MOTOGP | GP DE TAILANDIA

El valor más psicológico que matemático de la segunda posición de Jorge Martín en la sprint de Tailandia

Jorge Martín termina segundo y aumenta su ventaja en la general con respecto a Bagnaia, en una prueba con mucho valor moral.

Jorga Martín celebra su segunda posición en la Sprint de Tailandia. /EFE
Jorga Martín celebra su segunda posición en la Sprint de Tailandia. EFE
Borja González

Borja González

Circuito de Buriram (Tailandia)-. El resultado de Jorge Martín tiene mucho más valor que esos dos puntos que consiguió meterle a Pecco Bagnaia, y que eso que dicen las matemáticas de que el italiano ya no depende de sí mismo. Son 22 puntos, con 99 en juego, así que la distancia es larga, pero el piloto español fue capaz de sobreponerse a una situación complicada. Erró en la interpretación de la primera curva ("Optimista", como describió la maniobra Marc Márquez), lo que le hizo caer al quinto puesto, con su rival segundo, y esto después de la exhibición del italiano en el entrenamiento oficial, que dio un golpe sobre la mesa en el primer acto del sábado en forma de pole y de récord, mientras el líder de MotoGP terminaba por los suelos.

"Creo que hoy ha sido un gran día. Me da mucha confianza haberme ido para atrás y haber pasado a tres frenadores como ellos, tres pilotos muy difíciles de pasar", explicaba en referencia a los tres adelantamientos que le hicieron pasar del quinto al segundo puesto final: primero a Pedro Acosta ("Me ha costado mucho adelantarle, es muy peleón"); después a Márquez; y, por último, a Bagnaia. "Sinceramente, no pensaba en pasarle ahí, porque era su mejor parte del circuito todo el fin de semana. En la curva 6-7 me metía una o dos décimas cada vuelta, y poder adelantarle en la zona en la que él es superior a mí ha sido clave para luego poder distanciarme. Creo que he hecho un gran adelantamiento en un punto en el que el año pasado sufría mucho, este año un poco menos, pero aún no es mi punto fuerte. Así que espero dar mañana un punto ahí".

Porque en este momento, cada cosa que pasa en la pista se interpreta en modo mensaje en clave de título, y Martín pudo mandar unos cuantos este sábado, aunque se le escapase la victoria. "Estoy contento, pero hay que bajar, mañana será una carrera muy dura. Pecco irá muy fuerte, siempre da este paso del sábado al domingo. Marc creo que va más fuerte el domingo, porque le he visto muy bien con gomas usadas. Mañana será una carrera difícil", nos apuntaba, consciente de que al nivel que se está jugando este campeonato es importante no perder el foco, no perder ni un punto la concentración, y no exagerar en la confianza que se gana tras cada uno de los asaltos, porque el peligro está a la vuelta de cualquier esquina.

"Es que el nivel de concentración que estamos teniendo todos últimamente...", replicaba el piloto español a pregunta de Relevo. "Entras en 'la zona' y es no salir de ese túnel de concentración. Yo hoy no he salido ni una vez. Sí que los domingos, cuando estás delante, se te va un pelín y tienes que reenfocarte rápido. Pero en el sprint no te da tiempo. Hoy me he notado muy concentrado. Aparte, he tenido que pensar muy bien dónde tenía que pasar a la gente, y esto también te mantiene más entretenido, no como en una carrera en la que vas solo". Y eso que el día tuvo un arranque complicado. Martín se cayó en la Q2, y sufrió mientras veía cómo terminaba la sesión y comprobaba si podía salvar o no la primera línea. Y lo hizo.

En el parque cerrado se veía claramente cómo Bagnaia disfrutaba de lo logrado, de ser el mejor es una especialidad en la que normalmente su rival es muy efectivo, esto tras destrozar el récord de Buriram y meterle más de cuatro décimas. Martín, por su parte, mostraba un rostro serio, y fue por eso por lo que fue tan agresivo en la salida, para salvar la distancia con el italiano y evitar que convirtiese esa primera plaza de la parrilla en el pasaje hacia la victoria. Aunque, al final, y pese a fallar en el arranque, fue capaz de rehacerse y de mostrar su superioridad, sin incluir aquí al dominador Bastianini, que fue superior a todos los demás. Y el parque cerrado del sprint vio a los mismos tres protagonistas, en distinto orden, y en distinto estado de ánimo.

Del Bagnaia-Bastianini-Martín de la clasificación, se pasó al Bastianini-Martín-Bagnaia del sprint. Y, esta vez, Bagnaia estuvo mucho menos expresivo con el líder, después de que por la mañana pasase a saludarle y, de paso, a todo su equipo. "Mañana veremos la goma trasera, porque será una incógnita. Hoy ya hemos llegado bastante al límite. Aún rodábamos rápido, así que veremos mañana. Creo que la decisión de la goma trasera será crucial y luego veremos. Intentaré hacer mi carrera, mi ritmo. Creo que soy fuerte para poder ir hacia delante con un Enea que he visto muy fuerte hoy, y si no jugar mis cartas también con Pecco". Porque eso lo tiene claro Martín: su mirada sólo está puesta ya en un único piloto, ese con el que se juega el título de 2024.