ITALIA

"Comprar a Maradona hubiese sido como coger el corazón de Nápoles y llevarlo a Milán"

El argentino siempre fue un objetivo de los grandes equipos de Italia y Berlusconi quiso llevárselo, pero fue imposible.

Maradona durante un partido con el Nápoles. /AFP
Maradona durante un partido con el Nápoles. AFP
Marcos Durán

Marcos Durán

Silvio Berlusconi sigue más vigente que nunca. El presidente más ganador de la historia del fútbol italiano y hoy dueño del Monza, concedió una entrevista a la Gazzetta dello Sport para hablar sobre la previa del Nápoles - Milan de hoy, el gran equipo de Sacchi y la figura de Diego Armando Maradona.

Maradona era imposible para Silvio

Sobre el astro argentino, Berlusconi fue tajante: "Maradona es un gran arrepentimiento y no solo porque Maradona fue el mejor jugador de su generación. Era una persona frágil, quizá la atención y disciplina que existía en mi Milan le hubieran ayudado a evitar algunos errores. Pero un día, hablando con él, me di cuenta de una cosa: Maradona era Nápoles, el símbolo y la bandera del Nápoles más grande de la historia, al menos hasta hoy. Las banderas no se compran y no se mueven. Hubiese sido como coger el corazón de una ciudad y llevarlo a Milán, hubiese sido injusto, no se podía hacer. El mismo Diego, que tenía una gran sensibilidad, compartía lo mismo".

Maradona en su visita a Nápoles en 2005.  EFE
Maradona en su visita a Nápoles en 2005. EFE

El partido ante el Nápoles y qué jugador le gustaría para el Milan

Sobre el encuentro ante el líder de la Serie A, Berlusconi lo tiene claro: "El Nápoles es un gran equipo, uno de los mejores de Europa. Está dominando el campeonato con absoluto mérito y para el Milan será un rival durísimo".

También tiene claro a quién ficharía si pudiese para el equipo 'rossonero': "Haaland o Mbappé. Son el presente y el futuro del fútbol".

El primer gran Scudetto de su Milan

Berlusconi también recordó el partido entre los dos equipos jugado en 1988: "Aquel día le ganamos a un muy buen Nápoles, fue el día que mi Milan gana su primer Scudetto, el primer trofeo de una epopeya sin igual".

Además, añade: "Aquel partido me trae muchas emociones, recuerdos. Me conmueve todavía pensar al aplauso que el maravilloso público del San Paolo nos otorgó al fin del encuentro. Una prueba de deportividad extraordinaria, una de las razones por la cual Nápoles estará en mi corazón".