La semana fantástica de Sergio Rico en la que 'redebutó' año y medio después y fue padre: "Preguntamos a la ginecóloga si se podía adelantar el parto"
El guardameta sevillano, que en 2023 sufrió un grave accidente, habla con Relevo sobre el proceso de recuperación, la paternidad y un hipotético regreso al Sánchez Pizjuán.

La próxima vez que le lancen un penalti, Sergio Rico (Sevilla, 1993) se está planteando quedarse en el medio de la portería. En los dos últimos dos partidos, le han marcado dos penas máximas por el centro. Sucede que no son dos partidos al uso. El primero de ellos, sobre todo, del pasado 1 de octubre, significó el 'redebut' año y medio después de sufrir un accidente cuando un caballo le golpeó la cabeza durante una romería. El guardameta, que milita en el Al-Gharafa de Catar, atiende a Relevo por videollamada a más de los 7.000 kilómetros que le separan de su mujer, Alba Silva, y de su hija, Carla Rico, de poco más de un mes. Habla del accidente, pero sobre todo de la recuperación, de su nueva vida, mejor que la 'anterior', y de volver a sentirse portero.
Volvió a jugar 500 días después del accidente y casi 900 después de su último partido. ¿Cómo es volver a entrar a los vestuarios y oler la hierba el día de partido?
Muy especial. Fue como debutar de nuevo en el fútbol profesional. Echaba mucho de menos esas mariposas en el estómago en la competición. Estoy muy contento con la oportunidad que me ha ofrecido el club y que todo el mundo vea que estoy totalmente recuperado.
¿Le costó dormir después del primer partido?
Muchísimo. A los futbolistas nos pasa, pero encima, con lo que conllevaba ese partido, mucho más. Estaba con los sentimientos a flor de piel y la adrenalina a tope. Y eso se traduce en insomnio.
¿Sólo puede jugar la Liga de Campeones de la AFC?
Sí, porque la federación de Catar tiene una normativa que dice que en liga y en copa los porteros tienen que ser de aquí. Para los futbolistas de campo hay cinco fichas y dos Sub-21.
¿Qué le está pareciendo la competición?
En los días de antes se nota que los compañeros lo viven como una Champions de las nuestras. Se vive como la europea.
Imagino que estará cerca de Joselu y Rodrigo Moreno.
He tenido la suerte de coincidir con ellos, que además son buenas personas y me están haciendo muy fácil todo ese proceso de adaptación. No solo ellos, todos los compañeros me han abierto las puertas y me han ofrecido su ayuda.
¿Les preguntó algo a los españoles antes de fichar por el Al-Gharafa?
No, porque todo fue muy rápido. Era una oportunidad que no podía dejar escapar.
El año previo al accidente está la temporada completa sin jugar. ¿Tenía algún plan de futuro en el mes de mayo?
No, nada. No tenía planes y no pensaba en nada más. De hecho el PSG habló conmigo a principio de temporada para empezar una negociación de renovación de contrato. Al final se fue dejando y a final de temporada ocurrió el accidente.
Cuentan que enseguida reconoció a sus familiares.
Sucedió en un momento en el que me bajaron la sedación y empecé a ser consciente, aunque yo no lo recuerdo porque aún estaba un poco grogui. Al reconocer a todo el mundo quería decir que mi memoria no se había visto dañada. Por lo que me cuenta mi familia y mi mujer fue un momento muy emotivo, porque todo pintaba mal. Hasta hoy, que puedo volver a mi vida normal.
¿Cuánto tardó en pregunta si iba a poder volver a jugar al fútbol?
No sé si pasó algún día. Para mí fue en el mismo momento [ríe].
¿Se planteaba no volver a jugar?
Ni de lejos. Jamás se me pasó por la cabeza tener que dejarlo. Me sentía bien y sabía que antes o después iba a recuperar mi vida.
"Me encantaría volver a casa, siempre es especial y bonito"
¿Sabría cuantificar los mensajes que recibió?
Qué va, pero miles seguro. Solo en contacto de WhatsApp he llegado a tener casi 500 mensajes. Luego también redes sociales… He recibido un cariño brutal y les doy las gracias a todos de corazón.
La recuperación que hizo no estaba al alcance de todo el mundo.
Al final es toda una vida dedicada al deporte. He entrenado cada día desde pequeño. El cuerpo tiene memoria y todo ese trabajo se ha notado en recuperación, que ha sido rápida teniendo en cuenta la gravedad. Ha sido cuestión de año y medio porque había que esperar a que se cerrase el aneurisma por completo. Tenía esa ambición y la disciplina de deportista de élite.
¿Cómo se recuperan 20 kilos de masa muscular?
Con una dieta equilibrada para ganar musculatura y volviendo a entrenar. Solo por haber estado más de 80 días en la cama ya me costaba hasta subir y bajar escaleras. Luego hacía mañanas y tardes, entre gimnasio y entrenamiento personal. Entrenaba más que cuando estaba en pretemporada. Y ahora estoy muy bien, me encuentro genial y siendo el portero que era antes del accidente.
¿Incluso mejor?
En algunas pruebas físicas que hice el año pasado antes de terminar la temporada en París superaba los registros de antes del accidente.
Y mentalmente, ¿en qué ha cambiado Sergio Rico?
Un accidente así te hace madurar y darle prioridad a muchas cosas en la vida. Yo antes pensaba que era invencible y que nada me podía pasar. Esto te hace pararte a pensar y darle importancia al presente.
Y más con el nacimiento de su hija, horas antes de firmar en Catar y a pocos días de volver a sentirse futbolista.
Fue una semana fantástica y pletórica. Estábamos en Sevilla, terminando ya el último tramo de embarazo, y quedaban unos diez días o dos semanas para que Alba, mi mujer, diera a luz. Me llamaron mis agentes y me dijeron que el equipo estaba por la labor y que querían que viajara cuanto antes. Hablé con mi mujer, porque me daba rabia perderme el parto después de haber estado en Sevilla todo el tiempo sin ofertas, y preguntamos a la ginecóloga, con quien tenemos amistad de hace tiempo, si había posibilidad de adelantar el parto, aunque siguiera siendo natural. Y al día siguiente teníamos paritorio reservado. El parto fue una de las experiencias más brutales que he vivido en mi vida y recomiendo a todos los papás que estén en el parto apoyando a su mujer y que lo vivan.
¿Ellas aún no están en Catar?
No. Mi mujer está preparando todo el papeleo para el pasaporte de Carla, la pequeña. También estamos dejando pasar el tiempo de cuarentena para poder volar sin problema. Son siete horas de vuelo y la presión del avión puede suponer un problema para los oídos. De aquí a poco podrán venir.
¿Es un estreno de paternidad agridulce?
Es un poco triste no poder estar todos los días con ella. Pero me quedo con que es una alegría inmensa y que pude estar en el parto. Al día siguiente me tocó venir a Catar y después solo he tenido cuatro días de permiso. Así que en todo el mes he pasado cinco días con ella. Pero nos vemos todos los días por videollamada.
¿Dónde vive?
De momento en un hotel que me puso el club. Ya encontré apartamento y entro a principios de noviembre. Así que entreno, duermo y poco más.
¿Y ve los partidos del Sevilla?
Por supuesto. Está siendo otra temporada complicada pero confío en que todo irá bien.
¿Tiene Sergio Rico un capítulo por cerrar en el Sánchez Pizjuán?
Ojalá. Me encantaría volver a casa, siempre es especial y bonito. Estaría encantado. Nunca se sabe.
¿Y en la Selección? Se mensajea con De la Fuente.
Hemos coincidido un par de veces. Es un entrenador espectacular, lo está demostrando, y como persona es increíble. Le agradezco que haya estado pendiente desde el accidente y con mensaje también últimamente.
¿Quiere decirle que está disponible y en plena forma?
Lo sabe [ríe].
¿Con qué se queda de sus años en el PSG?
Fue un privilegio vivir el día a día con esas estrellas. Aprendí mucho sobre disciplina, esfuerzo… Son unos profesionales como la copa de un pino. Me sentí en casa en todo momento. Incluso cuando tuve el accidente estuvo el presidente en Sevilla, en mi casa. He aprendido mucho con ellos, he hecho amistad e incluso mantengo contacto con muchos.
Mbappé.
Es incluso mejor persona que futbolista. Es un chico muy educado y con unos valores muy buenos. Mostraba cariño sobre todo con los jugadores que venían de la academia, se sentaba y charlaba con ellos… Es un tío espectacular. Es uno con los que todavía mantengo relación y sigo hablando a día de hoy. Es encantador.