Aymar Navarro y la sombra del cambio climático que planea sobre los deportes de invierno: "Algo se está haciendo mal"
Un año después de su retirada del FWT, el esquiador aranés atiende a Relevo en Baqueira Beret para hablar del presente y el futuro del freeride.

Aymar Navarro creció en las montañas que rodean la Val d'Aran, trazando líneas que la mayoría de esquiadores ni siquiera pueden imaginar. Cada descenso hacía crecer más su ambición, una ambición que trasciende la competición. Un año después de su retirada del Freeride World Tour, la competición de esquí fuera de pista más exigente del planeta, el aranés no deja de maquinar nuevos proyectos alrededor del mundo para transmitir al mundo la pasión que siente por el freeride. Su deporte. Su estilo de vida.
Ya ha pasado un año desde tu retirada del Freeride World Tour, ¿cómo has vivido esta transición de atleta a embajador de FWT y director técnico en la Real Federación Española de Deportes de Invierno?
Ha sido un cambio importante. No hay que mentir en eso. Al final lo único que he dejado un poco de lado ha sido la competición para tener más tiempo y focalizarme sobre todo en proyectos filmados como los que hemos estado haciendo este año tanto en Himalaya, como en Japón y ahora en el próximo mes en Noruega, así que contento con esta nueva etapa. Al final, lo importante es tener motivaciones. Cuando baja la motivación, encontrar otra puerta para seguir disfrutando de este deporte que tanto me gusta.
Después se me abrió la posibilidad de poder formar parte de la RFEDI y de empezar a crear esta disciplina dentro de una federación de esquí, que es la primera que a nivel mundial ha apostado por arrancar este proyecto y estoy bastante motivado, no me lo esperaba. Nunca imaginé estar en la federación de esquí, pero bueno, me lo tomo como un proyecto personal y todo lo que sea allanar el camino a los jóvenes que vienen detrás será bienvenido.
Todo el mundo reconoce que eres el héroe local que Baqueira Beret necesitaba para traer una prueba de FWT a nuestro país, ¿cómo lo conseguiste?
Fue un proceso simple y casi de "batalla de bar". Estaba con el jefe del FWT pidiéndome un bocadillo en Andorra y le comenté: "¡Ostras! Igual que tienes terreno en Andorra, aquí,en el valle vecino, hay unas montañas que no tienen nada que envidiar a los Alpes. La calidad de nieve que tenemos en el Valle de Arán es envidiable. Es el sitio donde más precipitación tenemos y creo que tengo un sector que iría como anillo al dedo para la competición. Es verdad que para mi gusto le faltan unos metros, todo no se puede tener, pero es de muy fácil acceso".
Esta misma conversación la tuve con directivos de Baqueira Beret justo cuando Abel Moga se clasificó y yo venía de quedar tercero en la final del mundial en Verbier. Dos araneses. Se alinearon muchos astros para que tirara hacia adelante. Tras un verano intenso de reuniones, propuestas, buscar sponsors… ya fue todo cogiendo un poco más de forma. Llevamos dos años disfrutando de una competición a la que todos los 'riders' tienen ganas de venir para disfrutar, ya no solo de esta montaña, sino del ambiente durante toda la semana. El Valle de Arán se vuelca en la competición y la sangre latina marca un punto a favor, parece más un estadio de fútbol que una competición de 'freeride'. Estar ahí arriba compitiendo y escuchar a todo el público gritar es un plus que le da esta competición en casa.
"Todos queríamos ganar, pero a la vez te lo pasabas bien y era una familia"

Las condiciones de la nieve en el Baciver no han permitido que se disputase el FWT Baqueira Beret Pro el pasado sábado 27 de enero ¿Qué ha supuesto para ti y para el 'freeride' español la cancelación del evento?
Es una pena, pero es algo contra lo que no podemos luchar. Por desgracia, nos ha pillado en estas fechas un anticiclón. Si se hubiera hecho hace una semana tendríamos un metro de nieve nueva en toda la estación, pero justo tres días antes de que llegaran los 'riders', entró un poco de lluvia con calor y ya no lo remontamos. Cuando tú haces la propuesta de una competición de esquí a un año vista, tienes el riesgo de pillar buenas condiciones o malas.
Y no es que sea el Pirineo como se ha escuchado por ahí, que "el Pirineo no tiene condiciones para traer una competición de esquí". Cuando competí en Andorra apadrinamos dos competiciones del FWT de los Alpes que se tuvieron que hacer en el Pirineo para cumplir. Una de cal y otra de arena. Al final va a rachas, son ciclos y esperemos que mejore por el bien de todos. Yo soy el primer interesado que quiere que haya nieve en las montañas y que este show que tenemos aquí en Baqueira Beret no se pierda. Ya es un punto fijo para los aficionados de la nieve.

En el valle hay mucha gente sorprendida por las lluvias en cotas tan altas a estas alturas del invierno, ¿hay preocupación dentro de los deportes de invierno en general por el cambio climático?
Está claro que es una realidad. En los últimos cinco años tenemos cada vez temperaturas más altas, anticiclones más largos, menos precipitación... es una realidad. No hay que engañar a nadie, ni hay que mentir. Algo está cambiando y algo se está haciendo mal. Hay que cambiar la mentalidad de todos para revertir esta situación y que vaya a mejor. Es el momento de que los que no creían que esto pudiera pasar, abran los ojos y vean que realmente está pasando. A partir de ahora, veremos las soluciones que podemos encontrar entre todos.
¿Crees que en un deporte como el freeride, cuyos cimientos son el sentimiento de comunidad y libertad, puede ser contraproducente el desarrollo de una escena competitiva?
Creo que es la evolución de todo deporte. Al final, es verdad, los que llevamos más años en el circuito hemos visto un cambio brutal. Antes eramos un grupo, una selección de los mejores 'riders' que había e íbamos a competir en diferentes partes del mundo, cada uno daba el máximo y todos queríamos ganar, pero a la vez te lo pasabas bien y era una familia. Ahora igual esto se está empezando a perder. Cada año me doy más cuenta de que la gente joven que está subiendo ya viene con sus entrenadores, hay entrenamientos específicos para 'freeride', se está profesionalizando y es la evolución del deporte. Otra cosa es si me preguntas si estoy a favor o no, eso ya es opinión personal. No queda otra que adaptarte a la evolución de cualquier cosa, no sólo en el deporte. Si me preguntas a mí como veterano, ha perdido un poco la esencia del 'freeride', pero ha ganado en muchas otras cosas que también son muy positivas para el espectáculo que dan cada día los 'riders'.
Pese a que ya no compites, sigues más activo que nunca en el freeride rodando películas ¿Cómo entiendes tú el vínculo entre la creación de contenido y este deporte?
Ya venimos desde años atrás trabajando en esto, combinábamos competición y creación de contenido y hacíamos los proyectos como 'South Lines' en Sudamérica, que fue la punta de lanza de estos proyectos de grabación. No nos hemos bajado de ese barco nunca porque hemos ido combinando las dos cosas, pero una cosa es creación de contenido a nivel 'instagrammer' y otra cosa es crear contenido real de lo que es el 'freeride' o lo que quieres mostrar que es el 'freeride' para ti. Son dos cosas totalmente diferentes y la línea es demasiado fina como para entrar ahí en disputa. Es como la pregunta anterior, yo tengo mi opinión y respeto todo lo demás.
Voy a seguir focalizado en lo que entiendo que debo hacer, que es crear contenido 'pro' con proyectos potentes, con contenido de calidad, no sólo para redes sociales, sino proyectos de grabación potentes. Intentaremos que esto los 'sponsors' lo entiendan porque a veces es un problema, la gente crea contenido por crear y están teniendo mucho bombo con poca calidad. Lo que intentamos mantener es que no somos 'instagrammers', somos 'riders' que hacemos grabaciones.
Siempre cuidas mucho todo lo que produces, pero ¿qué priorizas al iniciar un proyecto así, la parte visual o la experiencia que vas a vivir?
Una cosa positiva, o negativa incluso, es que en los proyectos quizá me implico demasiado. Intento cuidar todos los detalles: me importa la calidad del contenido, estoy muy encima del resultado final, cómo queda la pieza, lo que nos pedía la marca y lo que queremos hacer nosotros. Tiene que ser una cosa mixta, la marca siempre te va a pedir imagen de marca, pero es lo que te decía, no somos 'instagrammers', entonces tenemos que buscar el término medio.
A mí lo que me gusta mezclar son objetivos potentes con contenido potente y después, está claro, la calidad de la imagen. Que vayas con un cámara que se sepa mover, que la imagen sea potente, no simplemente la típica imagen de dron y GoPro y echarlo para adelante, sino que intentamos tener muchas cosas en cuenta además de la experiencia. Que no sea simplemente ir a Japón y grabar polvo, que tenga todo un hilo conductor, que tenga una historia como pasó en 'South Lines', como pasó en Himalaya. Todos los puntos de calidad de imagen, objetivos que tenemos, la historia, el hilo conductor, que todo vaya en la misma dirección.
"El miedo es algo que llevas en esa mochila de 'freerider'. Quien diga lo contrario, miente"
En el proyecto de Himalaya que acabas de mencionar, un edema pulmonar te obligó a abandonar, ¿cómo lo viviste?
(El proyecto del Himalaya consistía en una expedición filmada con Aymar Navarro, junto a su equipo y el alpinista Simone Moro con el objetivo de esquiar en la legendaria cordillera asiática de la mano de The North Face. Cuando se encontraban a 4.500 metros, Aymar tuvo un problema con una infección de muelas agravada por la altura, descendió a 3.500 metros para ser revisado por un equipo médico y al reemprender el ascenso sufrió un edema pulmonar que puso en riesgo su vida y le obligó a abandonar).
Himalaya fue un proyecto de mucha envergadura que nos cargamos en la espalda y decidimos tirar adelante porque nosotros quisimos y nos vimos capacitados para hacerlo. Creo que no fallamos en ese aspecto. Fallaron quizá otras cosas, pero la preparación estaba, el equipo de grabación era megapotente, la cordada era muy potente, la montaña estaba en perfectas condiciones... Había cosas externas que no podíamos controlar, como la infección de muelas, en altura cualquier fallo o problema se multiplica por diez.
No es fácil estar en altura y sacar el rendimiento que le sacamos a ese proyecto. Aún no consiguiendo la cima, creo que es más que positivo y ganamos un montón de experiencia y vivencias. Ahora el equipo nos conocemos a la perfección y estamos megacapacitados para un proyecto de esta envergadura. Entonces ya lo tenía claro, ahora aún más.
Este edema pulmonar, las caídas graves que has tenido durante tu carrera... ¿Cómo gestionas el miedo después de experiencias así?
Bueno, el miedo es algo que llevas dentro de esa mochila de 'freerider'. Quien diga lo contrario, miente. Unos lo llevan mejor, otros peor, pero una cosa es el miedo y otra el pánico. Hay que saber diferenciar todos estos ítems, es totalmente diferente y es bueno tener miedo. Es el que te va a frenar el día que no estés con confianza para tener la suficiente valentía de decir: "No me encuentro cómodo, no estoy hoy para darle a esta línea".
La salud mental creo que hay que cuidarla, es uno de los puntos claves que con el tema de la RFEDI estamos trabajando para que los atletas puedan tener esa ayuda que a veces se descuida. Nos focalizamos más en cosas técnicas, en cosas del día a día del esquí, pero dejamos un poco de lado lo que es la salud mental. El 'rider' tiene que estar en una balsa de aceite para estar bien realmente. Es difícil estar en una competición donde tienes un helicóptero, 2.000 o 3.000 personas ahí abajo gritando, hay jueces esperando a ver qué haces, qué no haces... Es difícil llevar ese control de tu cuerpo y estar focalizado solo en esa línea.
Cada uno tiene su estrategia, yo por ejemplo utilizo mucho la música como termómetro. Tanto si estoy muy arriba de excitación, como si estoy muy abajo y necesito subir un poco el ánimo, pero cada cabeza es totalmente diferente. Lo primero de todo es conocerse a uno mismo, saber qué es lo que te funciona, qué no, qué es lo que te falla y qué no. En grabaciones, en competiciones, en el día a día… La cabeza es el motor donde vas a ir navegando y van a salir las cosas o no.
¿Qué podemos esperar de Aymar Navarro en el futuro cercano?
Volvimos hace unos días de Japón, de grabar un proyecto para Therm-ic que ha sido una experiencia brutal. Comparto equipo con Léo Slemett, llevo toda la vida compartiendo competiciones con él, es campeón del mundo del FWT y ha sido una experiencia brutal porque hemos tenido unas condiciones de nieve brutales. En el equipo también está Jaime Varela, que es el cámara que estoy llevándome a todos los proyectos, nos entendemos a la perfección y la calidad de producto que estamos ofreciendo a las marcas creo que es muy bueno. Poco a poco vamos creciendo. De momento, nos hemos focalizado en un proyecto potente que fue Himalaya y ahora en dos proyectos pequeñitos que son Japón y Noruega el mes que viene. La idea es ir tirando por ahí. Ojalá que nos salgan proyectos gordos, esa es la finalidad: volver al Himalaya, volver a poder soñar con un proyecto potente como ese. Es el día a día que tengo ahora en mente.