La parrilla de MotoGP activa un sindicato de pilotos
Seguridad o salarios justos son dos de los temas que han activado a las estrellas del campeonato para intentar juntarse oficialmente.

Circuit de Barcelona-Catalunya-. Desde el trágico accidente que costó la vida a Daijiro Kato en el Circuito de Suzuka en 2003, los pilotos de la clase reina se reúnen con los responsables de seguridad del campeonato y con su CEO, Carmelo Ezpeleta, en la conocida como 'Safety Commission'. Ahí, a puerta cerrada, y con una especie de pacto de silencio para que todos se sientan cómodos para decir lo que crean conveniente, se discuten novedades del campeonato, ideas, cuestiones de seguridad, todo con la idea de que los protagonistas del Mundial aporten su visión, además de que se generen sinergias para mejorar distintos aspectos.
Pero fuera de esto hay otra serie de cuestiones que han quedado un poco apartadas, y que son un runrún en el paddock, cuestiones que atañen sólo a los pilotos en su faceta más pura de trabajadores de la moto (condiciones laborales, salarios o respeto a lo que se especifica en los contratos, porque han sido frecuentes las rupturas unilaterales de acuerdos por parte de escuderías de todas las categorías). La posibilidad de que los pilotos se juntasen y formasen una especie de sindicato se ha barajado en diversas ocasiones. Aunque siempre había faltado una unidad y una voluntad de salir de la esfera del interés personal o personalista. Pero parece que eso puede cambiar.
Hace pocos días, tras la prueba de Austria, una de las estrellas de MotoGP creó un grupo de WhatsApp en el que incluyó a todos los que compiten actualmente en la categoría y lanzó la idea, empujado por su mánager, una persona que siempre había apostado porque algo así debía hacerse, para defender determinados derechos de los deportistas. Y la idea fue bien recibida, hasta el punto de que se fijó un encuentro este jueves en el mismo Circuit de Barcelona-Catalunya, para empezar a ver si esto se podía llevar a buen puerto.
"Fue bien, fue bien", comentaba Pol Espargaró este viernes sobre una reunión que no iba a ser pública, pero que terminó destapándose. "El plan no es ir en contra de nadie, es sólo que las diferencias normales que tenemos entre los pilotos no terminen yendo en nuestra contra. Se trata de hablar de manera amigable con los rivales sin que haya nadie de por medio, desde la sinceridad. Me gustó". Una valoración sin entrar en el fondo de la cuestión, que no deja de ser algo 'secreto', aunque sí que de seguir adelante requerirá de un plan ejecutivo.

Entre otras cosas, contar con un representante que no puede ser ninguno de los implicados, con preferencia por un expiloto o alguna persona con experiencia contrastada en el paddock, además de asesoría legal.
"Ha sido productivo", señalaba Fabio Di Giannantonio. "Es la primera vez que hacemos esto. Simplemente estamos intentando acercarnos más los unos a los otros, para tratar de mejorar nuestros futuros", añadía. Y en eso de futuro están también los salarios, uno de los asuntos importantes, por las muchas diferencias que hay, muy descompensadas, en un campeonato en el que incluso hay pilotos que tienen que aportar dinero por correr, y donde los sueldos han bajado mucho en los últimos años. Con más desprotección de los que compiten en Moto2 y en Moto3.
Esto ya lo comentaron los pilotos a principios de 2022 en una 'Safety Commission', el órgano que Ezpeleta ha querido considerar siempre como 'el sindicato' de los deportistas del Mundial de Motociclismo, como un órgano suficiente para tratar estos asuntos. Aunque estos, que en otros momentos se centraron demasiado en buscar un líder que les guiase, sentían la necesidad de encontrar un modo más claro de defender sus derechos. Algo similar lo que ya existe en la F1 , la GPDA (Grand Prix Drivers' Association) que funciona como un verdadero sindicato.