MOTOGP | GP DE CATALUÑA

El señor mayor de Aprilia aprieta, pero no ahoga

Aleix Espargaró domina el primer día en Barcelona al igual que en 2023, aunque esta vez sus rivales creen estar más cerca.

Aleix Espargaró./EFE/ Siu Wu
Aleix Espargaró. EFE/ Siu Wu
Borja González

Borja González

Circuito de Barcelona-Catalunya-. "Tenemos un señor mayor que va muy rápido, y Maverick también sacará la cabeza. No estamos solo las KTM, están las Aprilia, alguna Ducati, la de Martín, la de Pecco… no será tan fácil como parece". El que así habla no es un tipo curtido en mil batallas en MotoGP, sino el más novato de la categoría, el irreverente Pedro Acosta, que este viernes en Montmeló fue uno de los dos pilotos que más se acercó al más rápido de la jornada y autor de un nuevo récord en el circuito catalán: Aleix Espargaró.

Acosta se quedó a poco más de una décima de la Aprilia, y justo por detrás de Brad Binder (aunque este tuvo que reponerse a dos caídas en la misma sesión, exigiendo un esfuerzo extra a sus mecánicos para darle una moto para los últimos minutos del turno), en una jornada en la que Jack Miller, también con el prototipo austriaco, se coló en la quinta plaza, dejando un cuadro poco habitual en este MotoGP, con sólo una Ducati, la de Pecco Bagnaia, entre los cinco primeros. Y con los cuatro prototipos 2023 fuera de los diez mejores y obligados a pasar por la Q1, la peor sesión del fin de semana, como suele definirla Alex Márquez.

Tanto él, como Fabio Di Giannantonio (otro que se fue al suelo dos veces), Marco Bezzecchi y, sobre todo, Marc Márquez, uno de los que ahora mismo están en el juego de la lucha por el título, aunque la temporada acabe de arrancar, se quedaron fuera de esos diez más rápidos, evidenciando a la vez que este Circuito de Barcelona-Catalunya no es el mejor para la Desmosedici. "No tiene agarre. No tiene agarre, y no me quejo, porque sabemos que es así, simplemente hay que trabajar", exponía el líder de la general, Jorge Martín, sexto este viernes.

"En estas condiciones nosotros sufrimos un pelín más, y en cambio en pistas donde hay grip podemos exprimir la moto, y quizás los otros pilotos con otras marcas pueden transferir más peso, y pueden hacer que la moto haga más metros, y nosotros sufrimos en ese aspecto", analizaba el madrileño. Dicho esto, lo cierto es que mirando el ritmo de carrera, la ventaja de Espargaró no es tan grande como la que había mostrado en 2023, un año en el que terminó siendo segundo en el entrenamiento oficial, y primero en el sprint y en al carrera del domingo.

"Hoy me ha costado un pelín más que el año pasado, yo creo que había un poco más de diferencia entre los demás y yo, ahora están más cerca y las KTM han mejorado sin duda; las Ducati también, así que no va a ser nada fácil", reconocía el señor mayor, como le había definido en broma Acosta, el protagonista de los dos primeros días en Barcelona, capaz de no dejarse llevar demasiado por las emociones para seguir mostrando ese nivel que tiene y que le permite decir, como Toni Kroos, que se va a retirar en el mejor momento de su carrera. "Ya me gustaría ser la mitad, no, ser un diez por ciento de lo que ha sido Toni Kroos", nos decía con una sonrisa.

Espargaró era recibido al final del día con una fuerte ovación en su box, para poner el colofón a esta jornada post anuncio. Quizás en el único momento en el que se le vio dubitativo fue cuando al final de la primera sesión respondió a los saludos de los aficionados en el momento en el que estaba haciendo sus ensayos de salida, dos pruebas que falló. "Hoy cuando ya he pasado por meta he pensado 'hostia, cómo voy a echar de menos estas sensaciones, esta moto…'. Así que ojalá que podamos terminar el año bien". De momento ha sido capaz de sobreponerse a esto y de encarar bien un fin de semana especial, aunque va a llegar al sábado sin la ventaja del pasado curso. En cualquier caso, se mostró muy superior al resto de Aprilia, y fue capaz de volar en el trazado junto al que se crio.

"Los pilotos Ducati no son capaces de poner a tierra toda esa potencia que tienen, de descargar toda esa tracción brutal que tienen en el 'stop and go' y la Aprilia funciona muy bien en las curvas rápidas, el chasis es el mejor de la categoría", apuntaba como explicación a que la mejor moto de la parrilla pueda parecer aquí más vulnerable. "Pero la versión 2024 es mejor y soluciona alguno de esos problemas", replicaba Bagnaia, que se mostró muy confiado con que la moto de este año sí que pueda plantar cara a la triunfadora de la última edición, aunque esta vez han aparecido también las KTM, con Binder y con Acosta, que de Le Mans ya salió pensando que tenía una moto para pelear por ganar, aunque su carrera terminó por los suelos.

"Hoy me ha dado rabia no estar en la Q2, porque ha sido por pequeños detalles, pero sabíamos que en esta pista, aunque me cuesta, no estamos tan lejos entre las Ducati", exponía Marc Márquez tras su gris día. "Ya sabíamos dentro de Ducati que aquí hay motos como Aprilia o KTM que tienen una aerodinámica en esas curvas largas que les ayuda. Y también la GP24 en las curvas largas tiene una aerodinámica diferente que puede ayudar algo, pero a ver si podemos ser competitivos". Su primer reto será agarrar una de las dos plazas que se reparten en la Q1 y que dan acceso a la Q2. Y, a partir de ahí, ver qué camino recorrer para seguir la senda de competitividad de los últimos fines de semana.