SUPERCOPA | MANCHESTER CITY - SEVILLA

Con el espíritu de Mónaco para romper la mala racha con la Supercopa

Javi Navarro, Andrés Palop y Julien Escudé, reviven para Relevo aquella noche mágica en la que arrasaron 0-3 al todopoderoso Barcelona de Messi y Ronaldinho.

Javi Navarro levanta el título de la Supercopa de Europa./GETTY
Javi Navarro levanta el título de la Supercopa de Europa. GETTY
Alonso Rivero

Alonso Rivero

Hay que retroceder 18 años. El Sevilla acaba de estrenar su palmarés europeo conquistando la UEFA ante el Middlesbrough y lograba mantener a sus figuras en una temporada que se presuponía apasionante. Antes, había que intentar conquistar un nuevo título, concretamente la Supercopa de Europa, ante un Barcelona que se había convertido por méritos propios en el mejor equipo del mundo. El resto es historia.

"Lo recuerdo cada vez que vienen estas fechas. Era nuestra primera Supercopa de Europa y teníamos una gran ilusión de disputarla, todo era nuevo para nosotros y suponía volver a tener sensaciones de jugar una final y contra el campeón de Champions. Siempre que la recordamos tirando la vista atrás, se me salta una sonrisa", confiesa una de las leyendas del club, el portero Andrés Palop.

"Llegábamos con poca presión. Todos sabíamos el estado de forma en el que llegaba el Barcelona, la calidad que tenía en aquel momento. Teníamos poco que perder y mucho que ganar y la presión, por lo tanto, era mínima. Nosotros veníamos de hacer una temporada bastante regular, con un equipo bastante compacto, con las ideas muy claras y terminamos la temporada bastante bien. Llegamos al partido muy tranquilos y logramos jugar como lo veníamos haciendo habitualmente. Las cosas salieron muy bien, por aciertos nuestros y fallos de ellos, pero la clave fue ir sin esa presión y sin esa exigencia de tener que ganar", nos cuenta el capitán en aquella final, Javi Navarro.

Sea como fuere, para muchos fue el mejor partido de la historia de la entidad, en el inicio de la probablemente mejor temporada de la historia del Sevilla, conquistando tres títulos: Supercopa Europa, Copa de la UEFA y Copa del Rey. Y una Liga que se escapó cruelmente en el último suspiro. "Puede haber cierta similitud entre este partido y el nuestro por la entidad del rival. El favorito es el City. Es cierto que el Sevilla a lo largo de la temporada pasada no logró ser un equipo regular pero en la última parte, ya con Mendilibar, las cosas volvieron a su sitio. Se ha podido ver la calidad que tenía el equipo y hasta donde pudo llegar. Creo que el hecho de no ir de favorito y de tener poco que perder al futbolista le puede ayudar", analiza Javi Navarro.

Junto al valenciano en defensa estaba Julien Escudé. El francés se había incorporado en el mercado de invierno de la anterior temporada, pero tuvo tiempo para levantar el título en Eindhoven. "El Sevilla debe hacer un partido perfecto para superar al equipo de Guardiola. Será muy difícil, pero ahí está la historia del club. El Sevilla es un club copero, de finales y ahí saca su mejor versión. Nunca se rinde y se convierte siempre en un equipo competitivo. Además estamos en el inicio de la temporada y al igual que nos sucedió a nosotros, pudimos apretar y exigirle físicamente al Barcelona y tener esos automatismos que los clubes grandes suelen adquirir al final de la temporada y no a un mes de iniciarse todo. Todo eso puede ayudar al Sevilla a sorprender al rival. Los grandes suelen tener dificultades en los comienzos tras temporadas tan largas. En el Sevilla la plantilla es más o menos la misma y eso debe ser un plus", analiza.

Para Palop es "clave mantenerte dentro del partido y siempre verte con opciones de ganar. Hay que trabajar bien la presión, dónde y cuándo, y acumular siempre gente cerca del balón para no dejar que el Manchester City piense y ejecute con comodidad". Navarro cree que el favoritismo británico le puede venir bien a su Sevilla: "Que los jugadores vayan tranquilos, que pongan en práctica todo lo que mostraron el año pasado con este entrenador. La intensidad en este tramo de la temporada es difícil mantenerla pero por eso puede pasar cualquier cosa en un partido como este". Será difícil repetir una gesta como la que labraron aquellos jugadores. El día en el que la intensidad de Navas, la zurda de Puerta, el remate de Kanouté o la calidad de Dani Alves permitieron al Sevilla ser supercampeón de Europa.