OPINIÓN

Simeone sienta titulares; a Xavi le 'meten' titulares

Simeone aplaude al Metropolitano durante el partido ante la Lazio./EFE
Simeone aplaude al Metropolitano durante el partido ante la Lazio. EFE

Nada tenían que ver los partidos del Atlético y del Barça. Si acaso que los dos clubes tenían que confirmar su primera plaza en el grupo para mirar el sorteo de octavos con un poco más de confianza y esperanza. Sin embargo, las actitudes de sus dos entrenadores a la hora de formar sus onces iniciales crearon unos vasos comunicantes que llaman poderosamente la atención. Mientras Simeone, pensando en el partido de Liga de San Mamés, sentaba a tres teóricos titulares de alto calibre (Koke, Llorente y Morata), a Xavi, por el arte de birlibirloque, le 'metían' entre los convocados a tres teóricos titulares que, en principio, ni siquiera iban a viajar a Amberes pensando también en el siguiente encuentro del campeonato en Mestalla. Lewandowski, incluso, fue de la partida. Y Gündogan terminó saliendo ante el ridículo que se avecinaba (Araujo se quedó fuera finalmente).

Dos movimientos que reflejan perfectamente cuál es la situación de los dos entrenadores en sus respectivos clubes. De la confianza y el mando máximo de Simeone en el Atlético a la evidente desconfianza y debilidad de Xavi en el Barcelona. ¿Alguien se puede imaginar que Miguel Ángel Gil puede insinuar o mandar a Simeone que entren en la lista de convocados tres jugadores que iban a tener descanso? Nadie. Sin embargo, en el Barcelona sí ocurrió. Laporta, Deco o el club, como dijo el entrenador, desautorizaron y desdijeron a Xavi. Para ahondar más en ambas circunstancias, los rojiblancos ganaban con autoridad y los azulgrana perdían de mala manera ante el peor equipo de la competición antes de esta última jornada.

Simeone anda tan sobrado en su club y tienen tanto y bueno en su plantilla para elegir que se permitió el lujo de romper con sus cansina teoría del 'partido a partido' y pensó tanto en la próxima cita contra el Athletic como en la inmediata ante el Lazio. Tres rotaciones en toda regla de salida que se ampliaron cuando tras el descanso también sentó a su gran estrella, Griezmann. A pesar de las ausencias de los lesionados Barrios y Lemar, es evidente que la plantilla atlética es competitiva y los que salen demuestra que se puede confiar en ellos. Precisamente esa competitividad interna es la que puede engrandecer a un equipo que supo capear un partido de esos en los que históricamente solía meter la pata. No lo hizo. Incluso pudo golear jugando al 'tran-tran'.

Hermoso está de Selección. Ni más, ni menos. Lino, crece y comienza a sonreír a una posición en la que nunca había jugado. Witsel demostró sentirse cómodo en su puesto de toda la vida y solo los titubeos de Giménez y Savic deberían preocupar al técnico. Más por lo que fueron que por lo que son hoy, lejos de su mejor forma los dos.