Los pilotos dictan su veredicto sobre la primera prueba al sprint de la historia de MotoGP
Más allá del resultado, el sprint ha dejado algunos incidentes en pista y dos lesionados, Pol Espargaró y Enea Bastianini.

Autódromo Internacional del Algarve (Portugal)-. La llegada del sprint no sólo supone la aparición de una nueva mini prueba el sábado que añadir a un fin de semana de competición habitual. La llegada del sprint ha obligado a cambiar todos los horarios de MotoGP, ha hecho que cada sesión cuente, sin dejar tiempo a la preparación de las motos para el gran premio, y elevando el estrés de los pilotos. Este sábado se ha vivido la primera de la historia, con más público de lo normal en un día como este en el Autódromo Internacional del Algarve, una prueba electrizante que no ha dejado tiempo para quitar los ojos de la pista, o de la pantalla.
¿Con qué resultados? En lo deportivo, con la victoria de Pecco Bagnaia, y los podios de Jorge Martín y Marc Márquez. Pero también con cuatro caídas y con dos pilotos lesionados. Uno el viernes, Pol Espargaró, en un serio accidente también vinculado con la presión de salir del primer día con un buen registro para intentar no hipotecar los entrenamientos oficiales del segundo. Otro el sábado, y este sí en carrera, Enea Bastianini. Del primero no hay aún parte definitivo de recuperación, pero es seguro que no estará la semana que viene en Argentina. El italiano, uno de los favoritos al título, tampoco, tras fracturarse el omóplato derecho. Esto en lo que se ve. Pero, ¿con qué sensación salieron los pilotos de esta primera experiencia?
"Si nos ha visto más gente, sí que se ha logrado lo que se quería. Si nos ha visto la misma gente y se lo ha pasado igual de bien, no se ha mejorado nada porque no nos ha visto más gente, que era de lo que se trataba", comenzaba Aleix Espargaró, que pese a señalar haber percibido un exceso de agresividad y de tensión, quiso matizar su opinión hacia el 'démosle una oportunidad'. "Hay que darle tiempo a este formato, entenderlo, ver si baja un poco la intensidad y la tensión de los pilotos. Yo he dicho que si a la gente le ha gustado, perfecto, pero lo que a mí no me gusta es que haya tantas caídas y tantos choques como ha habido. Pero no digo que el formato sea malo, a mí me encanta correr carreras, no tiene por qué ser malo".
Una tensión típica, por otra parte, de la carrera que abre una temporada, aunque Espargaró también mantenía en la retina el accidente de su hermano pequeño. "Ayer se cayó mi hermano y ha habido un montón de caídas, también por el nuevo formato, porque el viernes por la tarde nos tenemos que jugar el pase y no estamos preparados porque es viernes aún. Hubo nueve caídas, una bandera roja... Hay que darle un poco de tiempo". Esto en un fin de semana al que se llegó con mucha preparación tras el test invernal previo, algo que no va a suceder cuando se llegue a Argentina, donde la libreta tendrá muchas menos anotaciones y las prisas serán aún mayores.
"Yo no estaba detrás para ver lo que sucedió, pero para adelantar tienes que asumir ciertos riesgos. La carrera del sábado hay que abordarla de manera más suave porque si ganas solo tienes 12 puntos. Hay que intentar ser más constante en lugar de más agresivo", indicaba por su parte el ganador, Bagnaia. "En mi situación yo estaba empujando más en los test y en las simulaciones del sprint que hoy. Hoy era más importante entender el formato y adaptarme, además había menos grip y las condiciones eran diferentes. Todos nos hemos tenido que adaptar a una carrera nueva. Supongo que hoy estábamos más nerviosos porque era el primer sprint", concluía, a la vez que reconocía, como Espargaró, que había un exceso de tensión con la novedad. "Estábamos un poco tensos en la parrilla antes de arrancar. Pero si dices que ha sido un espectáculo, me alegro porque ese era el objetivo".
Disfrutó Bagnaia, y obviamente los otros dos triunfadores del día, aunque Márquez reconocía que más de la carrera, que de todo lo que supone prepararla y de los extras a los que obliga a los pilotos. "Está claro que yo hoy voy caliente por la caída y por cómo ha sido la carrera", señalaba por su parte su compañero, Joan Mir, uno de los caídos. "Pero esta carrera al sprint ha sido una locura; el formato a mí me gusta pero ya digo que es delicado porque hay más riesgo". Opinión con pros y contras la del mallorquín, y con muchos más contras la de Fabio Quartararo décimo, fuera de los puntos. "No me gusta demasiado, así va a haber algún accidente, hoy parecía que estuviésemos en la jungla. No somos la F1, donde puedes continuar en pista si tienes un contacto". Las reflexiones de una primera experiencia que tendrá su segundo capítulo dentro de una semana, el sábado del Gran Premio de Argentina.