NATIONS LEAGUE

Suiza también tiene su propio caso Vilda y todos los ojos apuntan a su seleccionadora: "Estamos estancadas"

El rival de España en el quinto partido de la Nations League no pasa por su mejor momento.

Inka Grings durante un partido del Mundial. /Getty
Inka Grings durante un partido del Mundial. Getty
Sandra Riquelme

Sandra Riquelme

Mientras que en España el asunto Jorge Vilda -el exseleccionador nacional- dividía a los aficionados, las suizas nos miraban de reojo. Porque el combinado helvético vivió su propia crisis durante el Mundial. Con diferentes matices, pero con un mismo protagonista -en esta ocasión, misma-: la seleccionadora nacional. En Suiza, todas los focos recayeron en Inka Grings, su entrenadora. En unas horas (19:00h, La1), ambas selecciones se verán las caras, en el cuarto partido del grupo A4 de la Nations League. Y mientras que en el banquillo español se sentará Montse Tomé -el relevo de Jorge Vilda-, en el suizo seguirá Grings.

"Sin comentarios", respondía Ana-Maria Crnogorčević hace tan sólo unos días ya en Suiza. La del Atlético de Madrid se refería a la relación con Grings. En el anterior parón internacional, la preparadora alemana no convocó a la colchonera -una de las jugadoras más importantes de la historia de Suiza- alegando que estaba centrada en buscar equipo (el Barça acaba de rescindir su contrato). Una decisión que no le sentó nada bien a Crnogorčević y por la que, hace unas semanas, Grings viajó a España. "Hablamos las cosas con claridad, pero ahora todo ha terminado para mí", zanjó la seleccionadora. A la que no le gustó nada que Ana-Maria mostrase su malestar públicamente.

«Estamos estancadas»

Sin embargo, y a pesar de esta aparente tregua, los ánimos están lejos de calmarse. Grings aterrizó en el banquillo suizo en marzo. Desde su llegada, ha dirigido 11 encuentros -incluido el pasado Mundial de Australia y Nueva Zelanda- y tan sólo ha sumado una victoria: ante Filipinas. "No estoy satisfecha, tengo mayores expectativas para mí y el equipo. Estamos estancadas", afirmó Crnogorčević en una entrevista al medio suizo NZZ magazin.

Las diferencias entre gran parte del vestuario suizo y la seleccionadora alemana quedaron en evidencia durante el Mundial. Las principales quejas de las futbolistas residen en la escasa preparación de los partidos, el desconocimiento de los rivales, el estilo de juego o la falta de comunicación -y sus formas- de Grings con ellas.

Para más inri, la suizas son las colistas del grupo A4 de la Nations League y, en apenas unas horas, se enfrentarán a las campeonas del mundo. Las de Lia Wälti y compañía han perdido los cuatro partidos que han disputado. Además, acumulan siete goles en contra y ninguno a favor.