MOTOGP

El extraño caso del abandono de Honda a su único ganador en 2023

Alex Rins, que firmó una brillante actuación en Austin ganando la carrera, continúa esperando poder probar esta nueva pieza.

Alex Rins celebra su victoria esta temporada en Las Américas. /EFE/EPA
Alex Rins celebra su victoria esta temporada en Las Américas. EFE/EPA
Borja González

Borja González

Circuito de Mugello (Italia).- Alex Rins salía de Austin como el gran vencedor del fin de semana de MotoGP. El sábado del tercer gran premio de la temporada logró el segundo mejor tiempo en la parrilla de salida; fue segundo en el sprint por detrás de Pecco Bagnaia; y ganó la carrera del domingo: la primera victoria de Honda desde octubre de 2021 (Marc Márquez en Emilia-Romagna). Aunque, desde ese momento, el signo deportivo del barcelonés ha cambiado por completo.

Tras el entrenamiento oficial de Jerez terminó en decimoctava posición. El sprint lo terminó en el puesto trece. La carrera la comenzó con un problema en la salida que le relegó al último puesto, y finalizó con una caída en el tercer giro. Y en Le Mans repitió el decimoctavo en parrilla de dos semanas antes. En el sprint fue undécimo y en la carrera del día siguiente se fue al suelo en la vuelta 15 de 17. Todo esto mientras en Honda Márquez y Joan Mir se repartían los nuevos chasis de Kalex que a él no le llegaban.

"En estos dos últimos grandes premios, cuatro y cinco semanas atrás, el estrés que viví yo a nivel mental y físico fue muy grande. Al final estás luchando, ves que tienes potencial, que puedes dar mucho más en pista, pero te ves limitado porque ves que no mejoras, que vas lento. Fue duro, pero al final es lo que tenemos. No nos podemos centrar y focalizar en un simple hecho. Lo vuelvo a decir, Mugello es una pista que me gusta, es una pista rápida, con curvas de mucho gas. Así que veremos", se conformaba Rins ya desde Italia, donde lo primero que hizo nada más llegar a su box fue preguntar por ese nuevo chasis con el que corren sus compañeros de fábrica, porque su contrato es directo con Honda pese a competir en una estructura satélite.

"Tuvimos una reunión con Lucio (NdR: Cecchinello, propietario de LCR, su equipo) y Alberto (Puig, team manager de Honda) en Le Mans para ver cuándo lo traerían, cuándo me lo darían a probar, cuáles eran las intenciones de Honda. Y Alberto en un principio me dijo que quizás el sábado; después me dijo que no tendría la posibilidad de probarlo allí, y que ya llegaría. Hoy cuando he llegado le he preguntado a mi equipo: "¿Tenemos chasis Kalex para probar?". Y me han dicho: "No, no, aquí no estará". Entonces, ahí se ha acabado la cosa. Darle vueltas y yo como piloto seguir insistiendo, seguir preguntando…", razonaba, sobre un hecho que tiene poco sentido.

Kalex es una pequeña empresa alemana que no llega a la decena de trabajadores. Pero cuentan con una tecnología puntera que les ha permitido llegar hasta donde han llegado, a monopolizar la categoría de Moto2, a la que llegaron en 2010 de la mano de Sito Pons y con tan solo dos motos (que tuvieron que bautizar como Pons Kalex). Su crecimiento en prestigio ha sido tal que un gigante como la japonesa Honda ha recurrido a ellos para buscar soluciones. Según cuentan desde dentro de la fábrica nipona, ellos suelen diseñar estos cuerpos de las motos, que son construidos fuera por compañías cercanas a su sede en Saitama, muy cerca de Tokio. De hecho, en un principio querían que la referencia a esta pieza fuese la de 'chasis Honda en colaboración con Kalex', aunque esta versión tan de marketing no ha calado.

Construyendo esta parte de la moto en Alemania, Honda gana en celeridad, y es por eso por lo que cuesta entender por qué el único piloto que ha ganado este año con su moto no ha probado aún esta novedad. "Eso no es decisión mía", comentaba Márquez preguntado por esta cuestión. "Yo me encargo de sacar el máximo partido de mi equipo y de mi situación. Sí que es cierto que en Le Mans había uno y uno, que lo lógico es que vaya para los dos pilotos de fábrica, o sea, yo y Mir, y ahora tenemos dos y dos. Honda ha decidido que sean dos para mí y dos para Mir, en igualdad de condiciones, y esa es la diferencia que hay entre un equipo de fábrica y un equipo satélite". Sea como fuere, Honda sigue mostrando en este asunto su clásica opacidad, algo que, por ejemplo, llevó a la desesperación en 2022 a Pol Espargaró y Alex Márquez, con los que no contaron y los que no sabían qué estaban probando sus compañeros de marca, en un momento crítico en resultados para esta.

"En principio me han dicho que 'no' hasta nuevo aviso. 'Estás castigado hasta nuevo aviso'. No, es broma", concluía con una sonrisa Rins, que espera poder sacar más jugo a su moto en Mugello, un trazado que para él tiene más similitudes con Austin, aunque el más experimentado Márquez pronosticaba un fin de semana complicado. "En principio se quieren centrar en que haga estas tres carreras con la moto que tengo. Es lo que me han dicho". Así que el único vencedor de Honda en 2023 va a tener que esperar más tiempo para saber si este chasis soluciona problemas, algo que se intuye que debería tener una respuesta afirmativa, vista la estrategia en el Repsol Honda, aunque el propio Márquez señalaba en Mugello que le gustaría volver a probar el material antiguo para corroborar que se ha acertado con esta novedad.