Katie Ledecky, la niña que 'taponó' a Michael Jordan ya es más de oro que Michael Phelps
La nadadora estadounidense se impone en los 800 libres y logra su decimosexta medalla de oro en un mundial, más que ningún otro nadador en la historia.

Fukuoka se ha convertido en la tierra prometida para la natación mundial. Allí hace 15 años Michael Phelps empezó a escribir su leyenda. Allí hace una semana Marchand superaba el último record del estadounidense. Y allí Katie Ledecky ha dejado atrás al 'Tiburón de Baltimore' como la persona con más oros mundiales en la historia de la natación. Palabras mayores.
La nadadora de Washington aprovechó su prueba fetiche para abrir de par en par las puertas de la historia. El 800 libre sirvió para que Ledecky demostrara que sigue siendo la mejor nadadora del mundo y que a sus 26 años le quedan todavía muchas marcas por batir.
Ledecky completó la prueba en 8:08.87, superando claramente a la china Li Bingjie (8:13.31) y a la australiana Ariarne Titmus (8:13.59), que completaron el podio. Una victoria que le permite ser la primera nadadora en la historia, hombre o mujer, en sumar seis oros consecutivos en la misma prueba. Un dominio sin precedentes que la sirve para conseguir su 16ª medalla de oro individual en un Mundial, superando las 15 logradas por Phelps durante toda su carrera.
Katie Ledecky can't be stopped in the 800m freestyle 🥇
— CBC Olympics (@CBCOlympics) July 29, 2023
Ledecky hasn't lost at this distance in 11 years 🤯 and now holds the record for the most individual gold medals at worlds with 16 🔥 pic.twitter.com/IdmTD5leFU
Eso sí, el nadador de Baltimore sigue siendo el nadador con más oros mundiales con un total de 23 gracias a los conseguidos en las pruebas por relevos. Ledecky, por su parte, suma 21 metales dorados con cuatro medallas en 4x200 y una más en 4x100 libres. Números que la sitúan ya en la categoría de leyenda.
Lejos quedan aquellas tardes con apenas seis años en las que Ledecky comenzaba a tomar contacto con la natación de competición. Lo hacía para imitar a su hermano Michael, aunque en aquellos primeros entrenamientos nada hacía vislumbrar lo que vendría después. Agarrada a los corchetes que separaban las calles cada pocas brazadas, le costaba completar los 25 metros que consta el largo de una piscina olímpica.
De Michael a Michael
Su tesón, su capacidad de trabajo y sufrimiento y su tozudez por ser mejor la han llevado a ocupar uno de los cajones más altos en la historia de la natación. Quizás, algo tuvo que ver su relación con Michael Jordan, uno de los deportistas más competitivos de la historia. Su tío Jon era copropietario de los Wizards en la misma época que 'Air' entró como accionista.
Así, la leyenda del baloncesto y la joven Ledecky compartieron palco en más de una ocasión, como recordó la nadadora de Washington años después con un vídeo en el que se a Jordan intentando robar palomitas a la niña: "Jordan es un jugador duro, pero no tuvo opciones contra mis palomitas", aseguró hace años en un tuit con el vídeo de aquella anécdota.
Grabbing my popcorn for tonight's episodes of #TheLastDance. I can tell you one thing about Michael Jordan: he's a tough peek-a-boo player but he didn't stand a chance against my popcorn. pic.twitter.com/fvAWlzNhuQ
— Katie Ledecky (@katieledecky) April 26, 2020
Eso es lo que se dejó ver. Lo que no se vio fue la admiración que Ledecky empezó a profesar por Jordan y un espíritu competitivo que ha llevado a esta amante del Scrabble a lo más alto de la natación. Por delante incluso de su gran ídolo.