La madurez de Jorge Martín y su equipo ante el reto del título: "Tiene una cabeza muy amueblada"
El líder de MotoGP deja claro en Mandalika que quiere pasar página tras lo sucedido el domingo con Bastianini en Misano.

Circuito de Mandalika (Lombok, Indonesia)-. Terminada la primera carrera disputada en el Circuito de Misano, la ganada por Marc Márquez, Jorge Martín y su equipo andaban dando vueltas a la cabeza sin parar tras su error estratégico. Un momento de difícil asunción, en el que todo el mundo tiene a mirar al lado para buscar una interpretación, un responsable, lo que sea. Un día después, en el día de test que los pilotos de MotoGP tuvieron, todos estaban trabajando de nuevo como una unidad, limando las sensaciones frustrantes del domingo anterior. Un equipo, el Prima Pramac, que sabe que lograr el título este año va a requerir de un esfuerzo conjunto brutal más allá de los méritos de su piloto.
Porque la estructura se marcha a Yamaha, y el que se sube a la moto a Aprilia, así que el terreno es complejo, aunque todos siguen manteniendo que la lucha es limpia, como tiene que interpretarse de lo que Ducati está demostrando. El pasado domingo, Martín terminó enfadado. Y su equipo también. Enea Bastianini le había adelantado en la curva 4 de la última vuelta con un polémico toque con el que le sacó de la pista. En el box se llevaban las manos a la cabeza, dentro del circuito el líder hacía un corte de mangas al cruzar la línea de meta. Aunque las dos partes entendieron que había que bajar las pulsaciones, que calentarse no iba a servir de nada.
Los representantes de Pramac, su team mánager, Gino Borsoi, o su director deportivo, Fonsi Nieto, medían mucho sus palabras en los medios; quitaban hierro al asunto, no se excedían en criticar la maniobra de Bastianini, y hacían declaraciones de perfil bajo poniendo el acento en el saldo de veinte puntos ganado con respecto a Pecco Bagnaia, que se había caído. Martín expresaba rápidamente su arrepentimiento por el gesto hecho, y no dudaba en felicitar a su rival en el parque cerrado, el primer lugar en el que los pilotos se quitan los cascos. Hacía una ligera mención a la acción, pero le daba la enhorabuena.
"Martín está demostrando que tiene una cabeza muy amueblada", nos decía este jueves en el Circuito de Mandalika Alex Rins. "Está muy fuerte, y ya lo demostró el año pasado, aunque cojeó un poco, pero ha dado ese paso que le está dando esa consistencia. A otro Martín o a otro piloto le hacen eso en la última vuelta, y te aseguro yo que en el podio no le da la mano al que se lo ha hecho. Creo que está un punto por encima ahora mismo Jorge a nivel mental, y a ver si lo puede mantener hasta final de año". Una cualidad, la fortaleza mental, que empieza a ser destacada por sus rivales, en un chico que se está mostrando siempre muy relajado, pese a su carácter movido, con los buenos y con los malos resultados.
"Lo que más me gustó es cómo lo encajó", añadía su amigo Jorge Martín. "Yo me hubiera enfadado muchísimo y él no solo no se enfadó públicamente, sino que le dio la mano a Enea y luego en el avión, cuando volvíamos juntos, el tío estaba contento, lo encajó más o menos y la verdad es que me sorprendió. Está muy maduro", contaba el de Aprilia, que da mucho valor a cómo se está comportando un piloto al que sigue considerando como el más rápido de la parrilla. "Que te quiten una victoria, que te choquen y te saquen de pista… creo que hay que aplaudir cómo reaccionó Jorge, la verdad". Una mejora en el piloto de San Sebastián de los Reyes (Madrid) construida a base de mucho trabajo, especialmente en el lado mental.
"Estoy tranquilo, no tiene ningún sentido estar estresado", nos señalaba este jueves antes del inicio de la acción en el Gran Premio de Indonesia. "Obviamente, hay mucho en juego, y quiero hacerlo bien. Con lo de Misano sigo sin estar de acuerdo, pero no quiero seguir dándole vueltas al resultado. Al final hicimos un gran fin de semana y me quedo con lo positivo". Porque esa es la consigna con la que ha arrancado esta parte crucial del campeonato. Quiere de dejar de darle vueltas a lo del pasado domingo, aunque siga repitiendo que se guarda la baza en el bolsillo de comportarse como Bastianini si lo llegase a necesitar. En cualquier caso, Martín sí que ha intentado hablar con los responsables de las sanciones, el Panel de Comisarios, este mismo jueves, aunque no pudieron atenderle.
Y no va a probar otra vez este viernes, porque no quiere mezclar esto con la competición. Aunque su objetivo no es que se haga nada con aquella acción, sino entender bien el criterio. De hecho, esa madurez del piloto decíamos que se extiende a su equipo, porque no han llegado a presentar ninguna reclamación, simplemente se han limitado a estar al lado de Martín y buscar ellos también respuesta a la pregunta de por qué no hubo sanción. Y no se quiere reclamar, entre otras cosas, porque no quieren que nada se interprete como una polémica con Ducati: prefieren que no haya ningún factor que pueda afectar a la relación entre las dos estructuras, más allá del obvio cambio que generó la decisión de no seguir con ellos a partir de 2025, porque el objetivo mayor, el título, necesita de mucha cabeza fría en los momentos calientes.