadoras, que serán elegidas por el club.

Además, las solicitudes tendrán que hacerse partido por partido y, en el caso de los aficionados que ya hayan tenido su oportunidad de estar cerca de las jugadoras, podrán optar a otra oportunidad pero pasarán al final de la cola en la lista de solicitudes. El Mánchester United, como también ha hecho el City, organizará un centro exclusivo situado frente al estadio para poder juntar a los fans con las jugadoras.

El Chelsea fue más directo en su comunicado, que hizo público a comienzos del mes de septiembre, recordando que "la temporada pasada hubo ocasiones que generaron preocupaciones sobre la seguridad tanto de los aficionados como de los jugadores, en gran parte debido al creciente número de personas que buscan firmas y selfies antes y después de los juegos". Por ello, prohibió a sus jugadoras detenerse a firmar autógrafos o sacarse fotografías, entre otros, en las zonas que rodean al estadio de Kingsmeadow antes y después de los partidos para garantizar la seguridad.

Kaneryd saludando a los fans.  CHELSEA WOMEN
Kaneryd saludando a los fans. CHELSEA WOMEN

Hace un año, el furor por la selección de Inglaterra también tuvo consecuencias y la Federación blindó al conjunto nacional para el final de los partidos. Fue tras un partido de la Nations League en Leicester cuando en Inglaterra aumentaron las restricciones para cuando los aficionados quisieran acercarse a las jugadoras o a la parte baja de las gradas para pedir autógrafos y fotografías. Desde entonces se implementó una seguridad más estricta, llegando a poner perímetros de seguridad para controlar el flujo de personas. "Nos encanta conocer a los fans, pero se está volviendo algo muy difícil de mantener", explicó Mary Earps, guardameta actual del PSG y de la selección inglesa, en aquel momento.

La incorporación en la policía de los «observadores de fútbol»

La policía local de Mánchester fue un paso más allá y también introdujo una nueva figura para los días de partido: los observadores de fútbol. Como informó la Greater Mánchester Police (GMP), además de mantener una comunicación frecuente con los dos clubes de la ciudad, incorporaron estas nuevas figuras, que se encargan de "funciones adicionales y voluntarias" asumidas por agentes locales para garantizar una mayor seguridad y más presencia policial en los estadios donde se esperan grandes multitudes.

"El fútbol femenino está ganando popularidad. Se puede ver en el aumento de la asistencia. Ya es hora de que lo reconozcamos como una operación policial", dijo la sargento Jade Wells de la policía de Mánchester a BBC Sport. "Desafortunadamente, con una mayor afluencia de público, hay más riesgo de infracciones. Estamos colocando a los 'observadores' allí para tranquilizar a los aficionados y asegurarles que estamos allí para apoyarlos y que es un entorno seguro, como lo haríamos en el fútbol masculino", aseguró y también dejó claro que "la demografía de las multitudes en la WSL es diferente a la del juego masculino, por lo que es probable que los tipos de delitos difieran".