SERIE A

Una "locura" de jugador, Golden Boy y su caída futbolística: "No daba garantías físicas"

Paul Pogba dio positivo en testosterona, ha sido suspendido por la Juventus y se expone a cuatro años de sanción.

Paul Pogba durante un calentamiento con la Juventus./REUTERS
Paul Pogba durante un calentamiento con la Juventus. REUTERS
Álvaro de Grado
Matteo Moretto

Álvaro de Grado y Matteo Moretto

El Pogba que uno se imaginaba en 2011, cuando debutó con el Manchester United, es muy distinto al que ha llegado al 2023. Por el camino ha habido de todo y muy variado, tocando siempre los extremos, muy en sintonía con su carrera: desde fichajes millonarios (105 millones tuvieron la culpa de su regreso a Old Trafford), premios individuales (el famoso Golden Boy, por ejemplo, en 2013) y hasta un Mundial absoluto con Francia en 2018 para llegar al capítulo definitivo, una suspensión por dar positivo en testosterona, a la espera de comprobar una segunda muestra para corroborar el resultado. De confirmarse, se expone a una sanción de cuatro años.

Su doble fichaje por la Juventus (primero en 2012, siendo una promesa; y después en 2022) es un buen resumen de su carrera deportiva: "El primer Pogba era una locura de jugador, el Pogba que volvió era un futbolista que no daba las garantías físicas necesarias", explica el periodista italiano Romeo Agresti, de Goal.

De hecho, el regreso a la Serie A no fue a través de un traspaso: su contrato con el Manchester United terminó en 2022 y la mejor opción que tuvo sobre la mesa, estando libre, fue volverse a poner la camiseta de la Vecchia Signora, ya lejos de todos los rumores que un día, cada vez más lejano, le situaban en la órbita del Real Madrid: "Era una máquina por reavivar, el verano pasado se lesionó, hizo terapias conservadoras para no perderse el Mundial pero resultó ser una elección fallida", añade Agresti.

Pogba, en un partido con la Juventus. REUTERS
Pogba, en un partido con la Juventus. REUTERS

En su último año y medio, Pogba sólo ha podido disputar 11 partidos con la Juventus, perdiéndose casi al completo la temporada pasada. Totalmente diferente al futbolista que, una década antes, abandonó un Manchester United donde Sir Alex Ferguson trataba de convencerlo para quedarse: "Pogba no firmó la renovación en ese momento porque la relación entre el Manchester United y su entorno no era idílica. Todo el mundo sabía que era un fenómeno", prosigue Agresti.

En Italia, durante cuatro años (de 2012 a 2016), pasó de ser promesa a realidad. Se convirtió en una estrella. También ganó el Mundial Sub-20, avisando de lo que venía en el futuro. Mino Raiola tenía una joya entre sus manos. Y lo que faltaba por demostrar. "Cuando llegó a Turín, después de los primeros entrenamientos, hasta los más grandes de la Juventus habían entendido que éste se convertiría en un jugador top. En cuatro temporadas hizo cosas excepcionales", apunta el periodista.

Un futbolista que coincidió con él fue Rômulo, centrocampista brasileño: "No creo que haya ingerido sustancias prohibidas con voluntariedad. Veo tantos comentarios malos contra él del tipo: 'Te llevas demasiado dinero, siempre estás lesionado, ahora te estás dopando'. Todo me parece muy exagerado. Está pasando por un momento muy difícil... Creo y espero que esté limpio", cuenta a Relevo. "Hay que esperar, en Brasil ha pasado muchas veces que los chicos toman medicamentos para tratar un problema físico y había en ellos una sustancia que no está permitida para un atleta. Luego con el contraanálisis se descubre la verdad", añade.

Pogba, en su etapa en el Manchester United. REUTERS
Pogba, en su etapa en el Manchester United. REUTERS

Cuando fichó por el Manchester United, a cambio de 105 millones, el club de Old Trafford promocionó su vuelta con "Pogback", en una clara referencia al regreso de uno de los suyos. Tuvo mejores y peores momentos -ganó una Europa League y una Copa de la Liga junto a Mourinho-, pero no consiguió enamorar. Su mejor temporada, la 2018/19: vino de ganar el Mundial absoluto con Francia y anotó 16 goles en total, además de ser elegido en el equipo del año de la Premier League.

A sus 30 años -cumplirá 31 en marzo-, está inmerso en la segunda de las cuatro temporadas que firmó con la Juventus. Pero Pogba no sabe cuándo volverá a jugar al fútbol. Su problema ya no es recuperarse físicamente, ni entrar en el once titular, ni nada parecido. Es más complicado. Es más grave. Si se confirma el resultado del positivo y el francés es suspendido, la Juventus podría rescindir su contrato.