MotoGP mantiene la idea de correr en Valencia con el difícil equilibrio entre tragedia y deporte
Los responsables del Mundial dejan claro que priorizan la parte humana aunque sin dejar de lado la cita de dentro de dos semanas.

Circuito de Sepang (Malasia)-. El Campeonato del Mundo de Motociclismo está viviendo con especial atención las consecuencias de la terrible DANA que golpeó la provincia de Valencia este pasado martes. Por una parte, en el paddock hay muchos trabajadores de esta zona, así como pilotos, y una de las escuderías del campeonato, el Team Aspar, una de las más emblemáticas, tiene su sede en Alzira y unas recientemente inauguradas instalaciones en Guadassuar, que han sufrido severos daños. Y por otra, aunque la prudencia y la humanidad traten de evitar que se ponga en el foco, por la celebración del último gran premio de la temporada 2024.
El Circuito Ricardo Tormo de la Comunitat Valenciana debería acoger la última cita de este curso, una que podría ser decisiva en la categoría reina, en MotoGP, con el título en juego entre Jorge Martín y Pecco Bagnaia, y con todas las entradas vendidas desde hace muchas semanas. Y, en este sentido, cambiaría mucho el panorama si este Gran Premio de Malasia que arranca con la acción en pista este viernes termina siendo el último o no. Algo que, repetimos, por sensibilidad, nadie quiere mencionar, porque está claro que lo verdaderamente importante está en la parte de las víctimas (directas e indirectas) y después de los daños.
"Todo el mundo está al corriente de la situación actual en Valencia a causa de las fuertes lluvias e inundaciones. Lamentablemente se han producido más de 50 víctimas mortales en la región y muchas personas siguen desaparecidas. Nuestros corazones están con las víctimas y sus seres queridos", rezaba una comunicación a la que ha tenido acceso Relevo del promotor (Dorna) y de la asociación de equipos (IRTA) trasladada a las escuderías el miércoles por la tarde en horario malasio, cuando el número de fallecidos aún rondaba el medio centenar, cifra que, desgraciadamente, ha ido creciendo.
"Como todos comprenderéis, sería insensible e irresponsable hablar del evento en estos momentos. La atención debe seguir centrándose en ayudar a los afectados y el circuito se está utilizando actualmente como centro de socorro. Como MotoGP, debemos intentar ayudar en todo lo posible", se señalaba en otros de los párrafos, a la vez que se explicaba cuál es la situación en el circuito valenciano. "Afortunadamente, no ha habido heridos entre el personal del circuito, pero hay grandes daños en el exterior de las instalaciones, especialmente en el acceso al circuito. Se nos ha informado de que la pista del gran premio en sí parece estar en buenas condiciones, aunque todavía se está llevando a cabo una evaluación completa".
Y mientras en el paddock ya han arrancado las especulaciones sobre qué puede pasar y si hay vías alternativas, sí que, tanto a través de esta comunicación, como a través del máximo responsable del campeonato, Carmelo Ezpeleta, se repite una misma consigna. "En principio se mantiene la fecha original. Están trabajando para solucionar accesos y servicios. La pista no ha sufrido daños", explicaba Ezpeleta. "Tanto las autoridades locales como MotoGP siguen comprometidos con la celebración del evento en la fecha prevista y trabajarán sin descanso para lograrlo. Seguiremos dando más información cuando esté disponible, y comunicaremos lo antes posible si hay cambios en la organización del evento", señalaba el comunicado enviado a los equipos.
Una respuesta que pretende no cerrar ninguna puerta, aunque en estos momentos no hay nada claro. ¿Y los pilotos? Estos, lógicamente, se fueron mostrando muy cautos en sus primeras intervenciones desde el Circuito de Sepang, siempre poniendo por delante la tragedia, y aparcando la parte deportiva, aunque todos han sido informados de que la pista está en unas condiciones correctas, y que todo va a depender de cómo evolucione la situación. Porque el Mundial vive en ese complicado equilibrio entre la sensibilidad necesaria en estos momentos, la claridad en las prioridades para todos, y la parte deportiva, intrascendente cuando se tiene delante una tragedia como esta, pero aún pendiente de concretarse.