Cuatro etapas para el final de un MotoGP que huele a que llegará vivo hasta la última
Jorge Martín y Pecco Bagnaia llegan a Australia separados por 10 puntos para afrontar un fin de semana que se espera muy complicado.

Circuito de Phillip Island (Australia)-. El Mundial de MotoGP ha entrado en su fase crítica. Cuatro grandes premios que decidirán al campeón, empezando por este de Australia. Ya desde la última prueba en Japón, la organización del campeonato ha decidido que sólo Jorge Martín y Pecco Bagnaia protagonicen la rueda de prensa previa de los jueves, la señal de dónde está definitivamente puesto el foco. "Es un orgullo ya estar aquí. Hay que estar agradecido de poder pelear por otro mundial, como el año pasado. Me siento un privilegiado", nos reconocía Martín, el líder, que después de la última cita decidió no regresar a Europa para no tener que lidiar en estos días con el temido jet lag.
Una estrategia diferente a la de Bagnaia, que aterrizó en Melbourne el pasado lunes y que, de momento, va aguantando. Dos pilotos que fueron compañeros de equipo, que tienen una buena relación, y que ya saben lo que es pelear por un título de la clase reina. "Es muy fuerte y lo sabe", señala el español sobre su rival, al que ve muy tranquilo, una sensación que él mismo transmite. "Ha sido dos veces campeón del mundo. El que soy nuevo soy yo. Él ya ha pasado por esto más veces y es difícil pelear con alguien como Pecco". Los dos llegan antes de tiempo a la conferencia oficial, se sientan uno al del otro, e incluso departen relajados mientras comienza.
"Lo que hemos entendido es que no es obligatorio estar liderando el Mundial", analiza Bagnaia ya sobre la situación del Mundial, con los dos primeros separados por diez puntos. "Si ocurre, ocurre. Pero en el caso de que ganemos o perdamos unos puntos, no importa tanto, porque hemos entendido que esto finalizará en Valencia. Será muy complicado cerrar el campeonato antes. Vamos a intentar conseguir lo máximo, aunque sea un segundo puesto, pero sé que tengo el potencial para ganar, así que vamos a darlo todo para ir a por la victoria, intentar ganar puntos como en Indonesia, y tratar de continuar así en Tailandia". Porque esto que transmite el actual campeón es lo que sobrevuela por el paddock, que esto va a llegar hasta Valencia.
"En Australia siempre voy súper rápido, y puedo pensar en que voy a coger distancia, pero luego puedes llegar y caerte, o llegar y estar lejos y no vas rápido", nos decía por su parte Martín. Y es que, en el listado de circuitos, este de Phillip Island podría favorecer al madrileño, mientras que Tailandia es más del estilo de su rival y para Malasia se les ve más parejos. "Tengo que ir día a día. Mañana lo importante será estar entre los diez primeros, el sábado el sprint y el domingo la carrera. Esa es mi única estrategia, ir día a día, carrera a carrera, sin pensar mucho en Tailandia, Malasia o lo que venga delante". Que será Valencia, un trazado en el que Martín es muy rápido, pero en el que entrarán en escena los imponderables propios de una última cita decisiva.
De momento, los dos tendrán que afrontar lo que llega a partir de este viernes, en un circuito famoso por esa frase australiana que dice 'four seasons in one day': cuatro estaciones en un día, porque en una misma jornada puede pasarse de la lluvia, al sol, al viento y al frío. Y todo eso se espera para estos días, más el factor asfalto, una nueva superficie que se espera afecte mucho a la degradación de los neumáticos, lo que convertirá en crucial la gestión de este elemento, y aumentará el nivel de riesgo. "Tenemos que ir entendiendo las condiciones, y Phillip Island siempre depara complicaciones. Por suerte, el asfalto tiene un aspecto fantástico, y quizá por ahí tenemos mejores sensaciones que el año pasado", opinaba Bagnaia sobre el factor crucial de 2023, en la famosa carrera en la que Martín apostó por un neumático blando trasero, mientras que el resto de la parrilla lo hizo por el medio, algo que terminó siendo un enorme error.
"Lo que creo que él ha mejorado es que sabe y es consciente de que puede ganar y puede ser competitivo, y eso marca la diferencia", nos decía el italiano sobre su rival. "Es la principal diferencia que sentí yo la primera vez que gané una carrera en MotoGP y que luché por un campeonato, en 2021. Eso marca mucho el cambio. A nivel mental, no se entiende hasta que no llegas a la última parte del campeonato. Porque yo pensaba que estaba mejor preparado el año pasado que en el año anterior, donde no dormía y estaba más nervioso. Pensaba que controlaba mejor el año pasado, pero cuando llegué a Valencia a nivel mental estaba más o menos igual, porque sientes esa presión y tienes que luchar contra ella". Y eso marcará quién sea el campeón: el que menos errores cometa, y el que mejor gestione el estrés del final del campeonato.