MOTOGP

Estados Unidos, trazados urbanos y redes sociales: las líneas maestras del amigo americano

Pendiente del visto bueno del organismo regulador de la UE, la llegada de Liberty Media busca cambiar el rumbo de MotoGP.

F1 en Las Vegas. /Reuters
F1 en Las Vegas. Reuters
Borja González

Borja González

¿Qué puede aportar Liberty Media al Mundial de Motociclismo? ¿En qué puede cambiar el mayor espectáculo de las dos ruedas con este movimiento? Estas son, quizás, las dos preguntas que resumen las dudas que genera una operación que no estará totalmente cerrada hasta finales de este año (se estima que tardará unos nueve meses) y que tendrá que pasar, para confirmarse al cien por cien, por el veredicto de la Comisión Europea de la Competencia. Porque, como se está recordando en estos días, en 2006 se vivió algo parecido que terminó siendo frenado desde Bruselas.

En aquel año CVC, el fondo propietario de Dorna (Dorna Promoción del Deporte), había adquirido los derechos de la F1, y fue obligado a vender su participación en la empresa española, que terminó en manos de otro fondo, Bridgepoint, que es quien ha vendido Dorna a Liberty Media. Aquella sentencia europea se centró, sobre todo, en dos aspectos: uno vinculado a los derechos televisivos, y otro, colateral a este, por el poderío de las dos competiciones del motor en Italia y España. Aunque algo importante ha cambiado desde entonces, lo que mejora y mucho las opciones de que la operación termine fructificando sin mayores problemas.

"Cuando los dos eventos de motor más populares de la UE, F1 y MotoGP, caen en las manos de un único propietario, se genera el riesgo de que se incremente el precio de los derechos televisivos y que se reduzca la capacidad de decisión de los consumidores", señaló Neelie Kroes, la que era en aquel momento la comisaria de competencia. Esto tras la publicación de una sentencia que se centraba en algo que ha cambiado completamente: las emisiones televisivas en abierto de estos deportes, sobre todo en España e Italia, porque no se retransmitían en muchos países del entorno de la Unión.

"La importancia de la emisión televisiva en abierto para MotoGP y F1 fue reconocida por todas las partes y confirmada también por la investigación de mercado. Los equipos y constructores, anunciantes y compañías de televisión, respondiendo a la investigación de mercado, han indicado todos que para MotoGP y F1 la emisión en abierto es esencial e irremplazable", rezaba uno de los párrafos de la sentencia, a la que no hace falta puntualizar mucho más de 15 años después, con un panorama en las retransmisiones deportivas que ha cambiado por completo su fisonomía.

Es decir que, bajo este prisma, es difícil pensar que va a aparecer una oposición de competencia, aunque es algo que aún está por confirmar. Dicho esto, una cosa que diferencia a Liberty Media de los todavía propietarios de Dorna es su enfoque como empresa, cuáles son sus objetivos, más allá del obvio relacionado con el beneficio económico, y es ese fin de maximización de la visibilidad del campeonato para hacerlo lo más atractivo posible y, a la postre, lo más rentable posible. "No queremos cambiar MotoGP, queremos enseñar al mundo lo excitante que este deporte es", explicaba este martes en una entrevista a la cadena norteamericana CNBC Greg Maffei, presidente y CEO de la compañía estadounidense.

"Es lo que os habéis perdido hasta ahora, y vamos a cambiar esto", le decía Maffei a la entrevistadora cuando le cuestionaba por el precio pagado por un deporte muy desconocido en aquel país. "Es un deporte con una gran base en Europa, sobre todo en España, Italia y Francia. Nuestro objetivo es enseñar al resto del mundo lo excitante que es", concluía el directivo, que lucía tras de sí en dos vitrinas los cascos de los hermanos Márquez. Y es que esa es una de las cosas que se espera de esta operación, abrir el difícil mercado de Estados Unidos a MotoGP (como marca principal del campeonato), algo que ha logrado con la F1 y que ha disparado esta competición y el rendimiento económico que genera.

Carrera de D1 en Las Vegas.  Reuters
Carrera de D1 en Las Vegas. Reuters

"Carreras en Estados Unidos y pruebas urbanas", apunta como los dos grandes cambios vividos en la F1 Carlos Miquel, director de CopeGP y uno de los periodistas españoles que más años lleva cubriendo la competición reina de las cuatro ruedas. "La repercusión del GP en Las Vegas ha sido de locos. Y aunque lo de urbano parezca inviable, lo mirarán como sea", añade, además del famoso efecto de 'Drive to Survive', la popular serie de Netflix. "Ahora MotoGP tiene sólo una carrera en los Estados Unidos, que era lo que pasaba con la F1 cuando llegamos, si os acordáis", confirmaba Maffei en CNBC, que apuntaba también al crecimiento en otros territorios. Entendiendo que otra ventaja, además de la económica, que tienen las carreras americanas va vinculada a los horarios, muy apropiados para el mercado europeo.

"Otro cambio crucial fue pasar de hablar de coches a hacerlo sobre las historias en la F1", señalaba el mandatario americano, apuntando a reenfocar la competición a intereses más variados, no sólo pensando en los aficionados gourmet. "¿Por qué les encandila Madrid?", añade Miquel. "Porque tú en una ciudad tienes la posibilidad de que todo el mundo vaya allí en metro, pero además si tienes un espacio como IFEMA en el que te caben diez mil personas, VIPs, es un chollo. La media que estaban cobrando en Arabia, a unos 2.500 VIP, era de unos 3.600 euros. En el fondo es americanizar más, más VIPs, más presencia en redes". Objetivos todos en los que ya estaba trabajando Dorna (el año pasado ficharon a Dan Rossomondo proveniente de la NBA como director comercial) y que podrán potenciarse cuando entre de forma definitiva en juego el amigo americano.