Joan Mir verbaliza sin tapujos el descarrilamiento de su carrera: "En este mundo vales lo que has hecho en la última puñetera carrera"
El campeón de MotoGP de 2020 analiza con Relevo el momento complicado que vive en Honda y cómo ha sido su carrera deportiva.

Twin Ring Motegi (Japón)-. Suena algo extraño, pero con la historia de éxitos que tiene el motociclismo español, tan sólo luce a cuatro campeones de la clase reina. El pionero, aún en 500cc, Alex Crivillé. Después el primero en llevarse el de MotoGP, lográndolo dos veces más, Jorge Lorenzo. Y, a continuación, el gran dominador del motociclismo moderno, Marc Márquez, con seis títulos. Aunque hay un campeón más que a veces el aficionado suele olvidar, Joan Mir, el último en lograrlo, en 2020, el año de la pandemia, y con una Suzuki, una marca que terminó retirándose del campeonato. Mir, un piloto de carrera deportiva precoz, que tras la marcha de su antigua marca buscó refugio en Honda, en el peor momento de los nipones en la categoría.
Mir fue subcampeón de la Red Bull Rookies Cup en 2014, terminando por detrás de Jorge Martín, el piloto que ahora se está jugando el título de MotoGP con Pecco Bagnaia. En 2015 pasó al Mundial Junior, y en 2016 al de Moto3, un curso en el que ya logró su primer triunfo y que le preparó para su segunda campaña, en la que terminó como campeón. Un año después estaba en Moto2 y viendo lo que mostraba en pista fue fichado directamente por Suzuki, para correr con ellos en 2019. Y con ese único curso de experiencia previa fue con el que encaró la campaña siguiente, la que le terminó coronando. Con 23 años, porque el mallorquín cumplió en septiembre los 27.
Y tras este sprint en lo deportivo le está tocando vivir el ostracismo de su actual marca, que en los últimos dos grandes premios ha visto algo de luz al final de su túnel, aunque con unos resultados que continúan muy lejos de lo que se le presupone a la casa más laureado del campeonato. 2023 fue, quizás, le peor temporada para Mir en el Mundial, una en la que le costó ocultar su desesperación. Ahora, tras cambiar de técnico y juntarse con el que guió los brillantes pasos de Márquez en HRC, Santi Hernández, muestra una cara mucho más positiva, lo que le permite asumir mejor su situación deportiva, muy alejada de lo que puede esperar un campeón. Un cambio que le hizo aceptar renovar su contrato dos años más, con la esperanza de que en este periodo Honda pueda volver a ser Honda.
¿Es muy pesado en momentos difíciles como estos tener que estar hablando con la prensa cada día de un gran premio?
A ver… Muchas veces, no te digo que no, cuando acabo el día, y Harry esto lo sabe perfectamente (NdR: Harry Lloyd, responsable de prensa de su equipo), le digo: 'Harry, me voy al hotel'. Y el tío me intenta convencer de alguna manera para que lo haga, para explicaros. Porque, muchas veces, acabas el día tan quemado… Y me da la sensación de que tengo que contar más de lo mismo, y muchos días no me apetece, es la verdad. Pero luego, por otro lado, también pienso: 'Ostras, el día que le dé la vuelta a la situación, a todos estos periodistas que han estado cada puto día preguntándome cómo me ha ido, porque muchos desaparecen, pero muchos están cada día…'. Y esto lo valoro mucho. Hay momentos en los que te ves un poco solo en esto, ver que hace un tiempo se hablaba de mí, de mí y de dos más, y ver que ahora no se habla, y te parece un poco raro.
Más con tu carrera, que llegaste besando el santo. Triunfaste en Moto3, el primer año de Moto2 ya habías firmado un contrato con una fábrica de MotoGP, y en tu segundo año en MotoGP eras campeón del mundo. Has sido muy precoz.
Sí, sí, la subida fue meteórica, no ha sido la típica entrada en el Mundial con paciencia de estar cuatro años en Moto3, luego en Moto2 verlas venir y estar dos o tres añitos luchando… No, es que no fue así. Fue llegar, un chaval rookie, el año siguiente campeón del mundo de Moto3, luego en Moto2 hacerlo bien, y para arriba. Es un boom muy grande de subida, pero luego, cuando dejas de hacerlo bien, empieza a bajar también muy rápido. Hemos estado poco tiempo arriba, porque nos hemos comido todas las categorías a tope. Bueno, a esto te vas acostumbrando, y muchas veces, como bien sabes, en este mundo vales lo que has hecho en la última puñetera carrera. Yo ahora en esta carrera me ilumino, me ponen una moto que es un cohete, y Joan Mir vuelve a estar en todas las portadas (risas). Esto es así. Pero no es el caso ahora.
Siempre has sido rápido, ¿no? De pequeño, cuando fuiste creciendo, cuando entrenas ahora con motos que no son la MotoGP...
Eso también cuesta un poco asimilarlo, porque te vas a entrenar con mucha gente, a hacer cualquier tipo de disciplina, y es verdad que a mí se me dan muy bien todas. Y luego ver que este tío con el que he ido a entrenar, que esto es algo que muchos pilotos pensamos, y que no me ha visto el pelo en todo el entreno, y ahora parece que estamos en otra categoría, que llego aquí y no le puedo ver en pista… ¡¿Cómo puede ser?! (Risas) Llega un momento en el que sabes que muchas cosas no dependen de ti. Si pensara que todo esto depende de mí, donde estoy ahora mismo, que no estamos sacando la cabeza como me gustaría, seguramente ya lo hubiera dejado, porque me habría dicho que por alguna razón ya no sirvo para esto. Pero no es el caso.
"No soy de esos pilotos que piensan estar aquí muchísimos años"
Piloto del Repsol Honda MotoGP¿El año pasado fue el peor de todos los de tu carrera?
Sí, sí. No tanto como para llegar al límite más negativo… Yo soy una persona muy sana, y nunca me he llevado los problemas de las carreras a casa, nunca me ha pasado. Pero al año pasado estuve cerca, estuve cerca de estar en casa desanimado, de no tener muchas ganas de hacer cosas, porque el proceso de asimilación de donde estabas a donde estás es una hostia grande. Y me costó mucho entenderlo y, sobre todo, asimilar la situación. Soy una persona a la que le gusta mucho ir en moto, disfruto de ir en moto, es mi pasión. Si me dices, ¿qué pasión tienes? A mí, si me quitas ir en moto, me matas. Ir en moto no quiere decir llevar una MotoGP, competir, estar en el foco de todo y demás; ir en moto es irme a entrenar, y disfrutar de este deporte, que es fantástico. Pero esto es mi trabajo, que es otra cosa, y hay mucha presión puesta aquí. Y, la verdad, no me veo toda la vida aquí, no soy de esos pilotos que piensan estar aquí muchísimos años, creo que no va a ser, aunque luego igual me sorprendo. Pero no creo que sea así.
No te verás aquí el día de mañana, pero tienes solo 27 años y no querrás irte de aquí sin probar otra vez al mejor Mir en mejores condiciones, ¿no?
No, no, sería muy injusto, porque mucha gente es que verdad que, ya no te digo lo de valorar el Mundial, porque siento que aquí, como he dicho antes, vales lo que has hecho en la última carrera. Y quiero que se valore lo que he hecho en el pasado, más allá de ganar el título con Suzuki, que a esto supongo que con los años se le irá dando valor. Más que eso, mi carrera, lo que ha sido, desde que llegué a Moto3. Con todos los pilotos o prácticamente todos los que están ahora en MotoGP he luchado en las categorías inferiores, y donde se me ha descarrilado un poco ha sido cuando entré aquí en Honda. Ahí es donde se me ha descarrilado un poco mi carrera. Pero también es un riesgo que nos puede pasar a todos. Yo he tomado esta vía, he apostado por esta fábrica, y podemos tener dos años malos. Es verdad que cuesta aceptarlo cuando eres tan joven y tienes tanta fuerza para comerte el mundo. De alguna manera, el año pasado tuve que asimilar esto, y he tenido que bajar un poco de revoluciones, de 'oye, ahora toca esto, vamos a intentar pasarlo como sea, y el día que llegue intentar dar la vuelta a la situación'. El motivo por el que me he quedado y he vuelto a firmar es porque a veces visualizo el hecho de dar la vuelta a la situación y sería bestial poder hacerlo, sería un 'comeback', una vuelta a lo más alto espectacular, después de que Suzuki decidiera dejarlo, yo me fuese a Honda en la peor fase de la historia, quedarme aquí cuando el que seguramente es el mejor piloto de la historia ha decidido irse… Poderle dar la vuelta a la situación sería fantástico.
"El motivo por el que me he quedado y he vuelto a firmar es porque a veces visualizo el hecho de dar la vuelta a la situación y sería bestial poder hacerlo"
Piloto del Repsol Honda MotoGP¿Honda mantiene esa aura de que uno no puede dejar de pensar eso de que 'Honda es Honda'? El peso de la historia y de ser la más poderosa.
Sí, esto también es algo que pensamos todos, que Honda todo lo que ha ganado no debe ser por casualidad, tiene que ser porque, a parte de porque es un monstruo, la fábrica más grande e importante aquí dentro con diferencia, tiene que poder sacar de alguna manera músculo para darle la vuelta a esta situación. ¿De qué podemos estar hablando? ¿De años de proceso de asimilar, ver cómo lo hacen, entender y demás? Yo confío en que un día darán con la tecla. El tema es cuánto tiempo están ellos dispuestos a esperar (Risas). Porque ellos lo pueden hacer.
¿Confirmas que este año han pegado un acelerón, aunque aún no se vean los resultados?
Han movido mucha gente, han cambiado muchas cosas. Sí, sí, confirmo que se han puesto las pilas, y que están trabajando. ¿Lo suficiente? A veces ves cosas desde dentro que piensas que se podrían hacer de otra manera, pero es verdad que poco a poco van llegando cosas.
¿Te vino bien el cambio de técnico? Empezar a trabajar con Santi Hernández, en tu idioma, con la experiencia que tiene de éxito, aunque tampoco será fácil para él la situación tras haber ganado tanto con Márquez.
Me ha venido muy bien, más que nada por tema mental, por poder oxigenarme con gente nueva, estar gente que es profesional de los pies a la cabeza, con Santi, Carlos, Ricardo, los mecánicos, son gente muy buena. Y poder estar ahí con ellos… sabes que por equipo interno no es, que ellos lo ponen todo de su parte. Santi es un personaje súper peculiar, es un tío que es un enfermo del trabajo, es un enfermo de pensar cómo hacerlo mejor, es un tío que tiene dos caras: la cara de trabajo, y la cara personal, que te meas, ¿sabes? Pero en la de trabajar es súper intenso, intenso pero intenso, de apretar, y cabreado, y venga esto, y lo otro, de apretar a quien tiene que apretar para que salgan bien las cosas. Y luego te vas a cenar con él y parece que estás con otra persona. Es una pasada. Realmente estoy muy contento de eso.
¿Te da mucho el tostón durante la semana o le pides que te deje tranquilo y te centras en lo tuyo, en tu familia?
Santi es de los que te escribe, de los que te escribe y te pregunta que si has pensado algo, que si hay algo más que decir, es de estos a los que les cuesta desconectar. A mí me recuerda mucho a Frankie (NdR: Carchedi, su técnico en Suzuki y actual responsable de Marc Márquez), que es así, un apasionado del trabajo. Gente a la que le encanta su trabajo y que vive por y para. Considero que esa es la gente válida.
"Me arrepiento de no haber celebrado más las victorias y los buenos resultados"
Piloto del Repsol Honda MotoGPMe decías antes que ves a pilotos con los que peleabas por ganar y que ahora están ahí arriba y tú no. Fuiste segundo en la Rookies Cup por detrás de Jorge Martín en 2014, por ejemplo.
Sí, y luego en el Mundial de Moto3, también (NdR: ganó en 2017 con Martín cuarto a final de año).
No sé si existe la envidia sana...
¡Eso no existe! (Risas) No, de alguna manera estás contento por la gente a la que le va bien, no te voy a mentir. Pero es verdad que interiormente dices: 'Joder, ¿cómo pueden cambiar las cosas tan rápido?' (Risa). Cambian las cosas muy rápido. A veces me arrepiento de cosas. Siempre he sido una persona que no ha celebrado las cosas como debería, nunca he celebrado las cosas como debería. Lo he normalizado mucho, porque me venía fácil. Me venía fácil. Y esas temporadas en las que estaba en el podio en cada carrera, o siempre peleando por ganar… En 2020, poder estar en el podio en cada carrera, ganar cuando tocaba, ganar un puñetero Mundial, pero se podría haber celebrado todo mucho más, porque tiene una dificultad brutal. ¡Y te das cuenta cuando no lo tienes, no cuando estás ahí! Y de eso sí que me arrepiento, de no haber celebrado las victorias, y los buenos resultados. De eso me arrepiento.