Ana Tejada y la meditada decisión de marcharse a Estados Unidos: "Fue complicado; lloré bastante, soy una persona emocional"
La jugadora de Utah Royals habla en Relevo de su regreso a la Selección y su salida de la Real Sociedad.

Hay trenes que solo pasan una vez en la vida. Quién sabe si en el caso de la carrera futbolística de Ana Tejada (Logroño, 2002) la llamada de Utah Royals -equipo de la liga estadounidense- hubiese llegado en una segunda ocasión, en un futuro más lejano. Ella decidió no esperar y lanzarse al nuevo reto, dejando atrás a la Real Sociedad, donde había estado las últimas cinco temporadas y a la ciudad de San Sebastián que tan cerca estaba de sus familiares y amigos. "Lloré bastante, soy una persona emocional", se sincera durante la entrevista con Relevo en Las Rozas, lugar donde se encuentra concentrada con la Selección.
Tejada debutó con la absoluta en 2022 ante Argentina y, desde entonces, no había vuelto a recibir la llamada de la Selección hasta que hace unos días se convirtió en una de las caras nuevas en la convocatoria de Montse Tomé. La ilusión de volver se reflejaba en su rostro cuando aparece para atender a la última entrevista del día y apurar los últimos minutos antes de irse a comer con el resto de compañeras. El fútbol le ha dado la razón a los pocos meses de tomar una de las decisiones más importantes de su carrera: brilla en Estados Unidos y espera su oportunidad de sumar una nueva internacionalidad con España.
Menudos meses más frenéticos...
Ya han pasado como cuatro o cinco meses desde que me fui. La verdad que muy contenta, satisfecha con la decisión.
¿Has tenido tiempo para descansar y asimilarlo todo?
Empalmé la temporada anterior, me fui en mayo, y aún seguimos con la temporada. El último partido es la semana que viene. Sí que es verdad que el mes pasado estuve un poco más cansada, pero al final estoy muy motivada con el equipo y con cómo van los partidos. Así que está siendo bastante fácil.

Debutaste hace dos años con la absoluta y no habías vuelto. ¿Cómo recibiste la noticia?
Muy contenta. La noticia me llegó un poco, no por sorpresa porque ya sabía que estaba en la prelista, pero la verdad que no me esperaba que me convocaran. Cuando me desperté, con la diferencia de hora, fue gracioso porque cogí el móvil y ya tenía todo lleno de mensajes. La gente de España se enteró antes que yo de que estaba convocada. El club me dijo que estaba en la prelista la semana anterior a que saliera la lista oficial. Fue al coger el móvil, vi la convocatoria y lo primero que hice fue llamar a mi madre. Ella ya lo sabía y bueno, nos echamos unas risas.
¿Qué ha cambiado desde la última vez que viniste a la Selección? ¿Hay algo que te haya llamado más la atención?
Cuando vine, muchas jugadoras del equipo no estaban. Estoy coincidiendo con Alexia, con Patri... No había coincidido con ellas. Es un placer poder estar al lado de jugadoras tan top, así que estoy contenta.
A la hora de fichar por Utah Royals, ¿pensaste en la posibilidad de que afectase a una posible convocatoria con la Selección?
Fue una de las cosas que valoramos con mis padres al tomar la decisión. Creo que tienes que poner todas las cartas sobre la mesa y valorar todas las opciones que puedan pasar. Creo que me ha venido bien para evolucionar, con el cambio de posición también estoy aprendiendo otras cosas. Ha salido bien.
Vienes como centrocampista a la Selección, en Utah también has jugado ahí, en la Real de central... ¿Cómo llevas el cambio?
Allí -en Utah- me ficharon como central. Al principio sí empecé a jugar en esa posición, luego tuvimos algunas bajas en el centro y tuve que estar ahí. Adaptándome poco a poco, con el entrenador veo muchos vídeos para mejorar cosas. Cada vez estoy más a gusto.
¿Cómo ha sido ese reencuentro con Amaiur? ¿Ya os habéis puesto al día?
Lo primero que hicimos ayer fue contarnos cómo nos va todo, cómo le va a ella en la Real, cómo me va a mí por Utah. Tenía muchas ganas de estar por aquí y de ver a mis amigas.
¿Mantienes el contacto con tus excompañeras?
Sobre todo, mantengo el contacto con Nerea, que era de las que mejor me llevaba en el equipo. Soy una persona que le cuesta un poco el tema de hablar por teléfono porque cuando estoy en un sitio me gusta estar presente donde estoy. Es verdad que podría hablar más con ellas, pero lo que prevalece de verdad es esa amistad. Ayer con Amaiur por ejemplo, hacía mucho que no hablábamos, y fue como si no hubiese pasado el tiempo.
¿Te preguntan mucho por la liga de Estados Unidos?
Me preguntan más por cómo estoy, que si me tratan bien las compañeras. Sobre todo, es más tema personal, que es lo que nos preocupa más a nosotras por el cariño que nos tenemos, que estemos a gusto donde estemos y que nos traten bien.
Es un tema recurrente el de las diferencias que hay entre la liga española, la inglesa y la estadounidense. ¿Qué es lo que más te ha sorprendido? ¿Es tan física como dicen?
Yo he notado bastante diferencia a nivel de transiciones, allí están todo el rato corriendo. Creo que eso, sobre todo, es por el estilo de jugadoras que tienen los equipos. Son jugadoras muy rápidas. Es lo que buscan, balones muy largos. Es otro estilo diferente al que, sobre todo, se juega en España. Es otra forma de nutrirse y de aprender otros estilos.
¿Cómo ha sido el cambio? ¿Te costó?
Al principio lo pensé bastante. Está lejos de mi casa. Donosti estaba a una hora y media de donde soy yo, de Logroño. Utah está a ocho horas de diferencia horaria. Al principio sí que fue un poco complicado tomar la decisión. Con ayuda de mi hermano, mis padres, mi representante, de algunas amigas... Creímos que era la mejor decisión para mí.
¿Cómo se gestó el fichaje? ¿Habías escuchado algo antes sobre el interés de Utah?
Fue una llamada de mi repre una tarde. Estábamos hablando a ver qué tal me iba en la Real. Luego me dijo que el Utah me quería, que estaban interesados en mí. Poco a poco, lo comentamos al club también. Todo fue muy claro desde el principio. Por las dos partes se pusieron de acuerdo y sucedió.
En cuanto al tema económico, en una entrevista con Rioja Televisión dijiste que te iría mejor en el futuro. ¿Es un problema o una amenaza esto para la liga española?
Allí ya llevan mucho tiempo siendo una liga profesional. Invierten mucho, tanto en infraestructuras como en jugadoras. Al final es un tema importante porque nosotras lo tenemos más complicado para ganarnos la vida después del fútbol y también creo que hay que aprovechar las oportunidades que te vengan. Si te pagan más en un sitio y encima vas a estar bien, vas a aprender y vas a tener una oportunidad para evolucionar, por qué no cogerla.
Imagino que no fue fácil comunicárselo a tus compañeras...
Primero se lo dije al grupo de capitanas. Fue complicado porque ese era mi quinto año en la Real y eran también como mi familia. Fue un momento complicado, tanto el decírselo a las capitanas como luego delante de todo el grupo. Lloré bastante, la verdad, soy una persona bastante emocional. Me costó comentarlo, pero al final me quieren mucho y se alegraron muchísimo por mí.
La Real Sociedad escribió en el comunicado que tu salida fue por petición tuya. ¿Por qué?
Cuando llegó la oferta yo sí que les dije que me quería ir, también ellos fueron los que me abrieron las puertas a irme. Aceptaron el dinero que Utah les ofrecía y creo que fue también por ambas partes.