La nueva vida de Carlos Tatay tras irse al suelo a 260 km/h y terminar en silla de ruedas: "¿Miedo? Miedo no, porque estaba vivo"
El piloto, que sufrió un grave accidente el pasado julio mientras competía en el Europeo de Moto2, manda un mensaje claro desde el Hospital Nacional de Parapléjicos.

Carlos Tatay (Alacuás, Valencia, 2003) se encontraba disputando el pasado mes de julio el fin de semana del Europeo de Moto2 del JuniorGP en Portimao (Portugal). Su sueño de convertirse en campeón estaba a un paso, pero un golpe de la vida hizo que su historia diese un giro de 180º en la frenada de la primera curva, a 260 km/h, sin margen de maniobra. En un instante. El golpe le provocó una lesión medular incompleta de la que ahora se recupera en el Hospital Nacional de Parapléjicos (Toledo).
Desde niño fue consciente de que una de las claves de la competición pasa por disfrutar de las victorias y aprender de las derrotas. Quizá esa mentalidad vencedora es la que hizo que aquel 2 de julio de 2023, en el momento más difícil de su vida, su único pensamiento fuese volver a ganar.
Ahora su máxima motivación es volver a sonreír. Ha pasado de pilotar una moto a derrapar con su silla de ruedas y, a pesar de que su recuperación es una incógnita que solo el tiempo puede resolver, el futuro del valenciano está cargado de proyectos que esperan a cumplirse. En ese proceso, Tatay cuenta a Relevo en el Hospital Nacional de Parapléjicos cómo es su presente, sus planes de futuro y manda un mensaje de fortaleza para todos aquellos que puedan pasar por una situación similar.
Carlos, ¿cómo estás?
La verdad que muy bien. Aquí estamos en el hospital de Toledo, intentando recuperar al máximo. Y bueno, intentando pues... sobrevivir, para intentar continuar viviendo mi vida al máximo.
¿Cómo fue secuencialmente el accidente?
El 2 de julio tuve un accidente en la carrera de Portimao, estaba segundo en el campeonato y estaba peleando por la primera posición, acababa de ganar en la anterior carrera en Jerez y venía muy motivado. Hice la salida y en la primera vuelta lanzada se me bloqueó el freno de delante. Ejercí demasiada presión y salí disparado a más de 260 km/h, caí y me golpeé contra el muro. Fue ahí cuando me trasladaron en ambulancia al hospital de Faro y empezó un poco mi historia a día de hoy.
Precisamente estás ahora aprendiendo a vivir una nueva vida. Si echas la vista atrás, desde el momento del accidente, ¿cómo ha cambiado todo?
Ha dado un giro de 180 grados. Toda mi vida es otra, es completamente diferente. Pero sí es verdad que lo que no ha cambiado es mi felicidad, mis ganas de vivir, esa urgencia de vivir no ha cambiado. Eso es gracias a la gente que tengo a mi lado, que intentan que todo sea lo más normal posible, aunque vaya en silla de ruedas, pero intentan que sea así y lo estoy consiguiendo. Estoy en un momento, la verdad que... complicado por temas de seguros y demás. Pero intento centrarme en mi recuperación, en mi familia, en mis amigos. Y se puede decir que estoy disfrutando de mi vida.
¿Cómo recuerdas el accidente?
Fue un golpe bastante heavy. Yo, por desgracia, ya había vivido con un amigo muy cercano un atropello en bici y sabía lo que era una lesión medular. Así que desde el primer momento lo detecté, ya lo sabía, sabía que tenía rota la espalda y que era una posible lesión medular. No sabía hasta qué punto, pero sabía que existían todas estas cosas. Además, ya había estado en este hospital visitando a mi amigo hace apenas un par de años. Así que, "por suerte", ya sabía cómo era este mundo. He convivido con él, he visto cosas y he visto cómo se mueve, así que muchas cosas me salían innatas porque ya las había visto. Pero sí que fue duro, porque te cambia tu vida por completo en un pequeño instante y tienes que volver a aprender a vivir, eso es lo complicado.
"Si te digo la verdad, prefiero tener una lesión medular con 20 años que con 50"
Piloto del SAG Team en el Europeo Moto2 del JuniorGP¿En algún momento has sentido miedo?
Miedo no, porque estaba vivo. Miedo a no continuar mi vida al máximo, pero he visto que no. Eso no es así, es más, ahora hay más riesgos en todo. Se trata de buscar motivaciones, pero miedo como tal no he sentido.
Yo siempre he pensado que este tipo de cosas le ocurre a la gente que va a saber llevarlo.
Sí, quizá. En mi caso, al final no quita que tengo 20 años. Porque si te digo la verdad, prefiero tener una lesión medular con 20 años que con 50, porque tienes que aprender todo. Es muy duro porque es todo muy físico, todo lo tengo que hacer con los brazos y con el abdomen. Ya no tengo las piernas, por lo tanto es el doble, arrastrar el doble todo el rato. Pero soy una persona con ambición, con las cosas claras. Ya lo era antes, pero esto me ha ayudado a madurar muchísimo en cuestión de un par de meses para poder, sobre todo, no ver a mi familia mal, sino al revés. Porque si no es por mí, tengo que salir por ellos. Así que tienes que tener siempre esa motivación.
¿Cómo es tu día a día en el hospital?
Es un no parar. De hecho, ahora mismo, son las 5 de la tarde y vengo de la piscina. Me levanto por la mañana a las 7:30, me bajo a desayunar y entro a las 8:45 al fisio, hasta las 10:15. Suelo hacer más o menos una hora y media y hacemos trabajos de intentar mejorar el abdomen, que baje la lesión lo máximo posible, equilibrios y demás. Y después tengo el lokomat, que es un robot que me ayuda a caminar, me ayuda a recordarle al cuerpo cómo es la marcha, cómo es andar y eso hasta las 11 o así. Luego me pongo en las paralelas con los bitutores, que son unos aparatos que me bloquean la rodilla y me ayudan a andar y a hacer equilibrios, hasta las 12:15. Cuando acabo, salgo, me tomo un café, me subo y voy a comer. Como relativamente pronto, a las 13:30, para poder descansar un rato porque a las 4 empieza otra vez la rutina. Y por la tarde empiezan los entrenamientos. Por la mañana es un poco rehabilitaciones, todo lo que es tema de mejorar la marcha y que baje la lesión lo máximo posible. Y por la tarde tengo los entrenamientos, que es lo que más me gusta. Ahora he empezado con la natación. Fuera de aquí, tengo baloncesto, tenis, ciclismo adaptado con la handbike. Tengo muchísimas cosas que voy mejorando. Estoy intentando meterme en algún deporte... a ver qué sale y ver realmente cuáles se me dan bien y cuáles no.
Porque tu lesión, hasta donde yo sé es incompleta, ¿verdad?
Sí, es una lesión incompleta -la médula no está seccionada completamente y puede recuperar movilidad, pero se desconoce cuánta-. Los fisios me dicen que necesito tiempo para que se desinflame la médula completamente y poder ver realmente hasta qué punto estoy afectado. Así que, mientras tanto, quiero ser, seguir viviendo y si las piernas llegan, llegarán y si no, pues me he adaptado lo mejor posible. Ahora estoy viviendo experiencias que son a veces un poco trambólicas (risas), pero hay que sacarlas adelante.
Esa mentalidad de piloto, de querer constantemente ganar. ¿Eso te ha ayudado en la recuperación?
Sí, sí, sí, eso no se ha perdido. De hecho, cuando salí de la operación y llegué a Toledo, le dije a mi madre que no sabía en qué, pero tenía volver a ganar. Y una promesa con uno de mis mecánicos es que vamos a volver a ganar juntos, no sabemos en qué, pero sé que lo voy a conseguir sí o sí. Es un poco esa motivación. Mi vida es competición, vivo siempre al máximo, a veces que me paso porque es un poco locura. Pero me gusta vivir así, me gusta vivir al límite y lo voy a seguir haciendo.
"Voy a volver a competir"
Piloto del SAG Team en el Europeo Moto2 del JuniorGP¿Cómo de importante ha sido el apoyo de todo tu entorno?
Todo. Ha sido el 100%. Porque si no llegas por ellos... hay muchos momentos que te quedas tumbado en la cama y dices... hoy no me levanto. Pero verlos a ellos jodidos me duele aún más que verme a mí mismo. Entonces son en esos momentos cuando tengo que tirar de galones y decir: 'no, tengo que salir adelante simplemente por sacarles una sonrisa'.
¿Alguien te ha defraudado en este proceso?
Me ha pasado. Y doy gracias porque he visto quién está y quién no realmente. Eso es muy importante, saber quiénes son mis amigos de verdad. Porque en estos momentos es donde se ve quiénes son las personas que están ahí y quiénes no. Así que es más fácil, es más claro. Puedo continuar mi vida y sé con quién puedo estar, a quién puedo llamar y a quién no.
Uno de tus referentes ha sido Cisco García -tenista paralímpico-, ¿verdad?
Sí. Significó mucho, porque cuando llegué aquí el primer día, lo primero que hacen es llevarte al psicólogo, pensando que estás fatal. Yo cuando llegué sorprendentemente estaba muy bien. De hecho, no he vuelto a ir porque mis psicólogos son mis padres. Contarles a ellos, a mi pareja y poder desahogarte... Ellos tienen una visión más clara que tú, y muchas veces te das cuenta de que tener gente en silla de ruedas que esté haciendo y logrando lo que están logrando para mí es una motivación muy grande. Porque yo lo que quiero conseguir es lo que están haciendo ellos -Cisco García y Albert Llovera-, que es ganar. Aquí cuando vino Albert, hace apenas un mes de presentar el camión del Rally Dakar, le escribí dos semanas antes por Instagram cuando vi el cartel aquí colgado y la verdad que súper bien. Fue un tío espectacular y me transmitió mucho. De hecho, estamos viendo cosas de Dakar de cara al futuro y me mola porque compartimos la misma pasión y filosofía de vida.
¿Te planteas volver a correr en alguna disciplina?
Sí. Claramente, convencidísimo. Hay cosas en el aire. Ahora mismo no puedo concretar nada porque está todo... Ahora mismo tengo un caos mental increíble, por una parte por temas de federaciones, seguros e historias que muchas veces son duras. Y, por otra parte, lo que a mí me gusta es volver a competir. Afortunadamente, tengo muchas cosas, muchos planes de los cuales tengo que sentarme. Tengo que verlos todos y ver realmente qué pasa. Pero sí, voy a volver a competir.
"Estoy como estoy mentalmente porque he visto que se puede hacer vida perfectamente"
Piloto del SAG Team en el Europeo Moto2 del JuniorGPMe he fijado en tu tatuaje de Aleix Espargaró. ¿Aleix también ha sido un referente?
Sí. En 2019 fui a Andorra a entrenar un par de semanas, mi ídolo era Aleix. Fue porque mi fisio era también el suyo en Andorra. Yo iba a tratarme a su clínica en Valencia y me subió a Andorra, me dijo, 'oye, ¿quieres venirte y conocer a Aleix?'. Y claramente le dije que sí. Subimos dos semanas a hacer puramente ciclismo, que me encanta. Allí me trató como si fuera un hijo, me llevó a su casa, entrené en su gimnasio, salimos en bici y fue brutal. Desde ese momento me marcó porque es un claro referente. Es una persona muy clara, si te tiene que decir algo, te lo dice y yo me considero así también. Soy muy claro, no voy con medias tintas. Si te tengo que decir algo, te lo digo. Es una persona que me transmite mucho.
¿Pudiste ver sus victorias?
Sí. Y le escribí un whatsapp. Que me contestara en esos momentos, poder hablar con él, con alguien que es tu referente, mola mucho.
A mí esta entrevista me gustaría que fuese un mensaje motivacional, como tú has dicho, para todas aquellas personas que pueden pasar por un momento como el tuyo.
Es complicado, porque lo primero de todo es que tienes que tener un pilar fundamental donde agarrarte. Porque hay momentos malos, hay tardes de no parar de llorar, el proceso de asimilación es duro. Porque, en mi caso tenía mi vida soñada, acababa de conseguir mi mayor objetivo, que era volver al Mundial de Moto2. Me habían echado del Mundial, acababa de volver a ganar en Moto2 y volvía a subir al Mundial con un contrato de tres años. Con todo resuelto por tres años en cuanto a sponsors, en cuanto a cascos y demás. Y cuando consigues tu objetivo, se te viene todo abajo. Es duro, pero tienes que salir adelante y, sobre todo, yo creo que he tenido la suerte de tener un pilar fundamental a mi lado, que son mi familia y mis amigos. Gracias a ellos, estoy como estoy mentalmente porque he visto que se puede hacer vida perfectamente. De hecho, estoy ya bajando escaleras con la silla, puedes vivir muy bien. Y eso es algo que me gusta. Es verdad que tienes que ser pícaro, sacarte truquillos para poder sortear los obstáculos, pero se puede.