La Justicia europea abre la puerta a la Superliga: la UEFA ejerce "un abuso de posición dominante"
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha comunicado este jueves su sentencia, favorable a los intereses de la nueva competición.

La justicia europea abre la puerta a la Superliga. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha dictaminado este jueves que la UEFA y la FIFA ejercen un abuso de posición dominante y que su poder para impedir la creación de nuevas competiciones futbolísticas fuera de su paraguas no es absoluto y por tanto colisiona con las normas europeas de competencia. La sentencia pone límites al monopolio de ambos organismos y puede abrir una nueva era en el mundo del fútbol.
En su sentencia, el TJUE habla de abuso de posición dominante por parte de UEFA y FIFA. "Cuando una empresa en una posición dominante tiene el poder de determinar condiciones para que empresas competidoras puedan acceder a un mercado, este poder debe, habida cuenta del riesgo de conflicto de intereses que genera, debe estar sujeto a criterios adecuados para garantizar su transparencia. Objetividad, no discriminación y proporcionalidad. Sin embargo, el poder de la FIFA y la UEFA no está sujeto a ningún criterio de este tipo. Por tanto, la FIFA y la UEFA abusan de una posición dominante".
El TJUE, sin embargo, no se pronuncia sobre si la Superliga debe ser o no autorizada. "Una competición como la del proyecto de la Superliga no debe ser necesariamente autorizada. Al habérsele planteado cuestiones de carácter general acerca de las normas de la FIFA y de la UEFA, el Tribunal de Justicia no se pronuncia, en su sentencia, sobre este proyecto específico", dice el tribunal.
#ECJ: The #FIFA and #UEFA rules on prior approval of interclub #football competitions, such as the Super League, are contrary to #EUlaw #EuropeanSuperleague 👉 https://t.co/ATb3CgbPxg pic.twitter.com/XCnLzwIKWb
— EU Court of Justice (@EUCourtPress) December 21, 2023
La sentencia permite a las dos partes decir que han ganado, pero la realidad es que da alas a la Superliga porque limita el poder de la UEFA para tomar represalias contra ella.
En cualquier caso este no es, ni mucho menos, un último episodio sino, como mucho, un final de temporada de la vieja aspiración del Real Madrid (y otros grandes) por formar una Superliga europea de clubes en la que ellos sean los que tengan el control.
Será un matiz o un clavo ardiendo, pero algo a lo que agarrarse encontrarán en la sentencia para que el proceso, de algún modo, siga hasta forzar una negociación en la que las normas no sólo las fije UEFA.
¿Cómo se ha llegado hasta aquí?
La Superliga fue anunciada el 19 de abril de 2021 por 12 clubes (Milan, Arsenal, Atlético de Madrid, Chelsea, FC Barcelona, Inter, Juventus, Liverpool, Manchester City, Manchester United, Real Madrid y Tottenham), pero colapsó en solo tres días tras las amenazas de sanción por parte de UEFA y FIFA y las protestas de gobiernos y aficionados. Nueve clubes se retiraron y solo aguantaron Real Madrid, Barcelona y Juventus. Y el club italiano también acabó renunciando en julio de este año.
Casi a la vez que se presentaba el proyecto, la Superliga demandó a UEFA y FIFA en los juzgados de Madrid por prácticas anticompetitivas. Sus promotores entendían que sus normas, que exigen su autorización para la organización de competiciones, eran contrarias a las normas europeas de competencia.
La demanda recayó en el Juzgado de lo Mercantil nº 17, que hizo dos cosas. Primero, decretar medidas cautelares para que no se actuara contra los clubes promotores. Y segundo, elevar una cuestión prejudicial ante el TJUE preguntando, en resumen, si las normas de UEFA y FIFA entraban en conflicto con las normas de competencia comunitarias. A esas preguntas ha respondido el TJUE este jueves.
Aunque ha habido amenazas de sanciones, recursos en los juzgados madrileños, acusaciones cruzadas e intentos por parte de la Superliga por ganarse el favor del fútbol europeo, la realidad es que el caso ha estado parado desde mayo de 2021, cuando el juez encargado del caso elevó la cuestión prejudicial al TJUE. Dos años y medio de espera para una sentencia histórica por su relevancia en el modelo deportivo europeo.
La sentencia no es el punto final a la batalla judicial entre la Superliga y la UEFA, pero sí permite vislumbrar cómo va acabar el litigio. El caso vuelve ahora al Juzgado de lo Mercantil nº 17 de Madrid, que tendrá que resolver la demanda presentada por los promotores de la Superliga en abril de 2021. Y lo hará en el mismo sentido que la corte con sede en Luxemburgo.