MOTOGP | GP DE CATAR

Morbidelli ataca a Aleix Espargaró tras el incidente de Catar: "Creo que todos pensamos que tiene un problema"

El piloto español, lesionado en el sprint, fue sancionado por Dirección de Carrera con una multa y seis puestos en parrilla.

Imagen del momento en el que Espargaró golpea a Morbidelli./DAZN
Imagen del momento en el que Espargaró golpea a Morbidelli. DAZN
Borja González

Borja González

Circuito de Losail (Catar)-. En el trato personal, Aleix Espargaró es un tipo muy amable. Aunque, a la vez, muy nervioso, e impulsivo. Siempre ha sido famoso por tener el dedo caliente en las redes sociales, pero con las mismas no tiene problemas en pedir perdón cuando cree que se ha equivocado.Le sucedió en el pasado Gran Premio de la India, cuando entró en mitad de un entrenamiento hecho un basilisco a su box gritando a su equipo, un calentón grabado por las cámaras de televisión y que dio la vuelta al mundo. Una escena, también, que generó una catarata de críticas, muchas en tono desagradable, como corresponde al mundo de opinadores de sofá en el que vivimos actualmente.

Espargaró pidió disculpas, por activa y por pasiva, delante de la prensa y directamente a su gente, aunque eso no pareció suficiente. Pasó una semana muy dura, apagó sus cuentas de Twitter e Instagram, e incluso pasó por la consulta de su psicóloga para entender lo que había pasado. "Obviamente que mi vida no es difícil y siempre lo digo, pero no es tan fácil como parece y no todo es tan bonito como a veces parece", nos explicaba un par de semanas después, en Indonesia. "Hay momentos complicados y lo de India me costó mucho digerirlo. Claro que le pedí disculpas a todo el equipo después, y ellos no entendían por qué se las pedía. Me decían: 'Pero tío, si tú eres de corazón. No pasa nada'. Pero no era hacia ellos, era hacia mí. No soy capaz de perdonarme lo que le hice a mi gente y eso me está costando aún mucho".

Este sábado, en Catar, Espargaró vivió un segundo momento de reacción desmedida y televisada. Durante el último entrenamiento libre, el primero de la jornada de MotoGP, el de Aprilia tenía sus más y sus menos con Franco Morbidelli (Yamaha). La típica escena de dos pilotos encontrándose en una trazada, que esta vez terminó con un gesto muy feo: después de ir reprochando al italiano lo ocurrido, Espargaró ponía su moto en paralelo a la de su rival, y le propinaba un cogotazo para sorpresa de todo el paddock. De hecho, las caras dentro de su garaje eran de incredulidad, ante un gesto que dejaba una imagen muy poco deportiva. Después, en el sprint, se iba al suelo arrollado por Miguel Oliveira, que a su vez se había tocado con Enea Bastianini, un incidente que dejó al portugués con una fractura en la escápula derecha, y al español con una fisura en el peroné… y sin poder pasar por la sala de prensa a explicar una jornada marcada por el incidente con Morbidelli.

"Por la mañana estaba haciendo mi entrenamiento y entonces Alex Márquez se ha caído en la curva 2 y ha habido bandera amarilla", explicaba el italiano, que sí que dio su versión de los hechos. "Martín ha frenado delante de mí y he reducido la velocidad pero, cuando hemos llegado a la curva 4, Aleix me ha adelantado. Le he vuelto a adelantar, porque quería recuperar mi posición original, y luego él me ha adelantado como un loco en la curva 6, casi chocando. Y cuando intentaba decirle que se lo tomara con calma, se ha enfadado y ha empezado a hacer malos gestos, como hace siempre. Cuando le estaba diciendo que se lo tomara con calma, que se tranquilizara, hizo lo que todos habéis visto. Es una falta de respeto enorme hacia mí". Unas explicaciones que fueron subiendo de intensidad.

"Darle un tortazo a un piloto que está ralentizando la marcha, porque hay una bandera amarilla y que te está diciendo que estés tranquilo... ¿Qué tipo de reacción es esa? Creo que todos pensamos que Aleix tiene un problema. Los que trabajan con él y los que han visto todo lo que ha hecho durante su carrera lo saben, porque hay más episodios de los que necesita avergonzarse que de otra cosa. Muchos más", añadía el de Yamaha, que aseguraba que Espargaró se había disculpado en el encuentro que ambos habían tenido tras los entrenamientos con Dirección de Carrera, "unas disculpas de poquísimo valor: se ha excusado para justificar un gesto injustificable". Y, a falta de su versión en un cara a cara con la prensa, el piloto español sí que hizo unas declaraciones a través de su cuenta de Instagram.

"He tenido una reacción muy mala, él se estaba paseando por la pista y casi me choco dos veces porque iba por en medio de la trazada, luego no me dejaba entrar otra vez en pista y he perdido los papeles. Obviamente, con una reacción totalmente desmesurada y por eso he recibido una sanción, desde mi punto de vista demasiado grande, pero que acepto porque la imagen esa no es buena", explicaba Espargaró, que decidirá por la mañana del domingo si corre o no la carrera. Por esta acción recibió una multa de 10.000 euros, más perder seis posiciones en la parrilla de salida de la carrera de Catar, específicamente de la carrera de Catar, lo que podría terminar salvando si su lesión le impide correr.

El fin agrio de un choque entre dos pilotos, en un fin de semana que arrancó con el choque de otros dos: Pol Espargaró y Marco Bezzecchi. Curiosamente, los dos decidieron zanjarlo con un 'lo que pasa en la pista se queda en la pista', reflejado en no querer comentar lo sucedido en sus respectivas comparecencias ante los medios, una disputa que sellaron este sábado, cuando se encontraron en la sala de prensa para hablar de sus sprints, y terminaron fundidos en un abrazo entre risas.