UFC

Ilia Topuria: el aspirante a todo en UFC que empezó por unas 'orejas de coliflor'

El hispano-georgiano se enfrenta este sábado, en el UFC 282, a su mayor examen hasta el momento: Bryce Mitchell.

Ilia Topuria, durante un entrenamiento en el Climent Club de Alicante./
Ilia Topuria, durante un entrenamiento en el Climent Club de Alicante.
Álvaro Carrera

Álvaro Carrera

La madre de Ilia Topuria caminaba por Alicante en 2012. Hacía unos meses que había llegado a la ciudad junto a su marido y sus dos hijos (Aleksandre e Ilia). De pronto se cruzó con un hombre que tenía orejas de coliflor (lesión provocada en la oreja debido a los golpes, típica en los deportistas de contacto) y se acercó a él. Sus hijos llevaban desde niños practicando lucha grecorromana y le gustaría que en su nueva residencia siguiesen practicándola. Ese hombre le recomendó el Climent Club, regentado por los hermanos argentinos Agustín y Jorge Climent, y allí aparecieron Aleksandre, un año mayor, e Ilia.

No han salido de ese gimnasio desde ese momento. Ahí comenzó la historia de ambos con ese deporte. Ilia nació en Halle (Alemania), pero sus padres son georgianos y su carrera la inició en España, donde vive y ha nacido su hijo, por eso habla con naturalidad del tema. "Represento a Georgia y España".

Dentro de la jaula, los hermanos Topuria siempre han tenido un talento especial al resto. Aleksandre no ha tenido una carrera tan llamativa por el momento debido a las lesiones, pero es el principal sparring de su hermano. El uno no se entiende sin el otro. Ilia debutó de profesional con 18 años y dos meses. Fue quemando etapas de manera muy rápida. Estaba por encima del resto.

Con seis peleas, en 2019, Ilia ya decía que iba a estar en UFC. Tardó más de lo que pensaba en llegar la oportunidad, pero apareció a finales de 2020. El 1 de octubre le avisaron para pelear el 10. No dudó. Hizo las maletas y se fue con su equipo a Abu Dhabi. Ganó a un coco como Youseff Zalal a los puntos (única pelea en la que ha necesitado las cartulinas por el momento) y en la UFC vieron que había un campeón de futuro.

"No necesito una pelea para mantener mi motivación. Me levanto cada mañana pensando que soy el número uno"

Ilia Topuria Luchador de UFC

Lejos de descansar, Ilia se fue con su equipo a Miami. Entrenaron allí sabiendo que debido a la pandemia si estaban en el país sería más fácil obtener una segunda pelea. Se la dieron en diciembre y acabó con Damon Jackson en el primer asalto. Topuria era una realidad. Ryan Hall, en julio de 2021, fue el siguiente. También lo acabó en el primer asalto. Nadie lo subestima y ahí comenzaron sus problemas: no le encontraban rivales. Lo hicieron para el UFC 270 (21 de enero de 2022), pero mientras cortaba el peso los médicos le impidieron seguir. Ese problema de salud mostró que en UFC veían un campeón de futuro. Le dejaron competir en el ligero, pero ranquearse en el pluma para que así tuviese continuidad. En marzo de 2022 derrotó a Jai Herbert en el segundo asalto, pero notó en su contra la diferencia de tamaño. Debía ir a por grandes combates en su categoría. Desde junio le ofrecieron cuatro fechas diferentes. La definitiva parecía el 29 de octubre. Le esperaba Edson Barboza, pero el brasileño se lesionó y nadie quería la pelea contra Ilia con tres semanas de aviso.

Ilia levantó el pie del acelerador unos días y justo apareció la opción de Bryce Mitchell. Tras un largo tira y afloja finalmente se cerró la pelea contra el estadounidense, de 28 años, para el UFC 282 de este sábado en Las Vegas. "No necesito una pelea para mantener mi motivación. Me levanto cada mañana pensando que soy el número uno y que debo demostrarlo", admite Topuria a Relevo. El hispano-georgiano está ante la pelea mas complicada de su carrera, pero confía en su calidad dentro de la jaula. "No veo nada que pueda traer Mitchell que complique a Ilia. Está entrenando como nunca", avisa el entrenador del luchador, Agustín Climent.

Mitchell es experto en el suelo (ha ganado el 60% de sus combates por esa vía), pero Topuria es cinturón negro de jiu-jitsu y entrena cada día con otro cinturón negro, su hermano. Además, su striking es muy superior. Eso hace que Topuria sea favorito, pese a que es 14 en el ranking y su oponente el 9. El triunfo metería a Ilia en el top10 e incluso en el 5. "En un año, si me respetan las lesiones, estaré peleando por el título", concluye confiado el Matador. Calidad y confianza en sus posibilidades son las mayores armas de Ilia Topuria. El sábado en Las Vegas tendrá que sacar su mejor versión de nuevo.