MOTOGP

Ducati seguirá muy de cerca la reválida de Marc Márquez para confirmar su apuesta 2025

Los italianos vivieron en Aragón la primera exhibición del que será su nuevo piloto oficial a partir de la temporada que viene.

Marc Márquez, en el GP de Aragón de esta temporada. /AFP
Marc Márquez, en el GP de Aragón de esta temporada. AFP
Borja González

Borja González

"En un fin de semana que se complicó mucho por la condición del nuevo asfalto del Motorland, un increíble Marc Márquez triunfó, corriendo con una naturalidad y una confianza desarmante: una clase cristalina aplicada a una determinación digna de una apisonadora. Dominó, literalmente, todo el fin de semana, con un resultado que nunca estuvo en duda, lo que quedó claro desde que comenzaron los entrenamientos libres. Fue la mejor manera de celebrar el regreso de un campeón a la senda de la victoria, la primera suya en Ducati, regalándonos una sonrisa". Estas (un pelín alambicadas) palabras provienen del análisis de Gigi Dall'Igna del Gran Premio de Aragón.

Dall'Igna, el máximo responsable de Ducati, el ingeniero padre de las motos que dominan la parrilla de MotoGP, y el hombre que tenía claro que Marc Márquez debía vestir de rojo en 2025, suele expresar sus sensaciones después de cada fin de semana unos días después, para dejar espacio a la reflexión, y a través de una red social poco habitual como altavoz en el mundo del deporte, LinkedIn. Quizás un detalle más de la peculiar manera de gestionar de un personaje que tiene muy claro lo que quiere. Y él, después de ver los datos de la telemetría de Márquez desde que se estrenó con su moto, a lo que se añadió el poderío del personaje, supo qué quería para el año que viene.

Una apuesta que, a diferencia de otras que ha podido hacer en los últimos años (como cuando ascendió directamente a Enea Bastianini desde Gresini al oficial, saltándose el paso de Pramac e incumpliendo así lo prometido a Jorge Martín), conllevaba ciertos riesgos. El primero, por la pérdida de poder en pilotaje, con las marchas de Bastianini y de Martín a la competencia, a KTM y a Aprilia, respectivamente, y el añadido de Marco Bezzecchi, que está manteniendo un perfil mucho más bajo en este 2024 de lo que prometió viendo su 2023. El segundo, por la pérdida de poder en pista, porque la decisión de subir a Márquez empujó a Pramac a aceptar la oferta de Yamaha, con lo que Ducati perderá dos motos.

Así que en 2025 Ducati pasará de ocho prototipos en pista, cuatro 2024 y cuatro 2023, con Pecco Bagnaia, Bastianini, Martín, Franco Morbidelli, Bezzecchi, Fabio Di Giannantonio, y Marc y Alex Márquez, a tener seis, tres de 2025 y tres de 2024, con Bagnaia, los Márquez, Di Giannantonio, Morbidelli y el novato Fermín Aldeguer. Una apuesta para la que valdría el término 'todo al rojo' que se va a empezar a evaluar desde ya. Porque al igual que Marc Márquez tiene ante sí la segunda parte de su camino, tras la adaptación, las muestras de competitividad (con cinco podios en sprint y cuatro en carrera), y el logro de la ansiada victoria (sprint y carrera de Aragón), que no es otro que el de la consistencia en la lucha tú a tú con los dos primeros de la general, Ducati seguirá muy atenta su camino, que será el termómetro de cara a 2025.

"Marc es Marc", decía con una sonrisa a Relevo Davide Tardozzi, team manager del equipo oficial italiano, tras lo conseguido el pasado fin de semana, y después de que el domingo durante el warm up fuese muy claro sobre que ese día no podía esperarse otra cosa que un triunfo del 93. Tardozzi siempre ha sido muy franco acerca de su admiración hacia el piloto español, desde antes de que entrase a formar parte de su ejército. Una impresión que se ha reforzado viéndole de cerca en estos meses, y observando lo que es capaz de hacer, lo que esos datos de los que tanto se fía Dall'Igna les dicen de su pilotaje. La cuestión ahora es entender si ese último paso es definitivo, o si como cautelosamente Márquez ha dejado entrever, estuvo muy sustentado en el estado de la pista aragonesa y en su capacidad de interpretar ese tipo de situaciones.

Una magia que, por otra parte, no ha perdido con el paso de los años, si esto pudiera servir ya como pista de lo que puede llegar. El Circuito de Misano, el escenario del gran premio que se disputa este fin de semana, tiene las condiciones ideales para ese chequeo: buen asfalto con agarre, capaz de sacar lo mejor de las motos y los pilotos, y una configuración más normal, con el giro en el sentido horario, lo que deja más curvas a derechas que a izquierdas, lo contrario del Motorland.

Un lugar en el que Márquez ha ganado ya cuatro veces en MotoGP, la última en aquella de 2021 que marcó el día 0 de esa cuenta que el domingo llegó hasta 1.043. En cualquier caso, la apuesta de Ducati para 2025 se refuerza también con el irregular desempeño de sus competidores, que serán también los que tengan que poner toda la carne en el asador para convertir en fallida esa decisión que marcará lo que la clase reina depare el año que viene, cuando todavía queda por entender muchas cosas de 2024.