Las 24 horas que decantaron el Princesa de Asturias para Carolina Marín por encima de la Selección femenina de fútbol: "Es merecido"
La onubense recoge este viernes en Oviedo un galardón que han recogido algunas de las figuras más relevantes del deporte internacional.

Elisa Aguilar acaba de ser reelegida como presidenta de la Federación Española de Baloncesto, Tadej Pogacar lidera con puño de hierro el Giro de Italia y el Real Madrid recibe esta misma noche al Bayern de Múnich con un billete a la final de la Champions en juego. No, no es un error. Es 8 de mayo de 2024, el sol se encuentra en el punto más alto del día y el mundo del deporte está a punto de conocer una de las noticias más importantes del año.
A eso de las doce del mediodía, la Fundación Princesa de Asturias lo hace oficial: la onubense Carolina Marín es galardonada con el Princesa de Asturias de los Deportes, una de las distinciones más prestigiosas a las que puede aspirar cualquier deportista del planeta. Así lo corrobora un palmarés con nombres como Eliud Kipchoge, Miguel Induráin, Rafael Nadal, Carl Lewis, Xavi Hernández e Iker Casillas, Michael Schumacher, Steffi Graf o los hermanos Gasol.
"Hace años que lo hablaba con mi madre y soñaba con conseguir este premio; ahora por fin se ha hecho realidad", asegura horas después una emocionada Marín, sumergida en la recta final de una larga preparación hasta los Juegos Olímpicos de París. La reacción de los aficionados, sin embargo, no es unánime. "Si no se lo dan este año a la Seleccción femenina de fútbol, ¿cuándo va a ser?", lamentan algunos usuarios en redes sociales. "¿Y el año de Djokovic qué?", sugieren otros.
No puede seguir Carolina Marín. Se ha roto.Tenía la medalla y la final en la mano. Dolor, mucho dolor.#Paris2024 pic.twitter.com/bXcwaxVdcy
— Eurosport.es (@Eurosport_ES) August 4, 2024
Ahora, cinco meses después del fallo del jurado, la percepción del galardón es bien distinta. En agosto, Marín se rompió la rodilla —esa dichosa rodilla— cuando dominaba por aplastamiento su semifinal olímpica en París. Con ella, con sus llantos desconsolados sobre la pista parisina, quebraron también las ilusiones de millones de aficionados al otro lado del televisor. Y así, como en un chasquido, el reconocimiento a la onubense puso a todo el mundo de acuerdo.
"Más allá de su palmarés, Carolina era una grandísima candidata para nosotros", asegura a este medio Patricia García, exjugadora de la Selección española de rugby, miembro del jurado del Princesa de Asturias de los Deportes y, además, secretaria del mismo en la presente edición. "Había muchas candidaturas dignas del premio, pero la elección de Carolina es más que merecida".
"Al final, no solo es importante la actualidad, el ahora, sino la trayectoria de la persona en cuestión", explica García, integrante del jurado desde hace ocho años. "La Selección española de fútbol [femenino] también era una buena apuesta, pero no se premia solo en base a un éxito deportivo de actualidad, sino a toda una trayectoria. Al final, sabemos que el de Deportes es uno de los Princesa de Asturias más polémicos, porque de deporte sabe y opina todo el mundo. En los de Premios de Investigación, Concordia o Letras no pasan estas cosas".
Así, los 14 miembros del jurado se reunieron en Oviedo el pasado 7 de mayo, un día antes del anuncio oficial, para designar una sola candidatura de las 24 —de 14 nacionalidades diferentes— que recibieron. "Estuvimos un día entero. Día y medio para ser exactos", apunta García a Relevo. "Empezamos el martes por la mañana, seguimos por la tarde y terminamos el miércoles por la mañana".
"El funcionamiento de la votación fue sencillo. Como cada año, nosotros no proponíamos candidaturas, sino que trabajábamos con una lista que nos venía dada", continúa García, preocupada en dejar claro que no hay aspirantes mejores que otros. "A partir de ahí, y siempre desde el máximo respeto, fuimos haciendo sucesivas votaciones en las que las candidaturas con más votos iban pasando de ronda. Siempre en carácter positivo, eh".
"En cada una de las rondas se descartaban las candidaturas que menos votos tenían. De esta forma, se quedó una primera ronda de diez u ocho candidaturas, luego una de seis, otra de cuatro y, por último, una ronda final", sentencia quien fuera olímpica en Río 2016. "Así llegamos a la elección de Carolina, que es una referente española y, por ello, conecta más emocionalmente con nuestros aficionados. Ahora bien, no olvidemos que éste es un premio internacional. Y no me cabe duda de que es una dignísima ganadora".