MOTOGP

Año 1 post Marc Márquez: el Repsol Honda busca recuperar su sitio en MotoGP

La escudería presenta en Madrid su estructura para 2024, con nuevos colores y con el campeón Joan Mir y Luca Marini.

Joan Mir y Luca Marini, pilotos de Repsol Honda. /Repsol Honda
Joan Mir y Luca Marini, pilotos de Repsol Honda. Repsol Honda
Borja González

Borja González

Este 2024 abre una nueva era para el Repsol Honda, el equipo más laureado de la historia del motociclismo. Los japoneses han rehecho una moto que no funcionaba. Más ligera (iba muy pasada de kilos), con todos sus componentes renovados y con muchos más recursos técnicos y humanos, buscando aprovechar las nuevas concesiones técnicas que el campeonato ha puesto sobre la mesa para ayudarles, a ellos y a la otra casa nipona, Yamaha. Una Honda con menos presencia de Repsol y con el fantasma del ausente Marc Márquez revoloteando sobre su cabeza. Una moto que, estéticamente, ha cambiado muchísimo, el detalle que más llamó la atención cuando se desvelaron sus colores este martes.

La escudería, eso sí, ha mantenido Madrid, donde se ubica la energética que le da el nombre principal, como escenario de su presentación oficial, en un acto que ha buscado otro enfoque. En un teatro de la capital, con presencia de aficionados que han participado directamente en el evento, en una manera de buscar un acercamiento al aficionado en un año importante, porque han aparecido los combustibles renovables (un 40 por ciento desde este año, para llegar al cien por cien en 2027), una pata fundamental de la nueva estrategia de Repsol, que ha hecho valer una de las cláusulas de su contrato para reducir su presencia en el carenado. ¿Con qué futuro? Eso está aún por ver, porque a final de este 2024 finaliza el contrato que une a ambas partes, aunque lo que es seguro es que la empresa española quiere seguir vinculada al mundo del motor.

Marc Márquez ya no está (se podría incluso añadir 'por ahora', porque no hay ninguna puerta cerrada a que pueda retornar, para lo que el rendimiento de la moto va a ser fundamental), pero mantienen a un campeón del mundo de MotoGP en sus filas, el último español que ha conseguido hacerse con la corona más importante del motociclismo: Joan Mir. El mallorquín sufrió mucho en su primer año con Honda, y ahora afronta un segundo curso importantísimo, con un espíritu muy distinto, desde el lado del box en el que se mantiene Santi Hernández, el jefe de mecánicos con el que siempre había trabajado Márquez en la categoría. "Está saliendo todo muy natural", explicaba Mir sobre su nueva etapa con Hernández.

"Soy muy optimista ahora mismo, porque en Honda están trabajando muchísimo y han hecho una moto completamente diferente, reduciendo peso y con más potencia. Vi un paso adelante en el test de Sepang. Tengo más ganas que nadie de sacar esta situación adelante y volver a disfrutar de las carreras", confesaba un piloto que esta vez tendrá como compañero a Luca Marini. La sombra de Márquez sobre el box, y siempre la de Valentino Rossi, que fue campeón del mundo con el Repsol Honda, sobre el italiano, que hizo una apuesta valiente el año pasado al dejar la comodidad de un equipo de la familia por coger por los cuernos un toro que desde fuera no parece nada fácil de lidiar.

"La diferencia no es pequeña y hay que trabajar más", reconocía Marini, siempre sonriente y hablando en español, una cualidad que han desarrollado los nuevos pilotos italianos, como Pecco Bagnaia, Enea Bastianini o Fabio Di Giannantonio. "Estamos trabajando muy bien y creo que podremos luchar por el podio en cada carrera. Está comenzando la remontada. Tenemos un objetivo común y para un piloto es importante estar en un equipo de fábrica. Este siempre ha sido mi objetivo, aunque ahora esta fábrica no esté en su mejor momento, pero el objetivo es volver". Algo para lo que van a necesitar mucho trabajo, y tiempo, algo que no es fácil de conseguir cuando se compite al máximo nivel.

Honda ha abierto incluso la puerta a la llegada de personal externo a la fábrica, como Alex Baümgartel, cofundador de Kalex, la pequeña ingeniería experta en la parte ciclo de la moto (chasis y basculante) que domina desde hace varias temporadas Moto2. "El test de Sepang fue muy interesante porque pudimos ver una dirección", analizaba el máximo responsable del equipo, Alberto Puig. "La moto era diferente a la de Valencia, había mucho que probar y queda mucho por hacer. Tenemos unas concesiones que tenemos que aprovechar para volver donde le toca a estar al Repsol Honda. Se ha rediseñado todo un poco. Había que mejorar temas de peso y de potencia. En la competición siempre hay que mejorar, los pilotos con su habilidad, los técnicos y la gente de Repsol con el nuevo combustible intentando llegar al máximo. Tenemos ilusión con dos pilotos jóvenes", concluía Puig antes de que arranque un curso crucial para el constructor más potente de MotoGP.