JJOO | ATLETISMO

La carrera que cambió la vida de le atleta no binarie Nikki Hiltz pese a su mal resultado: "Los comentaristas no se equivocaron ni una vez"

Elle peleará por una medalla en la prueba de 1.500, a la vez que busca ser altavoz de la diversidad. Recuerda en NBC la emoción de sentir que se respetaba su género.

Nikki Hiltz celebra una victoria./NIKKI HILTZ
Nikki Hiltz celebra una victoria. NIKKI HILTZ
Jonás Pérez

Jonás Pérez

Nikki Hiltz se convertirá en París en una de les primeres deportistas de la historia en participar en unos Juegos Olímpicos siendo no binarie. Ya plantaron la primera semilla le patinador Timothy LeDuc en los de invierno de Pekín en 2022 y le futbolista canadiense Quinn en Tokio 2020. Pero le atleta carga sobre sus hombros con el peso de representar a un colectivo que aún recibe discriminación y lo hace como competidore individual ante los ojos del mundo en una de las pruebas más importantes de estas semanas. Antes de que todo dé comienzo con la ceremonia inaugural, ha concedido una entrevista en la NBC para exponer qué espera y, sobre todo, qué teme sobre su identidad de género y la posible reacción adversa del público.

Le atleta se identifica como transgénero. Es decir, no se identifica con el género que se le asignó al nacer: mujer. Elle no se siente ni hombre ni mujer y prefiere permanecer como género neutro. Algo que no todo el mundo comprende y que le genera algo de preocupación: "No se trata de comprensión, sino de compasión. Si alguien viene y te dice 'hola, me llamo Michael, pero quiero que me llamen Mike', tú respondes 'está bien'. Sientes compasión por esa persona y es lo mismo".

Continúa exponiendo el proceso por el que ha pasado buscando el entendimiento: "Yo estoy en la categoría de mujeres, ya sabes, me asignaron el sexo femenino al nacer. Pero no quiero que me llamen ella. Mis pronombres son ellos/ellas (así lo denomina elle, si bien en España solemos utilizar elle o su plural elles para hacer referencia a las personas no binarias). No es tan profundo".

Con ese discurso, Hiltz no hace más que tratar de darle naturalidad a un asunto social que cada vez cuenta con más visibilidad, pero no por ello invita a la tranquilidad: "Estamos preparando el escenario para lo que pueda pasar". Es decir, que le propie atleta teme que pueda haber algún gesto discriminatorio, si bien lo tiene mentalmente asumido con el fin de que le afecte lo menos posible a la competición, donde, por cierto, es aspirante a medalla tras tener la segunda mejor marca de la historia de los 1.500 para una deportista estadounidense (que compita en categoría femenina).

En la NBC le hicieron viajar hasta 2021, cuando fue uno de los iconos en el Día de la Visibilidad Transgénero. Para entonces, Hiltz se sentía en un espacio seguro y aprovecha la circunstancia para dar más detalles sobre su identidad, el mejor camino para abrir mentes y agitar conciencias: "La mejor forma de describir mi género es fluida. No me identifico como hombre o mujer, me identifico en algún lugar más allá, entre ese espacio".

La carrera que le cambió la vida... por los comentaristas

Una séptima posición, en cualquier caso, hubiera supuesto una decepción para Hiltz. Sin embargo, se acabó convirtiendo en una de sus carreras más especiales. Como competidore de élite, le estadounidense revela que siempre vuelve a ver sus actuaciones para corregir errores y descubrir qué es lo que había fallado. Entonces, el enfado se transformó en ilusión.

"Era la primera vez que los comentaristas no se equivocaban ni una sola vez con mis pronombres. Lo entendieron todo el tiempo. Convirtieron una actuación mediocre en una carrera muy especial", desvela ahora Nikki Hiltz. Puede resultar algo sin importancia, pero elle explica el trasfondo y el significado que tiene para la difusión de su mensaje: "Puede que le diera esperanza a una persona trans o no binaria, que pensara que puede aparecer en su lugar de trabajo y la gente pudiera reconocer su género".

El deporte, más allá de una competición, es cuna de inclusión, respeto, tolerancia y divulgación de mensajes. Este es solo uno más de todos aquellos gestos que han supuesto cambios significativos a lo largo de la historia. "Creo que el deporte es un lugar tan hermoso que a través de él estamos también sembrando y sentando las bases para que sea posible en cualquier entorno de trabajo. Esto es para la próxima generación", reflexiona.

Las nuevas generaciones

El paso del tiempo ha permitido que hablar de identidad de género sea posible en un mundo lleno de prejuicios. Hiltz recuerda cómo su madre creció en un planeta en el que la mujer deportista era casi una excepción y cómo elle ha tenido la posibilidad de ver a cientos de compañeras competir al mismo nivel que los hombres y sin discriminación alguna.

Un cambio de paradigma que ya se superó hace años y que permite soñar con que otras metas sean posibles. El primer paso del camino. Concretamente, los derechos de las personas trans y del género fluido: "Quiero eso para mis hijos. Quiero que les resulte una locura pensar: '¿Cómo?, ¿había pronombres y no se usaban bien?, ¿a las personas trans no se les permitía participar en los deportes?'. Eso es lo que estoy impulsando y me mantiene motivada. Me permite mostrarme tal como soy".

Es el ejemplo que capitanea Nikki Hiltz, aspirante a medalla en los Juegos Olímpicos en los 1.500 metros femeninos. Un metal no sería más que otro gran escenario para la exposición de un mensaje a ojos del mundo. El espíritu olímpico se basa en la diversidad, la inclusión, el compañerismo y el amor por el deporte, los rivales y la capacidad de superación. Le estadounidense portará varias banderas cuando coloque los pies en el tartán. Hasta entonces, clama respeto: "No se trata de comprensión, sino de compasión".