Oliveira gana y Bagnaia roza el liderato del Mundial
La lucha por el título da un vuelco con el 'cero' de Quartararo y el podio de Pecco. Aleix Espargaró, se mantiene en la pelea.

Bajo el diluvio, entre truenos, relámpagos y comisarios con el gatillo fácil para sacar banderas, Miguel Oliveira ha ganado este domingo el Gran Premio de Tailandia, su segunda victoria de la temporada. Jack Miller ha sido segundo, justo por delante de Pecco Bagnaia, el gran beneficiado del fin de semana. El italiano ya está a solo dos puntos de la cabeza tras el desastre de Fabio Quartararo, que ha sido 17º y ha entrado al box de Yamaha sin subirse la visera, decepcionado. Aleix Espargaró, nervioso antes de la salida por la falta de visibilidad, terminó undécimo, por detrás de Marc Márquez, quinto. Con todo, Quartararo es líder, con dos puntos de ventaja sobre Bagnaia y 20 sobre Aleix. Quedan tres carreras. Es decir, 75 puntos en juego.
EL DILUVIO
🤳🏼 Mi fondo de pantalla...
El diluvio universal que ha caído sobre el circuito de Chang ha dejado la celebración de la carrera en una incógnita hasta el último momento. Preparada inicialmente para las 10 de la mañana, el GP de Tailandia se ha retrasado casi una hora, no sin quejas de pilotos como Aleix Espargaró, que, entre gritos de nerviosismo, fue a hablar con Quartararo antes del arranque: "¡Fabio, tenemos que hacer algo, no se ve nada!".

BAGNAIA
😎 Me reafirmo...
Pecco tiene alma de campeón. Es así. Lo pienso desde que comenzó la temporada, pero más aún desde su racha incontestable de los últimos meses, con cuatro victorias en las últimas siete carreras. El turinés, subcampeón de la categoría reina hace un año, ha demostrado haber encontrado el punto perfecto de la Ducati, la marca más en forma del campeonato. Quartararo, lejísimos de sus mejores sensaciones en Tailandia, donde ha sufrido una barbaridad para mantener el ritmo en pista, cayó pronto de la cuarta plaza hasta las últimas posiciones. Un desastre. Bagnaia, mientras tanto, volaba sobre la bala roja hacia el octavo podio de la temporada, el primero en mojado, como él mismo reconocía, satisfecho, tras la conclusión. El italiano, imperial, ya está a solo dos puntos de la cabeza.

QUARTARARO
🤔 Hay rún rún...
El Diablo, líder del Mundial desde primavera, casi pierde el privilegio en el peor momento posible, a tan solo tres carreras del final. Las sensaciones no son buenas. Nada buenas. Decepcionado, el francés, 17º en carrera, entró al box de Yamaha sin sentarse en el sitio habitual, ese al que enfocan las cámaras. El vigente campeón, y todavía líder del campeonato, fue directo al camarín, la parte trasera, lejos de los focos. No es extraño. Fabio llegó a gozar de una ventaja de 91 puntos sobre Bagnaia. Hoy son solo dos. Los truenos del cielo en Tailandia bien podrían ser los de Yamaha. No pinta nada bien.

ALEIX ESPARGARÓ
💬 Tengo un Whatsapp para ti...
Aleix, lo has intentado todo. Qué más se puede hacer. Con una moto peor, lejos de las grandes marcas, y con un nombre con el que nadie contaba para estar luchando por todo a estas alturas, nos tienes ahí, pegados al televisor durante todo el año. Qué mayor mérito hay que ese. Siempre vamos a recordar tu 2022. Tu victoria en Argentina. Tus cinco podios. Tu pilotaje, con ese corpachón sobre el negro azabache de la Aprilia. Tus adelantamientos. Tus remontadas. Y sobre todo, tu sonrisa y buen humor. Son inalterables. Tienes un don para montar en moto, sí, lo sabemos, pero uno mucho mayor para generar buen rollo a tu alrededor. Incluso cuando te hemos visto enfadado, pocas veces, has tardado muy poco tiempo en cambiar de mentalidad. Reseteo, chas. Y a sonreír de nuevo. Eso, en alguien que forma parte de la élite más absoluta del deporte, es muy, pero que muy difícil de encontrar. Créeme. Te lo quería agradecer personalmente. Guardaremos este año mágico siempre en nuestro recuerdo. Te deseo la mayor de las suertes de aquí al final. Confiamos.

MARC MÁRQUEZ
💯 Mis 'dieses'...
Márquez ya parece Márquez. Y eso es mucho decir. Para el equipo Repsol Honda, para el motociclismo y para el deporte español. El de Cervera, octavo en parrilla, adelantó varios puestos en la salida, casi sin visibilidad por el agua, y se colocó en la cuarta posición, donde se mantuvo hasta el tramo final. Allí amenazó a Bagnaia, llegando a pasarle, pero se vio superado por la velocidad punta de Zarco y su Ducati. Pese a todo, el ocho veces campeón del mundo ya nos hace disfrutar sobre la moto. Y, lo que es más importante, él mismo ya disfruta. Una gozada para los espectadores. Y una bendición para el Mundial de MotoGP, más necesitado que nunca de refrentes.
