MOTOGP | GP DE JAPÓN

Jorge Martín continúa con su sprint hacia el título de MotoGP

El madrileño domina de principio a fin la prueba de Motegi y se coloca a sólo 8 puntos de Pecco Bagnaia en la general.

Jorge Martín continúa con su sprint hacia el título de MotoGP
Borja González

Borja González

Circuito de Motegi (Japón)-. "Quiero ganar la sprint race", nos decía Jorge Martín el viernes, después de ver cómo Brad Binder destrozaba el récord de Motegi y cómo él no sacaba el jugo necesario al neumático blando trasero. Esa era su duda, porque en el ritmo de carrera se veía superior, algo que desde fuera es más difícil de ver, pero de lo que él no dudana. Pecco Bagnaia decía haber mejorado, las KTM con el nuevo chasis de fibra de carbono aparentaban haber dado un paso grande hacia adelante, y Marco Bezzecchi estuvo colosal en el último libre, un entrenamiento que todos los pilotos de Ducati habían podido preparar con los datos de la moto del madrileño.

Pero éste tenía su plan, que comenzó a escribir con una pole sideral que dejó en nada lo que había parecido una bestialidad de Binder en la primera jornada. Fue el sudafricano el único que intentó plantar cara al español, que aprovechó de maravilla la salida mientras su principal enemigo del sábado tenía que abrirse paso desde la quinta plaza, aunque a partir de medio sprint Binder tuvo que desistir para conformarse con la segunda plaza, después de intentar apretar las clavijas a la Ducati. Por detrás, Bagnaia demostraba lo importante que es cada punto en estos momentos. El líder se fajó con un correoso Jack Miller en un precioso duelo por un punto (y un tercero) que terminó cayendo de su lado. Eso sí, ahora ve a su máximo rival a sólo 8 puntos.

Y fue esta una carrera de excelencia, sin accidentes (el único incidente fue el problema mecánico de Aleix Espargaró, en el motor de su Aprilia, que le obligó a retirarse), y con los pilotos exprimiéndose al máximo, marcando sus diferencias por apenas milésimas, en un gran premio rapidísimo y de récord en cuanto a los tiempos: el de la pole por casi ocho décimas, el de carrera por más de un segundo, aunque en las pruebas cortas las motos van más sueltas y es más fácil romper estos registros. Aún así, un segundo es un mundo ahora mismo. En cualquier caso, motociclismo caviar que está gobernando un piloto español que ha decidido plantar cara a la escuadra oficial de su fábrica y que lucha por el sueño de dar un nuevo título de MotoGP a nuestro país.

💯 MIS 'DIESES'

Jorge Martín

No estamos empezando a quedar sin calificativos para el madrileño. Los que no siguen mucho este deporte puede que se pregunten quién es, y perdonaremos esa incultura deportiva de los que sólo ven fútbol y nombres con letras de oro de otros deportes, como podría ser el de Marc Márquez, el auténtico pope de este deporte. Jorge Martín es un pilotazo, y lo que se ve ahora es el fruto del talento que asomó desde que debutó en Moto3 (ojo, que fue compañero de Pecco Bagnaia en el equipo de Jorge Martínez Aspar con la Mahindra, una moto poco competitiva que les ayudó a crecer a los dos, como se puede observar en estos tiempos). Martín siempre ha creído en sí mismo, aunque está siendo este año cuando los elementos se han cuadrado, porque a cualquier buen piloto le tiene que ayudar una buena moto, un buen equipo y un buen enfoque de la situación. Y eso se está dando para mostrarnos a un tipo dominador que dejó muy claras sus intenciones en Japón el viernes, y que las está plasmando en resultados. Este domingo tiene en sus manos pillar el premio gordo.

😎 ME REAFIRMO

El ejemplo KTM

Estamos en Japón, no hace tanto tierra de las marcas dominadoras de MotoGP, un escenario en el que este sábado han podido entender de primera mano cómo las fábricas europeas se han hecho con el cotarro. En la carrera se vio cómo no tuvieron demasiados problemas las Ducati de Johann Zarco y de Marco Bezzecchi de desembarazarse de todo un portento como Marc Márquez, en un día que el español salvó, aunque el resultado y la sensación sigue siendo pobre. Y esto en un fin de semana en el que KTM puso en pista un nuevo chasis en fibra de carbono, que habían probado exitosamente con Dani Pedrosa en Misano, y que Brad Binder (segundo) y Jack Miller (cuarto) pudieron aprovechar. Un ejemplo de la agresividad de los austriacos, que organizaron un porte especial después de India, acompañado por un par de mecánicos de Pedrosa, que ayudaron a que los del equipo oficial pudieran entender cómo montar este nuevo elemento. Sabemos lo que Yamaha y Honda son capaces de hacer, las mejores motos del mundo, porque lo han hecho durante muchos, muchos años. "Yamaha y Honda son dos fábricas muy potentes, saben cómo hacer una moto, tienen ingenieros muy buenos. El problema es que tienen que cambiar la manera de trabajar ahora, porque el juego ha cambiado, y esta es la realidad", resumía el piloto de pruebas de Yamaha, Cal Crutchlow, que compite este año en Motegi. Nada más que añadir.

📀 MI 'BONUS TRACK'

Los récords

El Circuito de Motegi presentaba una curiosidad: en sus datos figuraban un récord de 2015 de Jorge Lorenzo en MotoGP, uno de 2016 de Johann Zarco en Moto2, y uno de 2016 de Hiroki Ono en Moto3. Los tres son historia. Aunque el más reseñable es el de MotoGP, en una prueba del nivel de excelencia (y de igualdad) que tiene la parrilla, pese a que luego haya dramas sobre si domina Ducati o sufren las casas japonesas. El cronómetro no engaña: ese análisis es cierto, aunque no hay que olvidar que esas diferencias se miden ahora en décimas de segundo. El último de la Q2 de MotoGP, duodécimo en la parrilla, Pol Espargaró, se quedó en esa posición marcando un 1'44.096. Antes de que empezase este gran premio, sólo cinco veces antes en la historia se había rodado por debajo de ese registro: tres veces Jorge Lorenzo en 2015, y dos Valentino Rossi en 2016. Y a Espargaró su vuelta buena le valió para terminar el último de los doce que se jugaron las cuatro primeras líneas de la parrilla: una auténtica barbaridad.