MOTOCICLISMO

Bagnaia y Fernández afrontan la gran oportunidad de sus vidas

Pecco Bagnaia y Augusto Fernández encaran un fin de semana en el que tienen que rematar lo hecho hasta la cita de Valencia.

Quartararo y Bagnaia, ayer en Cheste. /Getty Images
Quartararo y Bagnaia, ayer en Cheste. Getty Images
Borja González

Borja González

Cuatro pilotos se juegan mucho este fin de semana, aunque dos cuentan con un extra de presión antes de que comience el último gran premio de la temporada 2022: los dos líderes de las dos categorías que aún están por decidir, MotoGP y Moto2, y que tienen mucho más que perder que ganar.

"La verdad es que no me siento más relajado después de lo de Sepang", reconocía este jueves ya en el Circuito Ricardo Tormo el líder de la clase reina, Pecco Bagnaia. "Tenemos que seguir empujando igual, pero ser inteligentes porque estamos en una posición mejor que la de Fabio, pero tenemos que rematarlo". Bagnaia cuenta con 23 puntos de ventaja sobre el francés, un colchón que deja claro que sólo un error garrafal suyo el domingo, o un problema en su moto, pueden hacerle perder este campeonato.

Bagnaia contará este fin de semana con el apoyo de Valentino Rossi, que estará presente en el último evento de la temporada para presenciar el éxito de su pupilo, en el que sería su primer título en MotoGP como manager. En un circuito de infausto recuerdo para el astro italiano, frustrado en el famoso 2015 (el Mundial se lo llevó Jorge Lorenzo) y hundido con un error impropio de su experiencia en 2006 (se lo llevó Nicky Hayden).

"Es algo fantástico que esté aquí y puede ser una gran ayuda para mí. Él conoce perfectamente esta situación, sabe cómo me siento y me ayudará desde la pista como si fuera un coach". En cualquier caso, y como dice un experto en desenlaces de mundiales de MotoGP como Marc Márquez, Bagnaia sólo debe saber gestionar una situación muy ventajosa. "En el caso de Pecco yo iría a acabar la carrera y ya está, por que es la manera de buscar el campeonato, porque ya arriesgó en Malasia y aquí yo iría a acabar la carrera y a ser campeón, da igual el resultado", resumía el del Repsol Honda.

"Me ha dicho que intente hacer mi fin de semana, que he sido rápido en todos los circuitos y que no hay un por qué no lo pueda ser aquí. Me lo tomo igual y me cojo ese consejo". Así relataba el otro líder bajo presión, Augusto Fernández, su conversación con Quartararo, precisamente el que reta a Bagnaia en MotoGP. El mallorquín nacido en Madrid llega a Valencia con 9.5 puntos de ventaja en la general con respecto a Ai Ogura, un buen colchón, aunque no tan sólido como el de Bagnaia en la clase reina.

"He intentado que esta última semana fuese normal. Quería estar ya aquí, incluso hoy jueves con vosotros. Hasta os echado de menos", explicaba entre risas Fernández. "Estar en el circuito, porque en casa te comes mucho la cabeza". Sobre el papel, el Ricardo Tormo no es un escenario del agrado de Ogura, y sí de Fernández. Aunque luego toca gestionar algo tan importante como cerrar un campeonato.

"No es un fin de semana normal, pero rayarme y pensar que va a ir mal, tampoco... Prepararme pasa por pensar que es un fin de semana normal y me quiero preparar de la mejor forma posible para el domingo, para tener los menos nervios posibles, porque sé que van a venir. No sé cómo me voy a encontrar, porque nunca he estado en esta situación. Quiero hacer un buen viernes, un buen sábado y clasificar delante para evitar problemas. Construir un buen ritmo y que luego sea cosa de que si puedo luchar por la carrera, mejor. Me vale un podio, así que a por ello vamos". Un plan, el de Fernández, que tanto vale para él como para Bagnaia, para los dos hombres que quieren llevar a buen puerto lo construido hasta este momento del año.