MMA

Rehidratación intravenosa, el peligroso método utilizado en las MMA: "No tiene ventajas si el corte de peso es correcto"

Islam Makhachev fue acusado, sin pruebas, de utilizarlo antes de su último combate. ¿En qué consiste? ¿Es una ventaja competitiva?

Islam Makhachev, durante un pesaje./UFC
Islam Makhachev, durante un pesaje. UFC
Álvaro Carrera

Álvaro Carrera

En el año 2015 la polémica al respecto de la utilización de la recuperación intravenosa (IV, en inglés) asaltó la UFC. Ese año, la empresa se acogió al código antidopaje de la USADA (Agencia Antidopaje de Estados Unidos) y ese tipo de prácticas, extendidas entre los luchadores en ese momento, pasó a ser ilegal. La Agencia Mundial Antidopaje  (AMA), organismo al que está adherido USADA, no permite "transfusiones y/o inyecciones intravenosas" de mas de 50 mililitros cada seis horas. Las únicas excepciones se dan a los atletas a los que les haya sido prescrito de manera terapéutica o en el caso de ingresos hospitalarios, procedimientos quirúrgicos o investigaciones clínicas. Esa norma buscaba acabar con las IV en la UFC, aunque la guerra tras la noticia fue clara.

José Aldo, campeón en ese momento y uno de los principales rostros de la UFC, llegó a afirmar en una rueda de prensa que no acataría la nueva normativa. "Iré a casa de un amigo, a una habitación de hotel diferente... No me importa una mierda. No es dopaje", espetó. Con el paso del tiempo, el tema se volvió tabú. De hecho, tras el combate entre Mayweather y Pacquiao (2015) se generó un gran revuelo después de que Mayweather utilizase este método tras el pesaje. En su caso, como en otros muchos, el púgil interpretó la norma a su favor. Su médico se lo prescribió y obtuvo el permiso de la USADA para hacerlo.

La única manera de poder utilizar la IV es tener un médico que la prescriba y obtener el OK de la Comisión que regule la pelea. En el caso de no obtener el OK, de manera previa a la administración, esa práctica se consideraría ilegal. En Estados Unidos es muy difícil obtener a día de hoy esa verificación por parte de las Comisiones. Según ha podido saber Relevo, en algunas de ellas la premisa está clara: "Si una aguja toca a un luchador, la pelea queda cancelada". Pese a ello, el uso de este procedimiento es muy difícil de demostrar, ya que lo que se utilizan son sueros, los mismos que usan de manera oral (y legal) los luchadores y no tienen sustancias prohibidas.

Las acusaciones a Makhachev han vuelto a poner la rehidratación intravenosa en la palestra

Tras el UFC 284, Dan Hooker acusó a Islam Makhachev de haberse rehidratado de manera intravenosa antes de pelear contra Alexander Volkanovski. La denuncia carece de sentido, ya que  Hooker se basa en una imagen en la que se ve en el brazo del ruso con un hematoma en una vena. El equipo del campeón del peso ligero negó los hechos desde el principio y el propio luchador comentó que ese hematoma se debía a uno de los controles antidopaje previos a la pelea. Caso cerrado. Makhachev, junto con Jones Jones y Gilbert Burns, son los luchadores que mayor control tienen por parte de USADA y UFC. La Comisión de Australia, que reguló la pelea, invitó a cualquier persona a aportar evidencias de ello. No les consta ningún procedimiento fuera de la legalidad. Pese a que el tema no tiene mayor recorrido, la polémica al respecto continúa y la utilización de las IV ha regresado a la palestra.

¿Es efectiva la rehidratación intravenosa en luchadores?

Para profundizar mas allá sobre el beneficio que tendría esta práctica, Relevo ha contactado con el dietista deportivo especializado en deportes de contacto Mario Moreno. El experto es claro: "La rehidratación intravenosa no tiene ningún beneficio si el corte de peso se ha realizado de manera correcta. Lo que hace la IV es acelerar el proceso de la tolerancia oral cuando se han superado los límites seguros de la deshidratación, pero no acelera el proceso de hidratación a nivel intracelular. Por eso no tiene sentido utilizarlo. Cuando resulta interesante su uso es cuando ya se han sobrepasado los límites calificados como seguros y es muy probable que las células no puedan recuperar el estado de hidratación a tiempo. Esto puede proporcionar una sensación de falsa seguridad, porque el atleta comienza a sentirse mejor, pero su cuerpo sigue sin estar preparado para una competición de este tipo", afirma.

El método es como el de "un mal estudiante" que busca atajos para aprobar un examen. "Hay muy poca evidencia científica al respecto. No estoy a favor de su uso. Un luchador no debe perder más de un 5% de su peso mediante el uso de técnicas para inducir la sudoración. Si está dentro de ese margen, con la rehidratación oral es suficiente. La IV se utiliza cuando ese límite se supera y la tolerancia oral está afectada. Es como cuando una persona acude al hospital con una deshidratación, la vía intravenosa se utiliza cuando el caso es más grave y la rehidratación oral no es posible. Una vez que se sobrepasa el límite, la salud y el rendimiento del luchador corren peligro", apunta Moreno.

Otra de las acusaciones, sin indicio alguno, que se hicieron sobre Makhachev fue que se le practicó una extracción de sangre para acelerar el proceso de bajada de peso. "Cuando se realiza un corte de peso correcto, el plasma sanguíneo disminuye de manera progresiva al sudar y el cuerpo utiliza fluidos de otros compartimentos para reponer el volumen del plasma. Si se hace de forma agresiva el riesgo de sufrir un problema cardiovascular aumenta", concluye.