MUNDIAL DE NATACIÓN

Michael Phelps ya tiene heredero mientras París 2024 se frota las manos con Leon Marchand

El francés rompe el récord del mundo de los 400 estilos, en poder de 'El Tiburón' desde 2008.

Leon Marchand tras batir el récord de Phelps./AFP
Leon Marchand tras batir el récord de Phelps. AFP
Guillermo García

Guillermo García

No es fácil nadar contra la historia. Y menos cuando quien marca el paso es Michael Phelps, quizás el mejor nadador de todos los tiempos. Un 'tiburón' que se entró en la leyenda en los Juegos de Pekín con sus ocho medallas de oro y siete récords mundiales. Precisamente desde entonces databa el que todavía tenía en su poder. El 10 de agosto de aquel año, en la piscina olímpica de la capital china, 'El Tiburón de Baltimore' dejaba el crono de los 400 libres en 4:03.84. Una marca destinada a durar mucho tiempo.

Concretamente 14 años, 11 meses, y 13 días. Es lo que ha tardado un león en darle un bocado a la historia marcada por el tiburón. 5460 días de la gesta de Phelps, el francés Leon Marchand ha batido uno de los récords más increíbles de la historia de la natación. Lo ha hecho en los Mundiales de Fukuoka tras dejar el crono en 4:02.50 en una prueba sin más historia que ver si el galo era capaz de dejar atrás la marca del nadador estadounidense, que no es poco.

Precisamente, con Phelps como testigo, Marchand sacó sus mejores galas y completó los cuatro giros como nunca nadie había hecho antes. El resultado de la prueba es de esas en las que apenas da trascendencia a quienes le acompañaron en el podio (Foster y Seto, respectivamente). El único foco estaba en Marchand y su posibilidad de romper con la historia.

El francés, que comparte entrenador con Phelps, no tuvo piedad de su predecesor y batió el último récord del mundo que quedaba en poder del estadounidense. Lo hizo con una carrera perfecta. Acompañado en primera instancia por Foster, el galo metió una marcha más cuando tocó el turno de la braza y se marchó en solitario.

Por delante, sólo la línea roja invisible para los nadadores pero imprescindible para los espectadores que veían como Marchand batía con holgura a la leyenda gracias a unos últimos 100 en los que los pies le daban las fuerzas que le faltaban a los brazos tras su recital en el tercer hectómetro.

"Phelps es el mejor nadador de todos los tiempos. Obviamente es muy especial para mí. Lo conocí esta mañana por primera vez y fue algo divertido", confesó Marchand tras pulverizar el récord del estadounidense.

Con tan sólo 21 años, el nadador de Toulouse se ha convertido en la gran estrella mundial de la pileta y en uno de los mayores reclamos de los Juegos de París 2024. "Creo que puedo manejar la presión bastante bien. Tengo un año para mejorar. Siempre quiero ir más allá. Creo que no hay límites para lo que puedo hacer", señaló. La organización se frota las manos ante la aparición de una nueva estrella local sobre la que cimentar la expectación y, porqué no decirlo, la venta de entradas y merchandising oficial del evento olímpico.