DÍA DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD

El proyecto inclusivo que promete medallas en París 2024: "Vamos a por el oro"

El Club Atletismo Alicante lleva años apostando por los atletas con discapacidad, pero con la llegada del patrocinio de Finetwork, sitúa a varios de sus deportistas en el mapa internacional. Iván Cano, subcampeón paralímpico, es su máximo representante.

Enara Pastor, Manuel Mira y Ana Fernández con el entrenador Sergio G. Berbegal.  /CLUB ATLETISMO ALICANTE
Enara Pastor, Manuel Mira y Ana Fernández con el entrenador Sergio G. Berbegal. CLUB ATLETISMO ALICANTE
Andrea Robles

Andrea Robles

Hoy es el Día Internacional de las personas con Discapacidad, pero en el Club Atletismo Alicante lo es cada día. De sus 300 atletas, 25 tienen algún tipo de discapacidad y 18 de ellos forman parte del equipo Finetwork "Medalla en París", una iniciativa que apuesta por ellos y que aprovecha la celebración de los Juegos Paralímpicos de 2024 para darles mayor visibilidad.

La sección de atletismo adaptado del club alicantino inició su recorrido en 2013. Su máximo representante es el atleta valenciano Iván Cano; el subcampeón paralímpico en salto de longitud T13 en los Juegos de Tokio 2020 arrancó el proyecto con su entrenador y actual presidente del club Sergio G. Berbegal. "Tenía 15 años y Sergio vio mi potencial, lo fuimos explotando poco a poco… Dos años después ya disputaba campeonatos internacionales", cuenta el valenciano, cuyo albinismo le provoca una ceguera parcial.

Cano abrió la veda para los que a diario pisan el mismo tartán que él, ya que 'Medallas en París' también engloba a jóvenes promesas que han acumulado más de 50 preseas entre campeonatos de España e internacionales. Más allá del músculo competitivo del proyecto, lo que destaca es su labor social.

"Es algo que puedo hacer, me gusta mucho y así también puedo conectar con gente que tiene mis necesidades". Habla Enara Pastor, que solo tiene 10 años, pero argumenta con contundencia una de las razones de ser del proyecto. Tanto ella como sus padres dieron ese salto al vacío que supone practicar atletismo con una discapacidad visual.

"Con los ciegos, el primer obstáculo es que los padres no tengan miedo y que no les asuste que se den un golpe. La tendencia natural es sobreprotegerlos. Entonces, la primera dificultad que nos encontramos es que los padres entiendan que se van a pegar guantazos a lo largo de toda su vida, literalmente se van a comer puertas aunque vayan con un bastón. Si lo entienden, les harán un gran favor de cara al futuro", reflexiona Berbegal.

Parte de los integrantes de 'Medalla en París'.  CLUB ATLETISMO ALICANTE
Parte de los integrantes de 'Medalla en París'. CLUB ATLETISMO ALICANTE

La particularidad de este club es que niños y niñas con o sin discapacidad comparten entrenamientos, sin distinción, la única diferencia es la adaptación necesaria para que todos puedan disfrutar juntos del deporte sin barreras.

Erik Castillo es uno de los atletas del club. Tiene 11 años y, además de ciego, es el primer autista de la nueva sección del Club Atletismo Alicante. Su madre, Patricia Bastante, recalca la importancia que tiene para él poder hacer deporte con otros chicos y chicas de su edad. "Es muy importante que se sienta integrado, que no lo desplacen y que haga las mismas actividades que los compañeros. Hay veces que resulta difícil encontrar un sitio donde integren o lo quieran coger, simplemente, aunque suene así de duro", explica. Para el proyecto, el patrocinio de la compañía española de fibra y móvil, es imprescindible, tal y como explica Laura Fernández, Técnico Superior en integración social y persona encargada de acompañar a Erik en su descubrimiento del atletismo. "La discapacidad es la gran olvidada. Siempre tienes que andar buscando financiación y que llegue una marca y te apoye es superimportante y superemotivo". Desde que está en el club, cuentan que Erik ha mejorado notablemente su coordinación y su capacidad de relacionarse con el entorno.

En busca de la medalla en los Juegos Paralímpicos

A unos metros del Estadio José Rico Pérez se encuentra el Estadio Joaquín Villar de Alicante, lugar de entrenamiento del Club Atletismo Alicante y quién sabe si lugar donde se gestó una nueva medalla paralímpica.

"Gracias a Finetwork vamos a poder afrontar con garantías sacar una medalla en París. -cuenta el presidente- Con Iván vamos a por el oro, teniendo en cuenta que es un atleta que viene de hacer una plata". Si Cano es una de las grandes opciones para aumentar el medallero español, resulta que en este mismo club, dos chavales le tienen por referente mientras se acercan cada vez más a su objetivo paralímpico.

Una de ellas es Irene Cerdá, ciega total. "Siendo una niña se ha dado cuenta de que esto le gusta. Le gusta viajar, recorrer el mundo, que un patrocinador la apoye, y eso se debe evidentemente al trabajo que hicimos con Iván desde el principio", explica Sergio G. Berbegal. Con tan solo 15 años, Cerdá ha firmado el récord de España de salto de longitud absoluto, entre otros, y su entrenador presume de su capacidad de correr sin guía y situarse en el espacio… Por ello le ha marcado el objetivo de París 2024. "Creo que tiene capacidad para hacer la marca, pero es una niña, no le metemos ningún tipo de presión", asegura.

Iván Cano, Sergio G. Berbegal y Joan Sirera en París, durante el Mundial de 2023.  CLUB ATLETISMO ALICANTE
Iván Cano, Sergio G. Berbegal y Joan Sirera en París, durante el Mundial de 2023. CLUB ATLETISMO ALICANTE

Con 18 años, Joan Sirera ya ha competido en su primer Mundial, el de París, y, a pesar de "los nervios de la primera vez" que relata su entrenador, se situó décimo en los 100 metros y 15º en salto de longitud T13. También esperan que salte el foso parisino en los Juegos. "La idea principal es ir primero al Mundial de Kobe para conseguir un buen resultado y obtener plaza para los Juegos. Si no, el plan B es ir a por la mínima. Pero sí, París 2024 está en el punto de mira", reconoce la nueva perla del atletismo adaptado español.

Sirera se alegra de que exista una fecha como la de hoy que pretende visibilizar la discapacidad, pero remarca la importancia de los patrocinios para que su trabajo diario y su talento lleguen a buen término. "Tenemos a la Federación, que nos da el apoyo y nos ayuda muchísimo, pero llega un momento en el que no llegan a abarcar ciertas cosas, y los patrocinadores son una gran ayuda para que nos sigamos desarrollando. Por ejemplo, gracias a ellos tenemos más sesiones de fisioterapeuta, un nutricionista para tener mejor rendimiento físico, mejor material para poder entrenar…". 

Del pequeño Erik a Joan, pasando por Enara e Irene, los 'herederos' de Iván Cano en el club alicantino reflejan cómo ha avanzado el deporte paralímpico, tanto, que sorprende al mismo subcampeón en Tokio 2020. "Cuando hablo con atletas mayores que yo, que han ido a los Juegos de Sídney 2000 o Atenas 2004, cuando el apoyo al deporte paralímpico era inexistente, ven todo lo que hay ahora a nivel nacional y flipan. Pues, lo mismo me pasa a mí cuando veo la implicación, las ganas, el compromiso que ponen algunas personas en el deporte paralímpico ahora. Yo creo que es el camino, el proceso natural que tiene que seguir y que poco a poco se va a hacer más fuerte". Él inició su carrera como atleta a los 15 años, mucho después que el resto de protagonistas de 'Medallas en París' del Club Atletismo Alicante.