MOTOGP | GP VALENCIA

Seis títulos, una historia de amor y un 'hasta luego' de Márquez a Honda: "No hemos cerrado ninguna puerta, nunca se sabe"

El catalán se despidió este domingo del equipo de su vida tras 11 años juntos.

Marc Márquez en su motorhome. /Redes sociales
Marc Márquez en su motorhome. Redes sociales
Raquel Jiménez

Raquel Jiménez

Circuito Ricardo Tormo (Valencia)-. Todas las historias tienen un principio y un final. Parecía extraño que para una dupla que lo ha ganado todo y que se ha convertido en historia del motociclismo llegase, pero ha llegado. "Hoy es probablemente uno de los domingos más difíciles de mi carrera", comenzaba relatando Marc Márquez esta mañana a través de sus redes sociales. Porque, sin duda, el 26 de noviembre de 2023 quedará marcado en los calendarios de muchos seguidores del motociclismo, pero en especial para Marc Márquez y el Repsol Honda como el fin de una era.

"Ha sido un fin de semana lleno de emociones y ha sido imposible controlarlas, pero ayer fue un día muy especial. Nos llevamos el regalo del podio en la Sprint y eso nos vino muy bien para despedirse. El domingo todo puede pasar, como se ha visto. Esto no ha empañado para nada la despedida en el garaje, donde ha habido emoción y nos hemos dicho un hasta luego. No me gusta cerrar nada hacía ningún rumbo, espero que me queden muchos años de mi carrera deportiva, así que nunca se sabe", reconoció el catalán.

A pesar de que la despedida no ha sido como esperaba -una caída tras un toque de Martín-, el fin de semana ha estado repleto de momentos emotivos hacia el piloto catalán. Porque llegó siendo un niño, después de ganarlo todo, habiendo saboreado las mieles de la victoria pero sin saber aún lo que la historia le tenía planeado. Con la máquina más potente, compartiendo box con campeones de la talla de Dani Pedrosa o Jorge Lorenzo y la inexperiencia y la sed que solo los campeones pueden tener.

"Poder debutar en el Repsol Honda Team... ayer en el discurso al decirlo me emocionaba, ellos me dieron la oportunidad de saltar directamente en el equipo oficial. Te lo tienes que ganar en las pequeñas cosas, pero creo que ese 2013 fue la inercia de todo lo que hemos ido consiguiendo. Hasta el 2020 ha sido perfecto todo, luego llegó la COVID-19 que lo rompió todo. Fue la lesión del brazo lo que cambio el rumbo, así que espero que en un futuro pueda luchar por las posiciones de delante y que Honda pueda hacerlo. Honda es Honda y espero que lo puedan conseguir, ya sea conmigo o sin mí", agradeció el ilerdense.

Porque a pesar de que sus caminos se separan, para el catalán es un hasta luego. "Me he sentido muy querido en el Repsol Honda Team y me sigo sintiendo muy querido. Es importante que no nos hayamos cerrado ninguna puerta de cara al futuro. Espero que me queden muchos años aquí, nunca se sabe. Alberto ha sido una persona muy especial en mi carrera deportiva, y me ha aportado muchísimo", confesó emocionado el octacampeón del mundo.

El inicio de otra historia

Este domingo se ha acabado una era, pero en apenas dos días dará comienzo una nueva, más emocionante, de la mano de la Ducati del equipo Gresini, uno de los equipos más familiares del paddock y que acompañará al de Cervera en su intento de resurgir. "No me voy a cerrar ninguna puerta para el futuro, ni de Honda ni de otra marca, nunca lo he hecho, hacerlo sería un error. Uno de mis principales objetivos cuando empezamos a hablar de separar nuestros futuros, ninguna de las dos partes quería tensar la cuerda demasiado. Tenemos una relación de mucho respeto. Ambos sabemos que puede que nuestros caminos se vuelvan a cruzar. ¿De qué depende? De si abro gas en pista, más tendré abiertas, si no menos. Que nos quiten lo bailao. Sé que este es el equipo y los colores donde he ganado más. Por mucho que me vaya bien, dudo que me gane más de seis mundiales", añadió.

Porque sí, pese a los colores, Honda será siempre Marc Márquez y Marc Márquez siempre será Honda y mientras tanto solo queda esperar a que sus caminos se reencuentren.