MOTOGP

El reto del campeón Joan Mir en MotoGP 2023 ante la moto 'devora pilotos'

Tras Dani Pedrosa, Jorge Lorenzo, Alex Márquez y Pol Espargaró le llega el turno a Joan Mir de ser compañero de Marc Márquez.

Joan Mir, con la nueva Honda para el Mundial de MotoGP 2023. /Repsol Honda
Joan Mir, con la nueva Honda para el Mundial de MotoGP 2023. Repsol Honda
Borja González

Borja González

Desde fuera, la Honda parece una moto 'devora pilotos'. Sufrió en sus últimos años Dani Pedrosa, sufrió Jorge Lorenzo en el fin de su carrera, sufrió Alex Márquez en el inicio del bache técnico de la marca, sufrió Pol Espargaró en 2021 y 2022. Así que es imposible desligar de ese hecho la llegada del nuevo compañero de equipo de Marc Márquez, Joan Mir, dos veces campeón del mundo, una de Moto3 (en 2017) y otra en MotoGP (2020).

"Siempre está el vértigo de tener miedo al fracaso, pero confío mucho en mis posibilidades y en mi equipo", explicaba este miércoles en la presentación oficial del Repsol Honda en Madrid, en la sede de la petrolera española. Un evento que ha virado en su foco de interés: si hace unos años la prensa centraba los mimos de la política de comunicación, ahora el foco se pone en los nuevos canales.

"No me he parado a pensar en qué le ha faltado al resto de pilotos para triunfar. Yo intento tener todo controlado, dar el máximo de lo que yo soy y puedo aportar. Más allá de los fracasos de otros pilotos yo soy diferente, lo que no significa que me vaya a ir mejor, pero me tengo que concentrar en dar lo mejor de mí mismo", añadía el mallorquín, que este año cumplirá 24 años y que llega a Honda después de la sorpresiva retirada de Suzuki, fábrica con la que logró el Mundial en el año de la pandemia.

Joan Mir posa con la Honda 2023 cubierta por una lona.  Repsol Honda
Joan Mir posa con la Honda 2023 cubierta por una lona. Repsol Honda

"Comienzo una segunda etapa en mi carrera. Cuando comencé en MotoGP había un reto importantísimo, ahora este es otro. Lo calificaría como una segunda etapa, súper decisiva en mi carrera deportiva, que si va bien me irá muy bien y que si no acaba de funcionar nos hará tener que replantearnos las cosas. Pero estoy en un muy buen momento para afrontar esto. Llego muy preparado y tengo muchas ganas, que yo creo que es fundamental". Mir se estrenó en el test de Valencia con su nueva moto y con su nuevo equipo, aunque la primera prueba seria fue la del pasado test de Sepang.

En su estreno contó con Ramón Aurín como jefe técnico, aunque Honda aprovechó el invierno para reestructurarse. En primer lugar cambió a Aurín por Giacomo Guidotti, que había estado trabajando en el equipo LCR con Takaaki Nakagami. A eso sumó el relevo del máximo responsable técnico del equipo, Takeo Yokoyama, al que sustituyó Ken Kawauchi, que había guiado los pasos de Suzuki en MotoGP. Un viejo conocido de Mir.

"Cada persona tiene algo diferente que aportar, como dice Alberto Puig. Yo tengo la experiencia de ver a Ken trabajar; es una persona muy metódica, que tiene una manera muy cuadriculada, muy ordenada de trabajar, y si le han fichado es porque creen en él. Sí que creo que puede aportar cosas interesantes. No he trabajado con quien estaba antes, pero creo que puede aportar cosas viniendo de una marca en la que ha seguido en primera persona todo el desarrollo. Y puede traer mucha información a Honda de un sitio como Suzuki, donde no tenían tantos recursos". Porque mejorar la moto sigue siendo la clave, un prototipo que lleva varios cursos muy lejos de la competencia, sobre todo de Ducati.

"En Sepang el reto era importante porque aparte de tener que acostumbrarte a un pilotaje totalmente diferente también tenía que dar pautas de desarrollo para este año. Es difícil, porque cuando no aprietas al cien por cien de la moto los comentarios no son reales. Nos marcamos primero alcanzar un buen nivel, y luego dar las pautas. Creo que hicimos un buen trabajo porque nos acercamos a los comentarios que Marc iba dando, y eso es importante. Porque puedes crear un poco de confusión si pides cosas diferentes. La manera de pilotar de Marc y la mía no son tan diferentes y podemos ir por el mismo camino".

El análisis del último campeón del mundo español en MotoGP que asegura llegar con las expectativas muy altas, aunque siendo consciente de que el inicio no va a ser tan sencillo. "La expectativa es alta pero, honestamente, no sé si estaré desde la primera carrera para pelear por el podio. No me puedo permitir fracasar, no estar delante, esto es algo que no me puedo permitir. Quiero llevar este proyecto a lo más alto como ya hice en el pasado con otras motos. Tengo muchas ganas".