FÚTBOL

Vítor Pereira: "Tuve reuniones con el Almería y el Sevilla; a uno le dije que no y el otro al final no me eligió"

El técnico portugués, que ahora dirige al Al-Shabab saudí, pudo llegar a Nervión en vez de Diego Alonso.

El entrenador del Al-Shabab, Vítor Pereira./Reuters
El entrenador del Al-Shabab, Vítor Pereira. Reuters
Samuel Silva
Alonso Rivero

Samuel Silva y Alonso Rivero

La prolífica escuela portuguesa ha repartido entrenadores por todo el mundo en la última década. Entre ellos se encuentra Vítor Manuel de Oliveira Lopes Pereira (Espinho, 1968), todo un trotamundos de los banquillos desde que comenzase su exitosa carrera en la élite con el Oporto en 2011. Campeón en Portugal con los Dragoes, en Grecia con el Olympiacos o en China con el Shanghai SIPG, el técnico luso reconoce en esta entrevista con Relevo que esta misma temporada estuvo a punto de firmar por el Sevilla, que finalmente eligió a Diego Alonso.

Desde Riad, donde ahora dirige al Al-Shabab, su segunda experiencia en Arabia Saudí, Vítor Pereira analiza los cambios en ese campeonato emergente, los errores que debe evitar para no ser tan efímera como la Superliga China, pero también sus deseos y ambiciones de cara a su futuro inmediato en los banquillos. "El fútbol es para mí como una droga, la necesito todos los días", dice el portugués, que ha dirigido equipos en siete países diferentes.

Formador de jóvenes, a los que considera necesarios para conformar grandes equipos, Vítor Pereira conoce a la perfección a talentos como Arda Güler, al que dirigió en sus comienzos en el Fenerbahçe, o a Endrick, la última sensación del fútbol brasileño, al que tuvo como rival mientras dirigió a conjuntos como el Flamengo o el Corinthians. "Necesitan tiempo, pero no tengo duda de que son jugadores del perfil del Real Madrid", afirma antes de asegurar de que no habrá mejores manos para cuidarlos que las de Carlo Ancelotti.

El técnico habla sobre el fútbol de Arabia.Relevo

Hace casi diez años ya dirigió en Arabia Saudí. ¿Qué diferencias ha observado ahora en su regreso?

He encontrado una mejor organización, mejores condiciones de trabajo, mejores terrenos de juego, las hierbas son mejores ahora. También mejores jugadores, entrenadores y directores deportivos. En definitiva, encontré una liga más competitiva.

¿Se nota entonces ese intento por estabilizar un campeonato fuerte?

Sí, sí, claramente se nota que están haciendo un trabajo para mejorar la liga. Aun así, deben continuar invirtiendo en mejores infraestructuras, con más calidad de los profesionales que contratan, y deben invertir en la formación de entrenadores, para las academias y los primer equipos. Pero están dando pasos que señalan claramente que quieren mejorar. Si comparo las condiciones de hace diez años no tienen nada que ver. La señal más fuerte de esa deseo de mejorar es la organización del Mundial, que para mí será el gran motor de esta evolución emprendida. El objetivo final es el Mundial y van a intentar de todo para mejorar las condiciones y organizar un Mundial de calidad.

Usted también entrenó en China. ¿Qué errores deben evitarse para no que sea algo efímero?

En China trabajé tres años y sí, se cometieron errores. Invirtieron mucho en jugadores, entrenadores y estructuras, pero imaginaban que tener una selección fuerte pasaba por naturalizar a los extranjeros que llegaban en el final de su carrera. No tuvieron los resultados que querían, a lo que se sumó el Covid, que los llevó a cerrar la inversión y los proyectos se quedaron a la mitad. También en mi opinión faltó claramente mirar a las academias. Contratar personal extranjero competente y entrenadores para trabajar con los jóvenes y con los entrenadores locales. Los extranjeros que fueron se preocuparon solamente de los primeros equipos y de los jugadores de clase mundial. Faltó también un poco la visión de apostar por jugadores más jóvenes, con ambición y una energía distinta. Y faltó también promover opiniones, que se compartiera la visión de entrenadores y personal de fútbol que podrían aportar experiencia y conocimiento.

En Arabia sí se están fichando más profesionales del fútbol. ¿Existe ese diálogo que ve como necesario para el crecimiento?

No llevo el tiempo suficiente para saber si se promueven estas reuniones o no, pero es importante que haya personas para organizar los clubes. Diez años atrás yo hacía también de director deportivo. Tenía que resolver todos los problemas, incluso los de academia. No es el papel del entrenador, tiene que haber alguien que haga la conexión entre los departamentos. También una organización de departamentos de scout, para que haya criterios en la selección de quién se contrata. Pero también para venir aquí hay que tenerlo muy claro. Si vienes para lamentarte de lo que no tienes es un problema serio. Tienes que venir sabiendo que algunas cosas van a fallar, pero que quieren ayudar y organizar al crecimiento del fútbol aquí.

Algunos jugadores se han quejado precisamente de esa falta de equipamientos...

Diez años atrás, cuando yo vine desde el Oporto y de jugar la Liga de Campeones, fue un shock. Yo mismo tuve dificultades, me ofusqué en lo que me faltaba. Pero cuando vienes tienes que hacerlo entendiendo que es un proyecto en construcción, que vienes a aportar, seas jugador, entrenador o director deportivo. Si vienes a apuntar errores tienes un problema. Tienes que ser consciente de lo que falta y venir a ayudar a construir esta realidad.

"Si vienes a Arabia Saudí a apuntar errores tienes un problema; tienes que ser consciente de lo que falta y venir a ayudar a construir esta realidad"

Usted ha entrenado en diferentes países y culturas. ¿Influye eso en su manera de dirigir?

Hoy soy un entrenador más preparado. Para mí quien entiende los contextos en los que trabaja tiene más posibilidades de alcanzar el éxito. Si entiendes rápidamente los aspectos culturales, estructurales y específicos de la liga en la que estás, mayores serán las posibilidades de convencer a los otros a seguirte y a ganar, por supuesto. Hice mi formación en el Oporto, un gran club europeo. Me formé para ganar, siempre. Estuve ocho años allí para ganar y lidiar con la presión. Aquí en Arabia gusta mucho el fútbol, pero no sientes la misma presión que en el Oporto, el Fenerbahçe o el Olympiacos, aunque sí sientes la pasión. Yo he crecido en un club ganador, donde empatar es una derrota y hacer dos veces seguidas es un desastre. Yo manejo esta presión pero la pasión es mi combustible. Necesito sentirla, por eso las decisiones de mi carrera casi siempre han ido por ese tipo de contextos. Es como vivo el fútbol. En cuanto siento las mariposas dentro estoy encantado. Es la energía que necesito para dar la mejor versión.

¿Se puede ser el mismo entrenador en cada lugar?

Te tienes que adaptar. Existen cosas que puedes de facto cambiar, pero existen otras que solamente te toca aceptarlas y adaptarte al contexto. Aquí, por ejemplo, tienes la cuestión religiosa, que influye mucho en los entrenamientos, en la forma de organizar tu trabajo. Con la mentalidad de los jugadores, igual. Venimos aquí para aportar una manera más profesional de trabajar, más comparada a los trámites europeos, pero en un contexto que tienes que respetar.

Vítor Pereira habla de las diferencias culturales.Relevo

Hace poco hablaba con Juanmi, que ahora juega en el Cádiz, y me comentó esa diferencia hasta en el horario de los entrenamientos...

Ahora estoy aquí a las 4 de la tarde y entreno a las 21:30, que estamos en el Ramadán. Tienes que amoldar toda tu vida a esta realidad, no tienes cómo cambiarla. Puedes intentar introducir una mentalidad más profesional, más ganadora, de coraje, de asertividad, un entrenamiento más profesional... Eso lo puedes cambiar con tu personalidad y metodología, pero no vas a cambiar otros aspectos. Los jugadores necesitan cariño, cada contexto es distinto. Aquí la relación personal es importante, no sólo la profesional. En niveles más altos puedes estar más dirigido para la tarea, para los objetivos, pero aquí tienes que ser un poco de todo. Tienes que ser como un padre también, en el sentido de escucharlos y darles importancia. Si eres un jugador extranjero tienes que hacer una conexión cultural y relacional con ellos, sólo de esta forma te van a respetar. No es sólo llegar y ser mejor jugador, ser persona también y estar para ayudar.

A usted le falta dirigir en España, Italia o Inglaterra. ¿Es uno de sus objetivos a medio plazo?

Sí, es una realidad, no es una obsesión, pero ya estuvimos muy cerca de entrenar en Inglaterra o España. Confío mucho en nuestro trabajo, en la experiencia que tengo en la Champions o la Liga Europa. Una experiencia con el Oporto, el Fenerbahçe, el Olympiacos, el Corinthians, Flamengo... Una experiencia trabajando en países culturalmente tan distintos como China o Arabia. Creo que será una realidad en un futuro próximo.

Algunos entrenadores anteponen los clubes a las selecciones por ese trabajo del día a día. ¿Qué piensa usted?

Es mi caso, soy un adicto al fútbol, es como una droga, la necesito todos los días. Tomarla es la energía que me hace vivir, estar planeando. Es como ver crecer a un hijo. Estoy intentando una obra de autor, un fútbol que tenga resultados, pero jugando con gran calidad. No es sólo ganar sino jugar con calidad y disfrutando, para la afición y los jugadores. Criar ese fútbol es como criar un hijo. Necesito verlo crecer todos los días.

Tengo entendido que se reunió con el Sevilla y se quedó muy cerca de firmar...

Sí, sí. Tuve reuniones con el Sevilla y el Almería. No fue el momento justo, estuvimos muy cerca de firmar, pero Sevilla optó por otro. Al Almería fui yo quien dijo que no, entendía que no era el proyecto que más adecuado para mis objetivos. El Sevilla es un gran club, me gustaban mucho las ideas, pero al final se decidieron por otro entrenador.

Hubiera sido otro club pasional para su trayectoria...

Por eso entendía que era un reto a mi medida. Me gusta trabajar en este tipo de desafíos, con mucha pasión, con presión y dificultad también. Me transformo para dar más. Me he identificado ahí, pero no fue posible. Vamos a ver, un día habrá un proyecto en España.

Ahora en su equipo tiene a Ivan Rakitic. ¿Han hablado del Sevilla?

Ivan es un señor, un jugador de gran calidad y con una personalidad que me gusta. Hablamos sobre el Sevilla, que es un gran club y con un juego de calidad técnica. Yo soy un entrenador táctico, estratégico, me gustan las ligas con calidad técnica y táctica. Es un reto a mi medida, dentro de un perfil que me gusta.

Vítor Pereira habla de la posibilidad que tuvo de firmar por el Sevilla.Relevo

El Sevilla quería apostar por la juventud..

Pienso así también. Para jugar un fútbol de calidad necesitas cuatro o cinco jugadores de experiencia, con calidad y personalidad, que es muy importante. Y después tienes que inyectar la ambición de algunos con hambre de hacer carrera. Son jugadores que por su edad tienen ambición, que recuperan fácilmente entre partidos, con menos lesiones... Tienen hambre, intensidad y si están acompañados de gente con experiencia pueden hacer cosas maravillosas. Ése es el proyecto que yo estoy buscando.

Por ejemplo, usted dirigió a Arda Güler. ¿Ya lo vio como un talento que llegaría al más alto nivel?

Es un chico con el que tuve el privilegio de trabajar con 16 años. Era un minino, aún hoy tiene cara de niño. Él como otros con un potencial enorme tiene algo que lo distingue, que es talento y personalidad. Arda es así, es un niño pero con mucha personalidad. No tengo dudas de que marcará una etapa en el Madrid. Construyendo el presente pero si simultáneamente miras al futuro vas a tener por diez años un equipo competitivo. Ésa es la visión de los clubes para mí.

¿Entiende que le haya costado este inicio en el Real Madrid?

Tienes que dar tiempo a este tipo de jugador con talento, tienes que marcarle la dirección correcta y darle tiempo para adaptarse a un club de la grandeza del Madrid, pero no tengo absolutamente duda de que es un jugador del perfil Real Madrid.

"Con Arda Güler tuve el privilegio de trabajar con 16 años, era un 'minino'; es así, un niño, pero con mucha personalidad"

Hablando de jóvenes y el Madrid, usted se enfrentó a Endrick en Brasil...

Lo veo un jugador con una explosividad fuera de lugar, en espacios cortos tiene una potencia muy grande, pero necesita, en mi opinión, tiempo. No va llegar al Madrid y va a ser un fuera de serie rápidamente. Necesita adaptarse al perfil de juego del Madrid, de mucha posesión y luego con jugadores que en espacios cortos deciden rápido y bien, que hacen la diferencia.

Ya tiene los ejemplos de Vinicius y Rodrygo.

Son jugadores con ese perfil. Tú tienes que ir dando confianza a esos jugadores para que su talento no sea presionado de inmediato. Ellos van a sentir la confianza para expresar su talento. Ancelotti es un especialista en hacerlo.

Para finalizar, ¿qué reto quiere para su carrera?

Acostumbro a decir que mejor los pájaros en mano que dos volando. Pero tengo como objetivo una gran liga europea. En este momento estoy experimentando, ensayando cosas para mí, para el futuro. En el fútbol no está todo inventado como algunos dicen, se va inventando y reinventando todos los días. Tengo conceptos que quiero ensayar para el futuro, con jugadores que me están siguiendo, que creen y están convencidos. Me siento bien, pero mirando a ese proyecto que va a llegar, tengo la certeza, de entrenar en una gran liga europea.