MOTOGP

La confianza absoluta de Aleix Espargaró: "No me preocupan ni Pecco ni Maverick"

El de Aprilia brilla en el primer día del GP de Cataluña y se presenta como el máximo favorito a las victorias en el sprint y la carrera.

Aleix Espargaró, tras su sesión en Cataluña. /AFP
Aleix Espargaró, tras su sesión en Cataluña. AFP
Borja González

Borja González

Circuito de Barcelona-Catalunya-. Tiene un pensamiento Aleix Espargaró fijado en su mente desde que regresó a casa el domingo de la carrera del Gran Premio de Austria: ganar en el Circuito de Barcelona-Catalunya, en casa, en el trazado que le provocó una de sus mayores pesadillas deportivas. En 2022 celebró antes de tiempo un segundo puesto que era suyo, y terminó quinto, una imagen que dio la vuelta al mundo y que le pesó mucho en los siguientes días. Y hay que añadir un detalle: iba a terminar segundo, aunque él no soñaba con otra cosa que con el primero, después de haber dominado en todos los entrenamientos y de haber destrozado el récord del trazado que le valió una pole.

"El año pasado a Fabio no se le vio en todo el viernes y en todo el sábado, e hizo un recital en carrera, no le podía seguir, me metió cuatro segundos. Pecco arranca muchos viernes muy tranquilo, y luego vuela. Igual que he dicho que estoy muy contento y que me apetece sacar pecho por haber hecho el récord de la pista el viernes, te digo que es viernes", reflexionaba este viernes tras volar un poquito más en casa, porque fue capaz de rebajar aún más su récord. Aunque este mensaje no trataba de rebajar ni un ápice su optimismo y su confianza. "No me preocupan ni Pecco ni Maverick", sentenciaba al ser preguntado por los dos pilotos que más se le acercaron en ritmo de carrera.

La Aprilia ha demostrado ser una moto competitiva ya desde 2022, pero lo es más en circuitos con zonas rápidas, sin mucha frenada fuerte y aceleración desde parado. Por eso sufrieron en Austria, y por eso triunfaron en Silverstone, el circuito donde Espargaró ha ganado en este curso, un escenario en el que se mostró muy sólido. Y también lo es en trazados con poco agarre, como ocurre en Montmeló y algo que provoca los lamentos de los pilotos de MotoGP. "Patina mucho. Mucho, mucho. Claro, somos competitivos en estas condiciones, pero la realidad es esta", reconocía el de Aprilia, que explicaba gráficamente esto.

"Nosotros tenemos un gráfico con todos los circuitos y le damos puntos al nivel de agarre, y luego con el paso de los años tienes muy bien situada la escala de cada uno para preparar la electrónica. Y hoy le he dado un 2 del 1 al 10 a Barcelona, para que quede el más bajo de todos en cuanto a grip. Hay circuitos que tienen más grip, hay circuitos que tienen más baches. Yo prefiero un circuito con poco grip pero en el que no haya baches, que uno con mucho grip y muchos baches, como puede ser Austin". Y es que ya en sus primeros años en MotoGP, cuando el prototipo era apenas una adaptación de su modelo de SBK (por entonces en manos de Álvaro Bautista), la Aprilia era muy efectiva sobre el asfalto barcelonés.

Todo esto son condicionantes que ayudan a explicar el porqué de la efectividad de Espargaró este fin de semana y, sobre todo, por qué llega como el gran favorito a lo mollar del gran premio: la pelea por la pole y el sprint de este sábado, y la carrera del domingo. "A día de hoy creo que no se les puede ganar, pero sobre todo a Aleix. No sé por qué, pero siempre en esta pista él ha tenido algo más. Siempre ha ido rápido y le gusta. Los dos tienen algo más y ahora mismo son imbatibles", confirmaba sin dudar demasiado Alex Márquez, uno de los siete pilotos de Ducati que se metieron entre los diez mejores, todos por detrás de las dos Aprilia.

"Me he divertido como en Silverstone, me he divertido mucho hoy aquí, la moto funciona bien. Siempre estamos con la misma cantinela de que 'bah, es sólo viernes', pero hay que hacer el récord de la pista el viernes. Es difícil. Así que estoy muy contento. Y ya lo dije el jueves, no me voy a esconder diciendo 'no, hay que ir paso a paso': mi objetivo aquí y mi sueño es luchar por la victoria y hemos hecho un primer día, que aún falta mucho, seguro, pero que va en la buena dirección". Una dirección que solo tiene un fin en la mente de Aleix desde que empezó a pensar en el gran premio de casa: ganar en casa.