MUNDIALES DE NATACIÓN

Un chino de 19 años que creció en la pandemia se embolsa 30.000 dólares, pulveriza el récord de los 100 libre y asombra al mundo

Pan Zhanle se colgó el oro en el relevo 4x100 libre de los Mundiales de Doha y marcó 46.80 en la primera posta.

El equipo chino del 4x100 libres celebra el título y el récord mundial de Pan Zhanle. /GETTY
El equipo chino del 4x100 libres celebra el título y el récord mundial de Pan Zhanle. GETTY
Alberto Martínez

Alberto Martínez

De la inhóspita Bucarest (Rumanía) a la ciudad portuaria de Wenzhou (China), junto a Taiwán. Ese ha sido el viaje que ha hecho el récord mundial de los 100 libre, una de las pruebas más icónicas de la natación, que ahora está en manos del prodigio Pan Zhanle, de 19 años, quien sorprendió a todos y asombró al mundo de la natación con sus 46.80 en la primera posta del relevo 4x100 libre en los Mundiales de Doha. China se colgó el oro (3:11.08) a lomos de su nuevo héroe, que lidera una generación capaz de tutear a Estados Unidos y Australia en los próximos Juegos Olímpicos de París. Ese 100 libre será una de las carreras, sin duda.

Zhanle pulverizó el récord de David Popovici, que había conseguido en 2022 (46.86) después de dejar en el olvido la histórica marca del brasileño César Cielo que tanto se le había resistido al estadounidense Caeleb Dressel (46.91). Cuatro monstruos de una prueba que ha virado hacia nadadores menos musculosos y más finos, capaces de nadar un 200 o un 400, como Zhanle, cuya carrera dio un vuelco de 360 grados durante la pandemia. En el Centro Acuático de Doha, el chino completó un extraordinario primer tramo de 50 (22.26) y no perdió velocidad en la vuelta (24.54).

Ya había advertido Zhanle en septiembre, cuando había sido capaz de bajar de 47 segundos (46.97). Por edad, progresión y por el sistema tan militarizado de la natación china, las virtudes del nadador estaban apenas aflorando, por lo que ya no era de extrañar que se convertiría en uno de los grandes aspirantes en los Juegos de París. Pero su eclosión ha sido tan meteórica en Doha como lo fue en 2021.

Zhanle, con 14 años, era un nadador dedicado al estilo libre pero al fondo, que alternaba pruebas de 1.500 metros y que incluso probó las aguas abiertas. Poco a poco fue dejando las largas distancias para centrarse en la resistencia a la velocidad, como esos 200 y los 100. Es habitual que los nadadores se especialicen primero en pruebas de fondo ya que ganar medallas puede resultar más sencillo, al haber menos competencia y al ser el volumen de entrenamiento clave, como sucedió con Sun Yang, capaz de abarcar pruebas desde los 200 a los 1.500.

Dennis Cotterell y la enigmática fotografía en Fukuoka

El nadador chino, que recibió un premio de 30.000 dólares por conseguir el primer récord mundial de sus campeonatos y de su carrera, se entrena además con el técnico australiano Dennis Cotterell, que en su día fuera el mentor de Grant Hackett y del propio Sun Yang, dos de los mejores fondistas de la historia. En los pasados Mundiales de Fukuoka se le vio con la indumentaria del país asiático dando instrucciones a los nadadores, aunque él negó hacer declaraciones para los medios especializados, quienes confirmaron que se encuentra asesorando a nadadores como Zhanle.

La juventud de Zhanle, como de Popovici, ambos ahora separados solo por seis centésimas, atraerán al público en París 2024. El chino que creció en la pandemia dio una inesperada exhibición que aún digiera un mundo acuático que se frota las manos con lo que está por venir.