LeBron James, el Rey también en los Juegos Olímpicos
Fue el mejor en el debut ante Serbia y solo la exhibición de Durant le hizo sombra. Y busca su tercer oro con 39 años.

LeBron James llegó a París como capitán de la flota estadounidense. Con la bandera en la mano, representando a todo un país junto a la tenista Coco Gauff, solo la lluvia empañaba una imagen para la historia. Por primera vez un jugador de baloncesto era el abanderado para Estados Unidos. Y tenía que ser él, en sus cuartos Juegos Olímpicos, el elegido, the chosen one, como se le bautizó todavía en el instituto en su Akron natal. Han pasado más de dos décadas desde entonces, y doce años desde su último partido en unos Olímpicos, la final de Londres 2012 ante España, y parece que nada ha cambiado. Sigue siendo, rozando los 40 años, el rey.
El debut de Estados Unidos en el torneo de baloncesto rozó la perfección. El equipo tiró un 56% desde el triple, Kevin Durant volvió de lesión para meter 23 puntos en apenas nueve tiros de campo y solo Jayson Tatum y su rosco en minutos pueden ensombrecer lo que hizo el equipo de Steve Kerr. A la subcampeona del mundo y una de las favoritas a las medallas le metieron 26 puntos de diferencia. Y lo hicieron, como casi siempre, con LeBron James como referencia absoluta, como epicentro gravitacional del baloncesto americano. Anthony Edwards lo describió a la perfección tras el triunfo ante Sudán del Sur cuando fue preguntado por el motivo de la victoria: "Tenemos a LeBron James".
Que con 39 años, más cerca de los 40 que no, siga siendo el referente de un equipo repleto de estrellas, MVP y futuros miembros del Salón de la Fama puede servir como alarma y golpe de realidad. Alarma para el relevo generacional, porque nunca habrá otro como LeBron que en su debut en Lille metió 21 puntos, con 9 rebotes y 7 asistencias, cerca de conseguir un triple-doble, algo que ya hizo en los cuartos de final de 2012 ante Australia (11 puntos, 14 rebotes y 12 asistencias). Por aquel entonces, todavía en Miami, James estaba en plenitud física, mental y de juego; 12 años más tarde, con tres anillos más en los dedos, ha vuelto para recuperar el honor de un país que en los últimos cuatro torneos acumula un balance de 20-8 y solo una medalla de oro, en Tokio.
Las palabras de Edwards eran muy diferentes a lo que aseguraba Joel Embiid en el New York Times. "El LeBron de ahora no es el mismo que era hace un par de años. Es una gran diferencia" decía el jugador camerunés en una entrevista donde apuntaba también a otros veteranos, aunque los cuatro jugadores más mayores del equipo, LeBron, Durant, Jrue Holiday y Steph Curry han sido cuatro de los cinco máximos anotadores del partido (Devin Booker el otro). Y la realidad, para este equipo y cualquier otro que tenga a LeBron en sus filas, es que siempre habrá una dependencia intrínseca cuando hay un jugador de la talla de James en activo. Especialmente con el respeto que sus compañeros le tienen, dispuestos a hacer el trabajo duro por él.
Pero sin el miedo a tener que bajar al barro. Porque cuando Serbia arrancó 10-2 de salida fue LeBron, a base de asistencias, quien le dio la vuelta hasta el 14-12 y acabar el cuarto cinco arriba. El relevo lo cogió Durant, con sus 21 puntos en el primer tiempo, pero el partido le sirvió a James para colarse sexto en la lista de asistentes en la historia de los JJOO con 97, a tres de Matthew Dellavedova (100) y 63 de Sarunas Jasikevicius, líder con 160; tercero en robos con 37, a solo seis de Andrei Kirilenko (43); y empatar a Rudy y Pau Gasol sexto en triunfos, con 22, a siete de los soviéticos Volnov y Belov. Si todo va bien podría acabar segundo, primero y tercero respectivamente. Por algo, pese a rozar los 40 años, todavía es el Rey, también en su versión olímpica.