Un horno llamado Aprilia: un piloto retirado y dos desfondados por el demoledor calor
Espargaró, Viñales y Fernández viven una carrera infernal en Tailandia por el calor que desprendía su moto.

Circuito Internacional de Chang (Tailandia)-. "Ha sido una carrera durísima. En las últimas vueltas casi no podía ver. Nuestra moto tiraba una temperatura desorbitada. Raúl casi se retira, Maverick se ha retirado y a mí me ha faltado muy poco". Aleix Espargaró llegaba con el semblante muy serio a la sala de prensa del Circuito Internacional de Chang. Acababa de vivir una de las carreras más demoledoras en lo físico de su carrera deportiva, en un domingo en el que tuvo un buen rendimiento en pista, aunque, como se suele decir, el calvario iba por dentro. Terminadas las 26 vueltas, Espargaró enfilaba sobre su moto el box de Aprilia y evidenciaba serios problemas para llegar hasta su lugar de trabajo.
"No podía respirar y en las últimas vueltas me he asustado muchísimo, muchísimo porque no veía bien y no podía coger aire. Tenía como pánico". No es la primera vez que los pilotos de la marca italiana se quejan de este problema, aunque ha sido en Tailandia, en unas condiciones ya de por sí muy extremas en lo referente a la temperatura y a la humedad, donde más se ha exagerado todo. "Toda la temperatura se disipa por la parte central de la moto y te viene al pecho y te ahoga. Es horrible. Yo no lo había pasado así de mal en mi vida y se me ha juntado un poco el golpe de calor con el pánico. Cuando he parado en el box pensaba que me moría, no podía respirar, ha sido horrible". Y eso que Espargaró pasa por ser uno de los pilotos más en forma de la parrilla, lo mismo que su compañero Maverick Viñales. Los dos siempre restan importancia a las altas temperaturas, porque consideran que se adaptan muy bien a ellas, aunque esta vez la cosa se fue de madre.
Ojo a la imagen de @AleixEspargaro tras la carrera 🥵
— DAZN España (@DAZN_ES) October 29, 2023
Llegó al box exhausto, no podía casi sostenerse en pie tras un meritorio quinto puesto 👏#ThaiGP 🇹🇭 #MotoGP 🏁 pic.twitter.com/M6IUE7IGmd
Espargaró entró dando tumbos en su garaje, mientras que Viñales tuvo que tomar la decisión de retirarse. "No se puede correr así, no se puede correr así, es horroroso. Tenemos que hacer algo", comentaba por su parte Raúl Fernández, que compite con la estructura satélite RNF (su compañero, Miguel Oliveira, se retiró en la primera parte de la prueba por un problema mecánico sin relación con la temperatura). "Tenía sudores fríos en las últimas seis vueltas con el calor. Era impresionante, no podía ir en la moto. No creo que nuestra moto sea mala, porque se ha visto que hasta en condiciones y en circuitos donde costaba somos competitivos, si no ha sido mi mejor primera parte de carrera, ha sido de las mejores, estaba ahí en el grupo. Pero a partir de la vuelta 12 más o menos, ya está: no tenía más, no podía coger aire. Es como ir a correr con 50 grados de temperatura, y ponerte un ventilador debajo del casco".
En India o Indonesia, los pilotos de Aprilia ya se habían quejado de esto, aunque los efectos no fueron tan visibles como en Tailandia, también porque el grupo de carrera fue muy compacto, lo que dejó menos espacio poder buscar aire limpio. "Llevamos tres años con este problema y hoy las condiciones han sido extremas, pero hace tiempo que lo tenemos", recordaba Espargaró, el hombre con más experiencia con esta moto. "En las últimas vueltas ni veía la pizarra, ni sabía que era la última vuelta, no veía diferencias, no podía estar concentrado. Ha sido muy complicado", resumía. "Mañana no tengo voz, te lo digo. Ya me ha pasado esta mañana, que hasta que no he desayunado y bebido algo no he recuperado la voz", nos ponía como ejemplo Fernández de las consecuencias de competir así. "Es la vez que más exagerado ha sido. En India era igual, pero es que aquí estaba metido detrás del grupo de cabeza. Allí solo tenía una delante, y podía separarme y sacar la cabeza. Aquí era imposible".
No es la primera vez que se ven problemas con las MotoGP y el calor. En los últimos años Honda tenía una dificultad similar, aunque la moto japonesa provocaba directamente quemaduras, sobre todo en los pies. "Veía doble. He aguantado porque estaba en puntos. Si no, me retiro, era peligroso para los demás. Aprilia ha intentado hacer, un tubo para sacar el aire, pero no funciona, y encima perdemos velocidad. El año pasado Maverick se retiró por lo mismo en Malasia, así que tengo miedo, porque en los dos próximos circuitos va a hacer calor. Y creo que físicamente, tanto Maverick como Aleix, son de los más preparados que hay hoy en día en MotoGP como para que alguien diga que es un problema físico", concluía Fernández.