La superioridad de Topuria tiene en shock a las MMA: "Lo aterrador es que sólo tiene 27 años"
La victoria de Ilia Topuria en el UFC 308 le ha puesto en el debate sobre si es el mejor luchador del año. Su superioridad llama la atención en el mundo de las MMA.

"El primer día de esta preparación que fui a hacer sparring supe que iba a noquear a Max Holloway", reconoce sonriente Salah Hamli a Relevo. El luchador, compañero del campeón de la UFC en el Climent Club, sirvió de ayuda a El Matador para el UFC 308. Hamli viene del boxeo y eso fue un plus para alguien con esa especialidad como principal virtud. "No hay quien le pueda parar porque es muy completo. Es muy bueno en todas las facetas y sobre todo hace las cosas con convicción. Su mentalidad lo es todo", añade el luchador.
Los que lo tienen cerca, como Hamli, son conscientes de la visibilidad que ha ganado en los últimos años, pero su compañero lo tiene claro: "Un amigo me dijo que fuese a entrenar al Climent que había un chico que iba a ser campeón de la UFC. No lo creía hasta que lo vi entrenar". Fuera de su equipo, a Topuria le ha costado ganarse el reconocimiento de la gente. De hecho, al UFC 308 no llegó como favorito para muchos. Aplastó a Holloway y se ganó el respeto del mundo.
"En su división no hay nadie que pueda ganarle. No sé si podrá mejorar, imagino que sí, pero en ninguno de sus combates le hemos visto sufrir o tener defectos que mejorar", afirma Eduardo Martell, conductor del podcast El Vikingo On Fire y experto de UniVista TV. "Tiene un aura de campeón con el que pocos cuentan. Eso se proyecta y acaba siempre logrando lo que promete. Lo aterrador para el resto es que sólo tiene 27 años. Su techo no se ve y tiene mucho que aprender. Se ve que él se esmera por crecer. La mayoría de campeones son unidimensionales. Te ganan con la suya. Ilia no. Es un 10 de 10 en cualquier faceta", añade Andrés Lichtveld, periodista de Canela Deportes.
Lo que está maravillando de Topuria es su superioridad. Nadie en la división parece poder hacerle frente, pero ¿a qué se debe? Cada uno de los cuestionados responde una virtud. El Matador las aúna todas. "Para mí la clave es la tranquilidad que tiene. Para él pelear es como un sparring. Con esa fluidez hace posible que puedas sacar todo tu potencial. Sabe reponerse de situaciones que a otros luchadores les podría costar perder una pelea. Tiene un plan y no se pone nervioso", afirma Hamli.
"Lo mejor que tiene es su capacidad de conocer bien todas sus virtudes y trasladarlo a la jaula sin arriesgarse lo mas mínimo. Su punto fuerte es la inteligencia que posee", apunta Martell. Por último, Lichtveld va un paso más allá: "Sabe manejar cada posibilidad de la lucha y es un diez en cualquier faceta, pero también ha aprendido a manejar la situación fuera. Con el reto del intercambio a Holloway provocó que nadie quisiese perderse ni un segundo de su combate. Sabe dominar todo y eso es lo que necesita la UFC. Para convertir a un luchador en un producto necesita tener todo con lo que cuenta".
Para Lichtveld, con su victoria a Holloway, y pese a no subir en el ranking libra por libra, Topuria "debe ser considerado el mejor luchador del año". "Pereira logró tres triunfos, pero él lo hizo ante Volkanovski y Holloway, con lo que ambos significan para la división y la empresa". Mientras, Martell mira a otro ranking, el histórico: "Creo que es top5 histórico de su división. Si vuelve a ganar a Volkanovski entonces ya le superaría a él y a Holloway. Se quedaría por detrás de Aldo".
Por último, todos coinciden en que las cualidades de El Matador son algo inigualable en la empresa. "Cuando tienes la capacidad de golpear tan fuerte y encima logras asimilar los golpes bien, vas al cruce con confianza porque sabes también que si debes ir al suelo, vas", concluye Martell. "Topuria saca sus golpes de poder curvos de manera espectacular. Cuando lleva la pelea al punto que quiere es imposible sacarlo de ahí", remata Lichtveld. Por último, Salah Hamli busca cerrar el debate que se abrió en los últimos días: "Ilia llevaba una pelea en UFC cuando Holloway no paraba de decir que era el mejor boxeador de la empresa. Era mentira, Topuria ya era el número uno y el tiempo me ha dado la razón", concluye el luchador.