Melani Costa, referente de la natación, cuelga el bañador: "Se me va a hacer difícil volver a la vida normal"
La nadadora se retira con 35 años en su casa, en Mallorca, en las piscinas de Son Hugo en el Campeonato de España.

Tras toda una carrera entre piscinas, Melani Costa se ha puesto el bañador para competir por última vez en su tierra, en Mallorca, en los Trials del Campeonato de España Open que se han celebrado esta semana. A sus 35 años, la nadadora puso fin a su carrera deportiva el jueves 20 de junio en la final B de los 100 libre.
Con tres Juegos Olímpicos a sus espaldas, campeona mundial de piscina corta y subcampeona mundial de 400 metros libre, entre otros grandes logros, la balear se despidió de la natación para centrarse al 100% en su profesión como fisioterapeuta. Dejando los récords de España en 200 y 400 libre a disposición de las nuevas generaciones que puedan intentar batirlos.
La Real Federación Española de Natación quiso reconocerle la trayectoria con un homenaje. Recibió la Insignia de Oro de Brillantes, entregada por el presidente Fernando Carpena. Se proyectó un video con los momentos destacados de su carrera tras la última competición de la nadadora y colgó su bañador durante la ovación de la piscina de Son Hugo. "Estoy muy feliz de haber tomado la decisión en el momento correcto y que me hayan podido despedir de esta manera es lo mejor que me ha podido pasar", declara para Relevo la mallorquina.

Ambición y competitividad extrema
"Por encima de todo era lo que nosotros decimos una killer. Era capaz de saber que cuando iba a competir todo el mundo era un enemigo, quería machacarlas a todas, tenía mucha ambición", la describe el que fue su entrenador durante la que fue seguramente la mejor etapa de la carrera de Melani, Jose Antonio del Castillo, también ex director técnico de la Federación Española de Natación.
Melani Costa se marchó a estudiar psicología a Estados Unidos y allí fue donde descubrió que podía alcanzar un alto nivel en el mundo de la natación. Adquirió una gran capacidad para nadar en estilo libre y definió su carácter siendo muy luchadora, a pesar de una lesión en el hombro y demás problemas físicos.
Una nadadora con mucha confianza en sí misma, supo afrontar la situación de formar parte de una gran generación de nadadoras españolas que brillaron, como Mireia Belmonte, quien también ha competido en este Campeonato en busca de una plaza olímpica que finalmente no ha conseguido. "Todos hemos dado nuestro grano de arena y es todo un orgullo", opina Costa.
Castillo llegó tras los Juegos Olímpicos de Londres 2012, donde Costa se quedó a las puertas de disputar dos finales olímpicas, con dos novenos puestos, demasiado castigo para la nadadora que "fue algo que utilizó como una gasolina, una energía para superarse", según explica su exentrenador, quien asegura que también aprendió mucho de ella, "me ayudó a ser más creativo".
Una Melani Costa que tuvo un papel muy importante en afianzar un equipo, contagiando a sus compañeras con su "competitividad a nivel extremo" aportando a que esa generación tuviera mucha ambición y lograsen grandes cosas. Ella se define como "super guerrera, se lo he transmitido a mis compañeras, todas me dicen lo mismo, al final el deporte es eso, luchar". Castillo cree que Costa "abrió el camino" de muchas nadadoras para conseguir un gran nivel en España. "Se me va a hacer difícil volver a la vida normal", confiesa Costa.
Algo que sin duda marcó en la carrera deportiva de Melani, fue cuando en 2017 sufrió un neumotórax (una perforación pulmonar) tras una visita al fisioterapeuta y una acción fortuita, a partir de ahí eligió el camino de la fisioterapia para estudiar y formarse para compaginarlo con la vida en las piscinas.
Siete años después, y estando ya algo alejada del alto rendimiento, se retira una de las referentes de la natación española de los últimos 20 años."Este final es perfecto", concluye. Compartió el buen momento de la natación femenina junto a Mireia Belmonte, Érika Villaécija y Jessica Vall, que se quedó sin su plaza olímpica también en este Campeonato de España por dos centésimas.