La chaqueta verde en golf: el premio más deseado del Masters de Augusta
Esta semana comienza uno de los grandes torneos del año y que entrega a cada ganador la icónica prenda para recoger el trofeo.

El Masters de Augusta es, desde hace décadas, el primer Major de golf que se disputa en el calendario anual. Ubicado en el segundo fin de semana del mes de abril, tiene la particularidad de que se juega año tras año en el mismo campo, el legendario Augusta National Golf Club. Es uno de los cuatro grandes torneos de este deporte y, curiosamente, el último en llegar, ya que su primera edición se disputó en 1934 gracias al impulso de Bobby Jones y Clifford Roberts.
Al igual que el resto de grandes eventos del circuito, el torneo se divide en cuatro días y, tras las dos primeras jornadas, aproximadamente la mitad de jugadores quedan eliminados. El premio para el ganador es muy jugoso ya que, además del lucrativo cheque que recibe, se puede vestir con la icónica chaqueta verde que se enfundan aquellos que se llevan el trofeo a casa.
¿Por qué se premia con una chaqueta verde?
Uno de los emblemas del Master Augusta está en la chaqueta verde que visten los campeones la tarde del domingo, un elemento distintivo. Esta vestimenta se remonta al año 1937, cuando todos los socios del club de golf de Augusta comenzaron a portar en las instalaciones unas americanas verdes en señal de igualdad, a las que añadieron el logo del torneo para que el público y los participantes los pudiesen distinguir de manera sencilla durante la competición.
La idea de entregarle una chaqueta al campeón fue de Bobby Jones, quien diseñó el campo a comienzos de la década de los 30. Sam Snead se convirtió en 1949 en el primer ganador en lucirla. Desde entonces, el vencedor recibe una de estas prendas, siempre de un ganador antiguo, mientras se toman las medidas para confeccionar una a su medida. Cuando regresan a Augusta pueden lucir su americana verde, pero mientras no estén en el club de golf la chaqueta permanece guardada en su taquilla correspondiente.

Los premios en metálico
Con el paso de los años, los premios se han ido incrementando, tanto para el primer clasificado como para aquellos que pasan el corte tras las dos primeras jornadas, los únicos jugadores que reciben algo de dinero. Tras la entrada del LIV Golf en 2022, el torneo decidió aumentar la bolsa de dinero a repartir entre los golfistas, llegando a una cifra récord en 2022 y 2023.
En total, el torneo entrega 15 millones de dólares en premios. El primer clasificado obtiene un 18% del total, esto es, 2.700.000 dólares. El segundo por su parte recibe 1.620.000 dólares y el tercero 1.020.000 dólares. El último jugador que tiene un importe asegurado es el que finaliza en la 50ª posición, al que se le entrega un cheque de 37.800 dólares.
Jon Rahm, el último ganador
Jon Rahm se unió en este 2023 a los tres españoles que habían conseguido enfundarse la chaqueta verde como ganadores del Masters de Augusta. Seve Ballesteros en dos ocasiones, José María Olazábal en otras dos y Sergio García en una saborearon la gloria en el césped del campo de Georgia y ahora lo ha hecho el de Barrika, uno de los mejores jugadores del mundo.
El nuevo número 1 del mundo llegaba a la cita en Augusta como el segundo en el ranking mundial tras haber sido el mejor durante varias semanas a comienzos de año. En este 2023 acumula cuatro victorias en el PGA Tour. Su mejor resultado hastal a fecha en el torneo era un cuarto puesto logrado en 2018.