MOTOGP

Jorge Martín enseña su arma para ser campeón de MotoGP desde la recta de Sakhir

La escudería Prima Pramac Ducati revoluciona su diseño de cara a un curso en el que quieren volver a plantar cara al equipo oficial.

Jorge Martín besa la que será su montura para la temporada 2024./PRIMA PRAMAC DUCATI
Jorge Martín besa la que será su montura para la temporada 2024. PRIMA PRAMAC DUCATI
Borja González

Borja González

Desde hace unas temporadas, el equipo Pramac Racing, ahora Prima Pramac Racing, ganador en 2023 del Mundial de escuderías de MotoGP, luce en sus motos el logo de la F1. Algo que se ha concretado vistosamente este miércoles en la presentación oficial de esta estructura con el escenario elegido: la recta del Circuito Internacional de Sakhir, en Baréin, donde va a comenzar este jueves el Mundial de F1. Un evento para mostrar la última moto para 2024, en un año en el que ha habido varios cambios significativos de colores: el nuevo Trackhouse Aprilia, el añadido Red Bull para GasGas, la remozada y más Honda y menos Repsol Repsol Honda, las Ducati de Valentino Rossi y ahora estas de Pramac.

Una escuadra con dos pilotos rodeados de diferentes expectativas. Por un lado, Franco Morbidelli, el recién llegado, que tras unas grises últimas temporadas en Yamaha, se ha llevado el sorprendente premio de poder correr con la mejor moto de la parrilla, la Ducati versión 2024 con la que Pecco Bagnaia ha dominado la pretemporada que acaba de terminar. Un piloto que sorprendió con la Yamaha satélite (fue subcampeón del mundo con los colores de Petronas en 2020, el año del título de Joan Mir), pero que luego se fue diluyendo, hasta el punto de ser toda una incógnita para el presente curso. Dudas acrecentadas por la lesión que se produjo en un entrenamiento privado en Portugal con la moto de calle y que le ha dejado sin poder tomar parte en los tests de Malasia y de Catar.

"Todavía estoy esperando el visto bueno de los médicos", explicaba en su charla online con la prensa el italo-brasileño sobre las consecuencias del golpe que se dio en la cabeza y que le ha cambiado sus planes. "El primer fin de semana para mí va a ser como un salto al vacío, pero lo voy a hacer aterrizando sobre la mejor moto, no es un secreto para nadie, y eso es fantástico. Es la mejor situación posible para lo que me ha pasado. Encontraré dificultades, seguro, me costará, pero ni yo sé cuánto de difícil será esto. En Catar lo entenderé", reconocía, un piloto que sí que pudo estar como observador en ese último entrenamiento de la pretemporada, que le ha dejado muy claro cuál debe ser la manera de pilotar la moto campeona para tener éxito con ella.

"El estilo para ser muy rápido ahora mismo es uno, el que Pecco (Bagnaia) y Jorge (Martín) tienen", daba como conclusión clara a lo que pudo ver en Losail. "El estilo con el que yo fui rápido es un poco diferente a ese, pero creo que puede ser todavía efectivo. Diría que Diggia (NdR: Fabio Di Giannantonio) es capaz de expresar esa velocidad por curva, ese estilo de fluidez en el paso por curva. Pero, como he dicho, el estilo ganador en estos momentos es uno, el que Pecco y Jorge tienen". Porque tanto el italiano como el español son ahora mismo las referencias para el pelotón Ducati, a falta de ver si se recupera la mejor versión del compañero de Bagnaia, Enea Bastianini, que ha sido muy rápido durante el invierno.

Así que, en ese sentido, en Pramac tienen claro que es Martín su punta de lanza, con el que apuntan al objetivo máximo viendo cómo les fue en 2023: ganar el título de pilotos. "La expectativa es tratar de ganar el mayor número de carreras posibles, y ser campeones al final del año", explicaba desde la recta de Sakhir Gigi Dall'Igna, el gurú y máximo responsable de Ducati. "En la pretemporada se ha demostrado que hemos mejorado en términos de rendimiento en la moto, y también los pilotos han demostrado su velocidad", concluía. "Fuimos capaces de completar una temporada 2023 increíble", añadía el team mánager de la escudería, Gino Borsoi, "y estamos otra vez listos. Nuestros pilotos son muy fuertes y hemos hecho una primera parte de los tests buenísima, así que estamos listos. Tenemos que intentar hacer lo mismo, aunque con un resultado final distinto, porque perdimos el campeonato en la última carrera. Vamos a intentarlo otra vez".

Una responsabilidad que, como decimos, recae en un piloto que sabe cuáles son sus objetivos para este año: el título y garantizarse una moto en una estructura oficial a partir de 2025, aunque en la que está ahora fuese la mejor de 2023. "Los colores de este año son mucho más agresivos, y espero serlo yo también en la pista. El año pasado terminé segundo y en este quiero mejorar eso y llevarme la victoria. No quiero obsesionarme con esto y prefiero ir paso a paso, pero es lo que quiero conseguir", afirmaba el madrileño, mientras por detrás Carlos Sainz padre examinaba su Ducati atendiendo a las expertas explicaciones de Dall'Igna.