El Real Madrid desmonta en cuatro días las críticas a la planificación
Los blancos responden con goleadas a Atleti y Barça al no fichaje de un '9' top, los laterales brillan, Nacho disimula las bajas…

La victoria en la Supercopa de España puso la guinda a una primera parte de temporada sobresaliente para el Real Madrid, que goleó al Atleti en semifinales (5-3) y arrolló al Barça en la final (4-1) para sumar su primer título, cerró la primera vuelta de LaLiga como líder y pasó a octavos de la Champions con un pleno de triunfos histórico. A día de hoy caben pocos (o ningún) peros para el trabajo de Ancelotti y su plantilla, que salen enormemente reforzados de la conquista de Riad.
Además de los vencedores más evidentes, como Vinicius o el propio Carletto, el torneo de Arabia deja otros grandes ganadores: los responsables de la planificación deportiva, tan criticada en verano y a comienzos de curso como exitosa con el paso de los meses. El tiempo le ha dado la razón a Florentino Pérez (presidente) y a José Ángel Sánchez (director general), líderes de un equipo que completan piezas tan importantes como Juni Calafat (jefe de captación internacional) o, desde hace algunos meses, Santiago Solari (director de fútbol).
La estrategia trazada a comienzos de campaña se ha ido cumpliendo paso por paso. La primera decisión trascendental, consumada la salida por sorpresa de Benzema, fue el no fichaje de un delantero de primer nivel mundial. Ancelotti empujó por Harry Kane y por Havertz, pero desde las oficinas desestimaron la incorporación de un '9' top por cuadrar las cuentas y porque confiaban en la explosión goleadora de Rodrygo y Vinicius y en la aportación de Joselu.
Los resultados en la Supercopa, con cinco tantos marcados al Atleti y cuatro al Barça en sendas exhibiciones ofensivas, constatan que, con lo que había, llegaba. Bellingham ha tapado muchos agujeros (lleva 17 goles), pero en Arabia no brilló y en la final destacaron Vinicius (firmó un hat-trick) y Rodrygo (culminó la obra). Entre ambos suman 20, pese a que Vini estuvo tres meses fuera, y Joselu acumula ya nueve, con papel protagonista en la Supercopa (hizo el 4-3 ante el Atleti) y en el día a día (ha dado siete puntos).

Los laterales fueron otro punto delicado en la planificación. Ni Carvajal ni Mendy dieron su mejor nivel en la 22-23 y Ancelotti pidió un lateral derecho en verano, pero se apostó por reforzarse sólo con Fran García en la izquierda (una opción low cost, de cinco millones) y guardar la inversión para el verano de 2024 (el objetivo es Alphonso Davies). Mientras tanto, Carvajal le ha dado la vuelta por completo a su situación y Mendy ha vuelto a convertirse en sinónimo de eficacia y firmeza defensiva.
Curiosamente, había sido la derrota contra el Barcelona en la pasada Supercopa la que abrió el debate sobre la posibilidad de fichajes en las alas. La vieja guardia ha respondido y hasta sus sustitutos, Lucas Vázquez, Fran García y un Camavinga utilizado como solución de emergencia, han brillado durante las ausencias de ambos.
Nacho solventa el problema central
Avanzada la temporada, muchos aficionados volvieron a cuestionar que el Madrid no incorporase a un central ante las lesiones de Militao (en agosto) y Alaba (en diciembre). Como informó Relevo, el propio Ancelotti solicitó al club el fichaje de un zaguero con veteranía o un joven top, porque consideraba más que necesario fichar en esa posición ante el exigente calendario de comienzos del 2024. Una vez más, desde las oficinas de Valdebebas se ciñeron al plan de contención de gastos que se sigue a rajatabla desde hace varias campañas y 'obligaron' al entrenador a tirar adelante con Rüdiger y Nacho.
🗣️ Carlo Ancelotti pide un central con veteranía o un joven top.
— Relevo (@relevo) December 18, 2023
El italiano no quiere experimientos. Demanda un fichaje de rendimiento inmediato y garantías.@ManuAmor1 🤝 @Santos_Relevo https://t.co/G0mDkYCMGh
Al excelente nivel del alemán se ha sumado el paso al frente del capitán, que comenzó la temporada titubeante y secó a Lewandowski y Ferran en la final. Con Militao ya entrenándose sobre el césped y con la mirada puesta en regresar a finales de febrero o principios de marzo, la preocupación por el central ya pasa a ser un tema menor.
La sucesión de pequeñas victorias de los dirigentes parece casi interminable. Se apostó por una plantilla corta y eso se ha traducido en que todos se sienten partícipes; se le pidió al técnico una renovación generacional en el centro del campo y Valverde, Tchouameni y Camavinga no dejan de crecer; se recuperó a Brahim y el malagueño está dando cifras y un extra de energía a una plantilla que necesitaba de ambos factores…
A todo ello hay que sumarle la mano maestra de Ancelotti, tan certero en sus actitudes como en los giros que catapultan a los blancos: acercar al área a Bellingham, el cambio de sistema tras la derrota en el Metropolitano o una gestión de recursos sólo al alcance de un técnico de la jerarquía y experiencia del italiano. Serán la Liga y sobre todo la Champions las competiciones que pondrán la nota final a la temporada del Madrid, pero el camino está siendo inmaculado y llena de razón a la planta noble.