Marco Bezzecchi, la revelación 'apadrinada' por Rossi: "Iba al colegio y con mi mejor amigo nos viciábamos al cubo de Rubik"
El piloto italiano se ha convertido en la revelación de MotoGP con dos victorias en las primeras ocho carreras de 2023.

Marco Bezzecchi es, a sus 24 años, la revelación de lo que llevamos de temporada en MotoGP. Es tercero de la general, a un punto del segundo, Jorge Martín, y a 36 del líder, su amigo Pecco Bagnaia, piloto, como él, de la academia de Valentino Rossi. Bez, como le llaman sus colegas, ha ganado las carreras de Argentina (donde se llegó a enfundar la albiceleste) y Francia, ha sido segundo en la última de los Países Bajos, y tercero en la inaugural de Portugal. Además, ganó el último sprint disputado y fue segundo en los de Argentina e Italia.
El italiano, natural de Rímini, viaja siempre con su padre, Vito, propietario de un centro de reparación y de recambios (Centrauto Ricambi) para camiones en su ciudad. Tiene un aire de persona despistada, con un look a lo Marco Simoncelli, y, aunque no debutó de la mano de Rossi, reconoce que el astro italiano ha sido crucial en su carrera deportiva. Tuvo que lidiar con motos poco competitivas en Moto3 (Mahindra) y Moto2 (KTM), en sus años de debut. Y es un apasionado del cubo de Rubik. De hecho, así se llama su perro.
¿Estás sorprendido de cómo está yendo el año?
Sí, estoy bastante sorprendido. En el sentido de que, aunque sabía que podía ir fuerte, no me esperaba ser tan rápido tan pronto, haciendo un podio ya en Portimao, porque es una pista en la que históricamente nunca había sido un fenómeno, nunca había hecho una gran carrera. Ha sido sorprendente incluso para mí. Después simplemente he tratado de mantener ese nivel.

¿En qué momento sentiste que podías ser rápido con esta moto? Ese en el que te dijiste "ahora ya sí que me siento piloto de MotoGP".
El año pasado subí al podio en Assen, pero ahí sentía que todavía podía mejorar mucho. En pistas de frenadas de verdad, que era algo que me costaba, no me salía. Sabía que me iba a seguir encontrando con dificultades pese a esa carrera. Y al final de la temporada me empecé a sentir mejor. En Tailandia, en Japón, Malasia y Australia. Ahí hice buenas carreras y logré mejorar mucho en frenada, que es la parte más difícil de nuestra moto, esa en la que hay mucho potencial pero que es más difícil de sacar.
¿Cómo se aprende eso?
No es fácil, porque la frenada es una parte en la que necesitas tener mucha confianza en la moto. Y la consigues sólo estando más tiempo sobre ella, tratando de conocerla mejor y entendiendo qué es lo que hace en base a cómo tú encaras la curva. He necesitado tiempo. Al final del año, obviamente, tenía en mis espaldas más carreras, más entrenamientos, y poco a poco entendí mejor qué es lo que hacía la moto. Y luego, claro, puedo consultar los datos del resto de pilotos de Ducati, que esto ayuda mucho. Vas probando, te llega, siempre ajustas un poco más, un poco más, y así llega.
"Sin la ayuda de Rossi habría sido casi imposible que llegase el Mundial"
Piloto del Mooney VR46 Ducati¿Ha cambiado mucho tu vida? Desde fuera no lo parece.
Un poco sí. En lo que se refiere al trabajo, a la moto, no; soy igual. También con mis amigos y con mi familia. Ha cambiado un poco que tengo más gente que me sigue, que me paran por la calle, me reconocen más. Pero no noto que haya cambiado mucho mi vida.
Siempre que lográis un éxito, Morbidelli al principio, después Bagnaia, Marini, tú... se habla de Valentino Rossi.
Es verdad.
¿Cómo vivís eso desde dentro?
Para mí es una figura importantísima. Sin su ayuda habría sido casi imposible que llegase al Mundial. Es un deporte difícil, donde las posibilidades son pocas. Creo que Vale ha hecho muchísimo por nosotros, nos ha ayudado mucho. A veces no es fácil. Estar en su equipo no es fácil desde ciertos puntos de vista porque llevas su nombre en la moto. Si pienso en todo lo que me ha dado, no puedo hacer otra cosa que darle las gracias.

Tu camino no ha sido fácil. Empezaste en 2017 con Mahindra, una moto poco competitiva. Saltaste Moto2 con la KTM con Hervé Poncharal… hasta el cuarto año no llegaste al VR46.
Sí, no ha sido un camino fácil, ha sido duro. Pero en mi primer año, incluso con una moto competitiva me habría costado, porque el salto del campeonato italiano al Mundial es muy grande. Tienes que aprender mucho y no hay tiempo. Muchas veces me sentía bien, pero me costaba porque la moto no era muy rápida, aunque me gustaba mucho. ¡Incluso la tengo en casa! Pero me ha enseñado mucho porque me ha obligado en positivo a dar un poco más en cuanto a pilotaje, trabajo... en cuanto a todo. Lo mismo me pasó en Moto2 con Hervé. Con él, como persona, me sentí muy bien, con todo el equipo. Pero me costó. Era una moto que podía ganar, porque Brad Binder fue muy rápido, aunque la mía no era exactamente igual. Pero yo podría haberlo hecho mejor. No me sentía muy cómodo. También era el primer año de Moto2, y tenía que aprender ese pilotaje. Pero tenía poca confianza, fallaba, caía, fue difícil. Aunque eso también me ha forzado a hacer un trabajo increíble en mí mismo. Y me ha enseñado mucho.
Este año has hecho carreras buenísimas, has ganado, y estás arriba en la general. ¿Cuál es el objetivo que te marcas?
Estoy contento de que al final no haya muchas expectativas puestas en mí, porque nadie confiaba al inicio. Queda mucho y no será fácil mantener este nivel siempre. Estoy seguro de que me encontraré con circuitos en los que me costará más, en otros menos. Me falta un poco de experiencia en comparación a otros pilotos de MotoGP, gente como Pecco, como Fabio, como Márquez, tienen algo más que yo en su mochila. Pero a la vez puedo intentar estudiarles y aprender de ellos. Hasta el momento me está saliendo bastante bien la cosa, porque siempre estoy ahí, a veces siendo más rápido, otras un poquito menos. Este es mi objetivo, acercarme a ellos cada vez más, sin mirar demasiado la clasificación, porque es pronto. Pero puedo hacer cosas bonitas.
¿Se puede ganar un Mundial de MotoGP con una moto satélite?
Ahora, en mi opinión, sí. Te digo, no lo pienso mucho, pero he conseguido ganar dos carreras contra pilotos oficiales, así que, ¿por qué no? El nivel es muy alto, las motos ahora están más cerca unas de otras. Es más bonito.
"Mi padre sabe cómo comportarse cuando las cosas no me salen tan bien, sabe qué decirme, cuándo hablar y cuándo no"
Piloto del Mooney VR46 DucatiSiempre vas con tu padre. No eres el único del paddock, pero es curioso.
Siempre hemos estado juntos en esto. Le pedí probar una minimoto con seis años, y ha sido el que hizo que comenzase en esto. Y desde ahí siempre ha estado conmigo en todas las carreras. Al principio incluso me daba consejos, pero nunca me ha forzado, nunca me ha dicho nada. Hay veces que soy yo el que le pido su opinión, porque no me dice nada. Me ayuda mucho. Me conoce mejor que nadie, sabe qué necesito, técnicamente o no. Me prepara el mono, el casco, todo, y sabe también cómo comportarse cuando las cosas no me salen tan bien, sabe qué decirme, cuándo hablar y cuándo no. Así que es fundamental. Es como Uccio [NdR: Salucci, la figura que estuvo siempre al lado de Rossi y su actual jefe] para Vale. Mi Uccio es mi padre.
¿Cómo reaccionas cuando te enfadas?
Depende mucho, pero soy más de cerrarme en mí mismo. Aunque tienes que gestionar eso. Si te enfadas el sábado no te puedes quedar callado hasta el domingo, hay que trabajar. Pero si es una carrera como la de Mugello, que no me fue muy bien y yo esperaba hacerlo mejor, tengo que reconocer que estuve enfadado hasta que llegué a Alemania. Después, poco a poco hablo, intento pasarlo, pero dentro de mí me cuesta llevarlo. Y mi padre sabe cómo tiene que llevar esos momentos.

¿Vives en casa?
No, cerca, y nos vemos allí. Antes de viajar siempre voy a comer con mi madre porque, si no, no la veo nunca. Mi vida ha cambiado un poco porque me he hecho más mayor, me he ido a vivir solo con mi novia, soy un poco más independiente, pero por lo demás todo lo que hago es muy normal. Veo mucho a mis amigos, voy todos los días al gimnasio, una vida muy normal.
¿Cocinas?
Un poco sí, porque en el almuerzo siempre estoy solo, porque mi chica trabaja desde la mañana hasta las seis de la tarde, así que algo me tengo que cocinar. Pero si te dijese que soy bueno cocinando, te mentiría…
"En los momentos de más estrés cojo el cubo de Rubik y juego un poco, es un antiestrés"
Piloto del Mooney VR46 DucatiMe ha resultado muy curiosa esa habilidad que tienes con el cubo de Rubik.
Esto lo llevo haciendo desde pequeño. Iba al colegio y con mi mejor amigo nos viciamos a este juego, y siempre ha sido parte de mi vida. En momentos de más estrés lo cojo, juego un poco, a lo mejor sin terminarlo, es como un antiestrés. Y me parece un juego muy bonito, histórico, que ahora es más tecnológico. Tengo un cubo muy rápido, con una base con la que puedo controlar el tiempo que tardo. Y te mantiene la cabeza entrenada. Porque la memoria es importante, ver los colores, recordar los movimientos. Y es muy lógico, algunas cosas puedes hacerlas sin saberlo, debes sólo entender cómo se mueve. Me lo traigo a las carreras siempre. Cuando tengo un momento en el que lo puedo hacer, juego un poco.
@motogp A rider of many talents! 👀 Marco Bezzecchi is the Rubik master! 😎 Get to know him a bit more by watching "Off The Racing Line", #MotoGP's latest documentary about the Italian star! 🌟 Head to motogp.com and enjoy it! 🍿 #SportsOnTikTok #Motorsport #Motorcycle #Racing - MotoGP™" href="https://www.tiktok.com/music/sonido-original-MotoGP™-7211460104645626629?refer=embed">♬ sonido original - MotoGP™
¿Récord?
30 segundos.
¿Sabes cuál es el récord mundial?
Cuatro segundos. Pero en ese nivel ya te vuelves loco. Cuando aún no hacía el Mundial, que tenía más tiempo, cuando todavía iba al colegio y tenía tiempo de hacer otras cosas que no fuesen las que me exige ser piloto, me obsesionaba más el cronómetro, tenía muchos cubos, marcas distintas, tipos distintos.
¿Hay muchos tipos?
Sí. El mío es muy bueno, tiene hasta imán, porque así es más preciso. ¡El Ducati de los cubos!