MOTOCICLISMO

Marco Melandri y el terremoto que ha provocado la llegada de Márquez a Ducati: "Quieren convertir MotoGP en un show"

El expiloto atiende a Relevo para desenroscar los acertijos de un espectáculo que se ha vivido con Márquez, uno de los fichajes de la década.

Marco Melandri en Imola, en una imagen de 2023. /GETTY
Marco Melandri en Imola, en una imagen de 2023. GETTY
Julio Ocampo

Julio Ocampo

Entre Giacomo Agostini y Pecco Bagnaia se abre una pléyade de pilotos italianos que dignificaron y elevaron a arte el ruido ensordecedor del motor. Valentino Rossi fue el condottiero en esta simbiosis eterna, pero el as de copas no habría sido tan grande sin las otras cartas de la baraja. Ahí, subidos en una moto, emergen Max Biaggi y Capirossi, aunque también Dovizioso, Luca Cadalora o Marco Melandri (Ravenna, 1982), quien atiende a Relevo -nada más terminar una carrera de Mountain Bike Enduro- para desenroscar los difíciles acertijos de un espectáculo que parece no terminar de lidiar con la palabra deporte.

Hay rumore y gasolina, frenetismo y frenesí en la MotoGP. Entre medias -a regañadientes- siguen pidiendo la vez para entrar algunos términos que casan más con el romanticismo, el amor o la maldita espontaneidad, que quiere dejar de ser enemiga y sospechosa. Sí, una vez más.

Con quince años, ya como piloto oficial Honda en 125cc, ganas el GP de Assen (1998). Ese récord nadie lo ha batido aún. ¿Cómo lo recuerdas?

Parece que fue ayer. La sensación fue muy extraña, porque meses antes compraba las entradas para ir a ver estas carreras. Enseguida me encontré ahí en medio de estos fenómenos, luchando con ellos por ganar un gran premio. Ganar con quince años… Creo que ahora -en plena madurez- me doy más cuenta de la gesta que entonces.

El rival era Emilio Alzamora, que ganó el campeonato sin vencer una sola carrera.

Sí, es verdad. Solo por un punto, además logrado en Australia. Se cayó cuando faltaban tres vueltas, y era 16º. Su compañero era Gelete Nieto, que se paró a un metro de la meta para dejarlo pasar, entrando 15º. Ganó el Mundial por un punto, pero creo que lo de haberse parado en pista no era legal. No lo sé si estaba permitido. El caso es que fue un año donde todo me fue mal, pero a nivel humano creo que me ayudó mucho perder. Perdí el campeonato, pero gané en la vida. Quizás de haberlo ganado no habría crecido tanto como persona.

Melandri posa con Rossi.
Melandri posa con Rossi.

En el cuarto de litro debutas con Aprilia en el año 2000. Con 18 años ya haces podio y te conviertes en el más joven de la categoría en hacerlo, por delante incluso de mitos como Hailwood, histórico rival de Agostini. Un hito.

Llegué a Aprilia para sustituir a Valentino, que venía de ganar. Antes de ir allí, probé en Francia la moto de Marcellino Lucchi y me gustó mucho. Después, cuando cogí la de Rossi no tuve el mismo feeling. Tenía un chasis diferente, pero la dificultad mayor es que el team quería razonar conmigo de la misma manera que lo hacía con él. Fue difícil, porque era joven y no tenía el carácter para imponerme. Perdí mucho tiempo, porque tuve miedo a pedir cosas completamente diferentes. No fueron fáciles los inicios en 250 cc.

¿Fue duro soportar su sombra?

Sí, porque yo soy diferente a él. En la manera de pilotar, también respecto a las dimensiones físicas, de carácter… Era muy joven, y creo que tenía que haber sido gestionado de forma diferente.

"La sombra de Rossi fue dura porque soy diferente a él"

En 2002 ganas el Mundial de dos y medio, dejando atrás a Fonsi Nieto. Después coleccionarás varias victorias en MotoGP, pero éste es el único campeonato de tu carrera.

Fue un año maravilloso. En Phillip Island gané la carrera y el campeonato. Un sueño. Fonsi y yo nos estuvimos estudiando toda la carrera. Uno intentaba siempre superar al otro, cogernos a contrapié… En la última vuelta nos rebasamos respectivamente tres veces. Llegamos a siete milésimas uno del otro. Fue una batalla limpia y preciosa. La relación con Fonsi hoy es fantástica.

¿Fue tu mejor momento a nivel deportivo?

Tuve muchos y buenos. Cada uno fue por un motivo diverso. Sí, este fue lo máximo porque ganar un Mundial con una moto italiana siendo tan joven… Fue una locura. Después vinieron podios e incluso victorias en la máxima categoría. En el deporte puede haber momentos fantásticos, aunque no se gane un campeonato mundial.

"Ganar un Mundial con una moto italiana siendo tan joven… Fue una locura"

A MotoGP llegas en 2003 con el 'team' Fortuna Yamaha. ¿Qué aprendiste de Carlos Checa?

Fue un hermano mayor. Ese año fue difícil para la casa porque era de transición. Quizás ya sabían que tendrían a Valentino el año siguiente, luego seguro estaban trabajando para él con los nuevos motores bigbang. A nosotros nos dejaron un poco a un lado. Carlos me cogió de la mano y me enseñó como a un hermano. Jamás me dijo tonterías, como normalmente se dicen los compañeros de squadra para desestabilizar. Hablamos de una gran persona.

¿Me estás diciendo que el peor rival suele ser el compañero? Salvo Carlos en tu caso, lógicamente.

Se intenta siempre no confesar los secretos al compañero, porque sí, tienes razón, es el primer y gran rival.

Cuando llega Rossi pasas a Tech 3, la satélite de Yamaha. Hoy, tan en boga todo esto tras el terremoto Márquez, ¿qué significa para el ego de un piloto este aparente retroceso? Tú, que has vivido los dos mundos.

La oficial es el punto de referencia, el lugar donde puedes trabajar para desarrollar y mejorar la moto. En mi caso, ni siquiera en 2003 me sentía en la oficial porque repito que ellos trabajaban para 2004. Verás, lo de la escuadra satélite… Yo en la primera carrera en Sudáfrica tenía una con motor Bigbang y otra moto con motor Screamer. No era como hoy, que tienes siete motores para la temporada. Entonces era libre: a mí me llegaban los motores usados de Valentino, de Carlos, ya con muchos kilómetros. Sí, teníamos una moto muy inferior. Es algo objetivo.

Te cuento más… Hoy coges una Ducati satélite, y ésta tiene su propio ingeniero electrónico. Entonces no, porque era el inicio de la electrónica. Eran telemetristi que intentaban ser ingenieros. No había la misma formación.

Hoy es más fácil ganar una carrera y competir dignamente por un Mundial con una satélite. Entonces eso era una utopía. ¿Eso quieres decir?

Sí, sobre todo los dos primeros años de entonces, porque era todo nuevo. Ese plus te lo daba solo la casa. También a nivel de software, de electrónica… Sin embargo, la satélite tenía que descubrir todo de cero. No tenía apenas datos.

Insisto con la necesidad de ese paso que viviste y sufriste tú para que hoy un piloto de una satélite pueda ganar carreras y cuajar prestaciones sobresalientes. En tu época se puso la primera piedra.

Sí, es verdad. Luego, en 2005, cuando pasé al Gresini en Honda fue diferente.

¿En qué sentido?

Ya había tenido a Gibernau con la moto oficial, por lo tanto la situación fue mejor. El apoyo de Honda fue mayor, y esto hizo que cambiara mi forma de afrontar todo. Ya había más experiencia, porque la 4T se usaba desde hacía tres años. Eso sí, la electrónica daba pasos de gigantes, y eso hacía que el team oficial tuviera siempre una marcha más. Eso era indudable.

Gibernau, junto a Melandri.
Gibernau, junto a Melandri.

¿Con Gibernau cómo fueron las cosas? En 2005 quedaste segundo tras Rossi, por delante de Hayden.

Respeto recíproco con Sete. Yo siempre entré con mucha humildad, pues sabía que era el número dos como piloto. Después, de mitad de temporada en adelante todo cambió. Yo iba mucho más rápido. Gané dos carreras en 2005 y él ninguna. Quedé segundo (Honda RC211V), y él quinto o sexto, no recuerdo bien. Luego se marchó a Ducati, pero quiero subrayar siempre la admiración recíproca.

"Respeto recíproco con Sete. Yo siempre entré con mucha humildad, sabía que era el número dos como piloto. Después, de mitad de temporada en adelante todo cambió"

¿Sufriste demasiado la rivalidad Rossi-Biaggi o, sin embargo, fue una liberación?

En realidad, en Italia se hablaba sólo de Rossi. El motociclismo era él. Sí, había otros pilotos italianos como Biaggi, Capirossi o yo, pero éramos rivales suyos. Si ganaba Rossi se hablaba en el telediario, pero si lo hacíamos nosotros no se hablaba. Para la gente común, ganaba siempre él. ¿Entiendes? Porque cuando no lo hacía parecía que ni siquiera había corrido. No fue fácil para los demás, claro. Dicho esto, Valentino ha llevado la MotoGP en todas las casas, incluso allí donde no gustaba este deporte. Esto indirectamente nos ayudó a los demás. Hoy nos conocen por la calle porque en aquel periodo las motos las veían todos por Rossi.

En 2006 prosigues el magnetismo con pilotos españoles. Esta vez con Toni Elías.

Nos divertimos mucho. Nos llevábamos muy bien. Éramos amigos. Primero iba muy fuerte él; después yo, y viceversa. No sé por qué, pero jamás dos pilotos mantienen un gran nivel de forma regular en las satélites. No sé, pero es así.

Melandri, en Ducati.
Melandri, en Ducati.

En 2008 llegas a la escuadra oficial de Ducati, donde pronto recalará Marc Márquez. ¿Por qué la casa de Borgo Panigale siempre se caracterizó por ser así de especial? Ya sabes, la dificultad de ganar allí, la cantidad de problemas entre las estrellas y la moto.

Ahora ha cambiado mucho. Desde que entró Luigi Dall'Igna, a nivel técnico la moto creció exponencialmente. Antes estaba Preziosi, y para él el piloto era una cosa que formaba parte del pack. El piloto -para él- no era nadie con las competencias, que tuviera voz en capítulo para sentirse bien con la moto. Entonces la moto se desarrollaba como decía él. Tuvieron la suerte o la desgracia de contar con Stoner, un fuera de serie. El resto (Hayden, Melandri, Capirossi, Rossi…) con esa misma moto no rendía igual.

¿Por qué?

Era imposible de conducir. En cambio, cuando llegó Dall'Igna la máxima era que el piloto se encontrara bien. Tenía que tener confianza para ser rápido. El resultado es que hoy en Ducati funcionan todos.

Además de tu talento precoz, hay que destacar en tu carrera la versatilidad. Jamás hubo un piloto tan bueno, con óptimas performances, en team satélites.

Creo que siempre estuve en el lugar correcto en un momento equivocado. Cuando en 2005 terminé segundo con Gresini, esperaba pasar en Repsol HRC en 2006, pero mi pasaporte era italiano. Ellos buscaban un español, y lógicamente llegó Dani Pedrosa. Un grande, por Dios. Esto para explicarte ciertas dinámicas, que a veces me dieron la espalda. Esto explica que cambiara tantas casas y motos, a veces sin quererlo yo. Es muy duro comenzar siempre de cero con personas diferente, y a mí esto me sucedió a menudo.

Cuando entrevistamos a Dovizioso no nos lo dijo, pero se habla de una hipotética vuelta como tester. Tú sabes de qué va esto. Dejaste la MotoGP para estar cuatro años en Superbike, y luego vuelves en 2014 para montar una Aprilia. ¿Cómo se gestiona el apego a la adrenalina?

Es difícil. Hay que ser bueno para saber gestionar una vida tras las carreras. Lo importante es el equilibrio. En mi caso, tengo muchas pasiones (la música también): corro enduro con las mountain bike eléctricas, y un poco de adrenalina me la da, la justa para estar bien. Pero es difícil pasar de tener muchísima a nada. Es ahí que se necesita ser muy bueno para gestionar una vida. Quizás Dovi puede volver como probador, no sé. Ahí sí le veo.

"Hay que ser bueno para saber gestionar una vida tras las carreras. Lo importante es el equilibrio. En mi caso, tengo muchas pasiones"

En 2011 fuiste subcampeón mundial en Superbike, detrás de Carlos Checa. Rivales también aquí, en esta otra disciplina.

Sí. Iba muy fuerte y conseguía sacar provecho a las gomas blandas en carreras donde nosotros no podíamos con los cuatro cilindros. Me divertí mucho, aunque era demasiado fuerte como rival. Una gran temporada, sí señor.

La última pregunta me la dejo para la actualidad. Una disección, según tu punto de vista, del terremoto en el motociclismo que comenzó antes y terminó justo después de Mugello. ¿Qué sucedió entre bastidores y no vimos?

Ha sido todo muy extraño. La sensación es que Pramac quería alargar hasta finales de julio el mercado tanteando sus opciones. Creo que Jorge Martín ha desbloqueado todo. Los rumores dicen que en Barcelona Ducati le prometió ser parte del equipo oficial, pero que en Mugello ya cambiaron de idea. La situación es que Martín entonces se encabrona, quizás va a Aprilia… Ahí habrá aprovechado para decir lo del presunto interés KTM, aunque KTM dice que jamás habló con él… Pero puede que le dijera a Aprilia: "Mirad, tengo tiempo hasta el domingo para responder a KTM. Si queréis, pongámonos de acuerdo ya". Creo que Aprilia no ha dudado, aunque estos estaban hablando con Bastianini. Mi sensación es que a Enea le han tomado el pelo en esta situación. Y es que Martín en Aprilia era algo que no se esperaba. Era más lógico pensarle en KTM por tema de sponsors, del pasado… No sé, yo veo que esto ha sucedido así… Martín en Aprilia, a lo que seguro que le ha convencido Aleix Espargaró porque son muy amigos. Seguro que Aleix le ha dicho que es una moto pequeña perfecta para él, por su estilo de conducción, que los proyectos de desarrollo son estos y que seguro que le escucharán en todo. Es mi sensación.

¿Y Bastianini? Pernat ha dicho que tendrá moto oficial.

Creo que no se esperaba lo sucedido y se quedó sorprendido. Y sí, tendrá la KTM oficial, pero en un equipo satélite. Si fuera lo mismo uno que otro, no entiendo entonces por qué a Pedro Acosta le han mandado al oficial, ni los motivos por los que Martín y Márquez apretaran tanto para ir al equipo oficial. Todos dicen que también se puede ganar en los satélites, pero nadie quiere estar. Algún motivo habrá, ¿no?

¿Te esperabas lo de Márquez? Pensábamos que fue él quien alteró todo con el órdago lanzado.

En una Ducati oficial sinceramente al inicio no me lo esperaba. Si tengo que pensar como la casa Ducati, me digo: Bagnaia ha ganado dos mundiales y tiene tres años de contrato… ¿Por qué poner uno a su lado que pueda alterar los equilibrios tanto en pista como en el box? Porque sí, Márquez es muy imponente.

¿Por qué?

Es verdad que Dall'Igna lo quería. Él siempre apuesta por ganadores, sin duda, aunque no siempre decide él. Mi sensación es que la nueva propiedad -Liberty Media (compró Dorna por más de cuatro mil millones)- ha empujado por tener a Márquez. Quieren convertir la MotoGP en un show, y es por esto que necesitan batallas internas. Es como todas las historias, que cuando la gente se lleva bien a nadie le interesa. Lo que gusta es cuando se discute. Quieren ver un box con una gran batalla, no sólo en la pista sino también de puertas hacia dentro. Dicho esto, para mí tanto Martín como Márquez merecían la moto oficial porque son dos fenómenos.

¿Entonces el órdago de Márquez fue ya con el terreno llano?

Yo creo que Ducati ha elegido a Márquez, sin duda. También que ha sido Martín quien desencadenó todo porque firmó enseguida con Aprilia. Después de esa oficialización vino todo el efecto dominó. Era inútil estar así en vilo estos meses. Ahora bien, sí te digo que Pramac irá a Yamaha, creo. Habrá que ver qué sucede con Aldeguer, si recala en Gresini o en VR46.